Una extraña en mi vida - Capítulo 11 y último -Larga y cálida noche

Ya en el coche, George se volvió hacia su mujer, y con voz tranquila, pero esperanzada, le preguntó:

-¿ Todo era mentira? ¿ Has estado fingiendo todo el tiempo?
- Te dejé bien claro que no te hicieras ilusiones. Tenía que darle un escarmiento. Hay hombres que necesitan que de vez en cuando se les recurde que el mando sobre ciertas cosas, lo tenemos nosotras. Vamonos a casa. Comienzo a sentir frío - El se quitó la chaqueta y la puso sobe sus hombros, pero no dijo nada. Sabía perfectamente a qué se refería  con ese comentario.

- No tengo ninguna oportunidad ¿no ?.  No puedo creerme que durante el baile y en el jardín, estuvieras fingiendo para ese mequetrefe. Has jugado con mis sentimientos y lo sabes. Nunca vas a perdonarme. ¿ Ya no me amas? No puede ser que hayas olvidado todo lo que hemos vivido. Yo te sigo amando y así será siempre, y lo sabes. 

 Ella escuchaba en silencio.  No quería mirarle; perdía por momentos su fortaleza. No no fingía ni en el jardín ni durante el baile. Le amaba y ese contacto, esa cercanía hacían que se diera cuenta de que le necesitaba tanto como él a ella.  Y George siguió hablando.  Era su última oportunidad de lograr que esa pesadilla cesara de una vez.



-Tú eres lo único que me importa y por defenderte sería capaz de abandonarlo todo:carrera, pais, todo. Con tal que nuestra vida volviera a ser como antes haría lo que quisieras; he aprendido la lección. Sé lo cerca que he estado de perderte y no estoy dispuesto a que ocurra. Dime qué es lo que tengo que hacer para que todo vuelva a ser normal. No se puede borrar todo lo vivido que ha sido muy feliz y que el error y la torpeza de una noche echara por la borda los años que vivimos juntos. No se puede olvidar unas noches de pasión, una pasión sincera incomparable a cualquier otra. Eres tú la que permanentemente está en mi cabeza y cada vez que miro a nuestro hijo te veo a tí, veo los momentos importantes de nuestra vida juntos y que yo tiré a la basura por una trampa que me tendió el personaje que acabamos de despedir. Estoy convencido que fue una trampa, pero no le culpo, la culpa fue mía. Debí negarme a su juego y no lo hice, pero creo que ya es hora de que perdones ese error, pasemos página e intentemos iniciar nuestra vida de antes. Por favor, ahora te amo más que nunca porque he aprendido a valorar lo que tengo y he estado a punto de perder, por favor basta ya. -Laura le observó sin hablar, 

-Te daré una respuesta. Antes tengo que meditar sobre todo esto.
- Está bien, sea., Descansa y ojalá el sueño te haga ver una nueva situación- Arrancó el coche, y en silencio llegaron a su casa.. 

 Ya en ella  él se acercó a Laura   y dejó un beso sobre su frente. Hacía meses que no recibía ninguna caricia de su marido, y no era porque él no quisiera, sino por la barrera que le había impuesto. Sólo esta noche por algo  urdido Salió en dirección al dormitorio, pero no podía dormir. Pensaba que ya era tiempo de que las cosas volvieran a su cauce. George había recibido un buen escarmiento y estaba segura de que no lo iba a olvidar. Pero al mismo tiempo no le quería poner las cosas fáciles; posiblemente fuera su orgullo herido el que le impedía correr hacia su marido y abrazarle, que era en realidad lo que deseaba, pero no.   De momento,  no. Pero ¿estaría obrando con cordura, no sería excesivo el castigo?




Estaba nerviosa y no sabía qué hacer: si seguía sus impulsos correría ahora mismo hacia la habitación de él y le abrazaría, le besaría y todo volvería a ser como siempre. Al mismo tiempo quería pensar; era un paso definitivo , era la oportunidad de establecer el orden perfecto y no quería precipitarse, pero ¿y si lo estropeaba por intransigente? Empezó a sentir una gran dolor de cabeza y una angustia tremenda, decidió bajar a la cocina y tomar un vaso de leche con una aspirina. Sin saber muy bien la razón se dirigió en sentido contrario y al cabo de un instante se vio ante la puerta del dormitorio de George que daba vueltas por la habitación . Laura puso la mano en el picaporte y vio que no estaba cerrada, con un suave impulso la puerta cedió y se vio corriendo a los brazos de su marido que la acogió en ellos fuertemente, al tiempo que besaba sus cabellos repitiendo una y otra vez:: perdóname, perdóname.

Laura le miró fijamente. Sus azules ojos estaban brillantes y a punto de que las lágrimas salieran. Ella acarició sus mejillas y enjugó el llanto que su marido vertía. Le besó en los labios. No hablaron, no se dijeron nada, solamente se miraban y entonces empezaron a sonreir mutuamente. La pesadilla empezaba a desvanecerse.

-Te prometo que no volverá a ocurrir, nunca más. Tu eres lo que más me importa y por tí no hay cosa que yo no hiciera. Dejaré mi trabajo, dejare la política y empezaremos de cero, si quieres en otro lugar. En algún sitio que no nos recuerde los malos momentos.  Tenemos que hablar. Te lo explicaré todo; no quiero que nada vuelva a separarnos.
-Ya, basta. Esta noche no es tiempo de hacer proyecciones de futuro, eso será mañana más calmados, más serenos.
- Está bien.  Será como deseas. Ven - Y tomándola de la mano se sentaron en el borde de la cama, pero uno al lado del oto, sin romper el contacto.- Las cosas no ocurren porque si.  Todo tiene su porqué y si analizas nuestra trayectoria, te darás cuenta de ello. Lo primero fue en la escalerilla del avión que te trajo a Irlanda. Fue nuestro primer contacto, aunque si te digo la verdad no me fijé en ti.  La segunda cuando casi te atropello.  Y ahí surgió algo que creimos amistad.  La tercera fue tu discusión con Lisa; en ella vi que la mujer que había elegido para compartir mi vida, era soberbia y prepotente, y no me gustaba. Sin embargo tu te mostraste orgullosa de tu origen y ahí supe que algo me empujaba hacia ti. Luego fueron anécdotas a las que no prestamos demasiada atención, pero que siempre nos conducía a estar juntos.  El final ya lo conoces.  Por nada del mundo deseo perder esa magia que a  ambos nos ha unido.
- No se en qué momento mi corazón comenzó a latir por ti.  Lo que si supe es el dolor que sentí cuando mi jefa en el pub, me dijo que Lisa era tu novia.  En ningún momento había concebido ilusiones.  No era lógico; tu ya tenías tu vida encauzada, y yo tade o temprano tendría que regresar a mi país, pero algo sentía que no supe definir. Y te quise en silencio,
-¿ Volveremos a tener lo que tuvimos? Nunca me perdonaré a mi mismo lo ocurrido, porque en ningún momento pensé hacerte daño ni sustituirte por otra mujer.  Tu y el niño sois mi mundo entero, mi hrmosa familia.  Quiero que volvamos a recuperar nuestra vida donde la dejamos. en el aeropuerto, pero borrando definitivmente Japón. No existió. Me iba  a cualquier otra parte. A Dublín, por ejemplo...Comencemos de nuevo ahí. O mejor, no en la partida, sino en el regreso de ese hipotético viaje.. Te sigo queriendo; nunca he dejado de hacerlo y me duele por lo que estamos pasando más por ti, porque te he producido sufrimiento, cuando deseo todo lo contrario.


- Ya es suficiente, cariño. Me lo has explicado.  Nunca lo entenderé, pero sé que por nuestro bien y el del niño, hemos d seguir adelante. Te quiero George, siempre ha sido así y siempe lo será.Pero ahora vivamos la noche y no pensemos en nada más. Hagamos que la mala experiencia sufrida ha sido un mal sueño y retomemos la vida
- De acuerdo. Haremos un viaje a donde tu quieras, un lugar solitario lejos del mundo y de todos. Solos los tres y entonces proyectaremos nuestra futura vida. Mañana mismo lo organizaré
-Pero tienes un cargo oficial que no puedes dejar de un día para otro. No puede ser; hay que pensar las cosas con detenimiento. Da igual un par de días más.
-Presentaré mi dimisión y me dedicaré a vivir la vida junto a mi familia. Me dedicaré a ser un terrateniente más
-No. Te arrepentirías al cabo de un tiempo y sería peor. Sigue como hasta ahora, haciendo nuestra vida , queriéndonos. Asistiendo a los actos que debemos asistir y cuidando de nuestro hijo. Y quién sabe si nuevamente volveremos a tener oto., Y nuestra vida transcurrirá  como ha sido hasta que ese hombre se cruzó en nuestro camino.: feliz y tranquila.


Los dos rieron , y abrazados acudieron al lado de su hijo que había interrumpido su tranquilo sueño, despertándose sin duda por las carcajadas de sus padres.  El amanecer les sorprendió despiertos y Laura recordaba cómo empezó todo: con una bebida de chocolate que George limpió de sus labios con sus un beso.Volvió a vivir aquellos instantes, su primer beso. ¡ Cuántas cosas habían pasado desde que llegara!  ¡  Cómo había cambiado su vida!. Se rebulló feliz entre las sábanas sonriendo ante los recuerdos y posando su brazo sobre el pecho de su marido , feliz le dijo

-No tenía ni idea de que el chocolate fuese el que organizara nuestra vida.
- ¿ Qué dices? no te entiendo ¿ qué tiene que ver el chocolate? ¿En qué piensas? --Ella sonrió y dijo-
Pienso en todas las consecuencias que nos ha traído un sorbo de chocolate...

Y de nuevo volvieron las caricias y las travesuras.  Y se amaron intensamente, recuperando el tiempo perdido.  Nueve meses más tarde, Liz llamó a su puerta y la predicción de Laura en la noche de su reconciliación les colmó de felicidad. Y para cumplir con la tradición, llevaron a la recién nacida a que los druidas le dieran su bendición protegiéndola de todo mal. Y al igual que ocurrió con su pimer hijo, un  rayo de luz, se posó nuevamente sobre la niña  que alzaba en brazos su padre.


                                             F    I    N   

Autora:  1996rosafermu
Editada: Marzo de 2013
Fotografías:  Achivo de 1996rosafermu

RESERVADOS DERECHOS DE AUTOR

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