viernes, 11 de noviembre de 2016

El día que te encontré - Capítulo 10 - La sorpresa

Evelyn atendió la llamada, una de entre las muchas que estaba recibiendo. Con desgana cogió el teléfono y contestó

-Si, ¿ quién llama ?

Se hizo un silencio... Michael al escuchar aquella voz, se dio cuenta del tiempo que había transcurrido desde la última vez que la escuchó. ¿Fue en la librería, en la firma de ejemplares? ¡ Cielo santo ! ¡ cuanto tiempo!



--Evelyn, soy Micky
--¡ Micky! ha pasado tanto tiempo que no recordaba tu voz. Lo siento, ja,ja,ja,
-- Es cierto. He dejado pasar mucho tiempo sin comunicarnos. Perdóname; tengo demasiada actividad y no es lo que deseo. ¿Regresarás pronto a casa?
--¿A casa, qué casa?
-- A Staten, esa es nuestra casa...
--Mia si, pero lo tuyo es la gran ciudad y las altas esferas. Te desenvuelves muy bien entre ellas. Cuando leo alguna noticia  en la que destacas, siempre es en alguna reunión de sociedad, pero raras veces en la firma de algún libro¿Qué te ocurre? ¿de nuevo se te han ido las ideas, por eso estás en Staten? Lamento que sea por ese  motivo.¿Puede decirte algo personal?
--Naturalmente, eres mi mejor amiga
--Como tu mejor amiga, te recomiendo que vuelvas a ser tú. A veces no reconozco a aquel hombre con ideas magníficas, con infinidad de proyectos e ilusiones. Ahora te noto algo superficial y no tienes motivos. Has triunfado en todos los ámbitos que frecuentas, tienes una novia preciosa de la que supongo estarás profundamente enamorado puesto que os casareis pronto, ¿qué es lo que te ocurre? Has perdido la viveza que tenías, en las fotos,  tu semblante siempre está serio. Tenías una sonrisa amable, preciosa, y ahora el entrecejo siempre lo tienes fruncido.¿Qué te ha pasado?
--¿De veras es así como me ves?
--No, yo se que no eres así, pero esa es la imagen que das



--Evelyn, Evelyn, te esperan para la conferencia de prensa.- se escuchó una voz desde la puerta
--¿Quién te reclama?
-- Es Gregory
--¿Es tu  chico?
--¿Quién, Gregory? No. Es mi mejor amigo, ha sido mi profesor al que quiero mucho, pero nada más.
--¿No tienes pareja?
--Lamento tener que decirlo, Micky, pero me tengo que ir. Me esperan los periodistas. Perdóname, ciao
--Espera un momento, por favor. ¿En dónde te hospedas? Pienso ir a verte
--No será en breve. Salgo mañana  para un nuevo destino
--¿Dónde?
--Voy a Praga a hacer un reportaje en el cementerio judio y cuando regrese probablemente iré a Haiti. Unicef me ha encargado un reportaje sobre la situación de los niños después del terremoto. Luego no se...lo siento Michael, pero de veras me tengo que ir. Un abrazo, adiós.

Y colgó el teléfono. Michael se quedó pensativo con el auricular en la mano. No esperaba una conversación tan fría después de tanto tiempo sin verse:

-- Lógico. Todo lo que me ha dicho es cierto ¿ a dónde voy con esta situación? Es un mundo que no me corresponde y tengo una pareja que tampoco. Yo tenía la idea de que a través de mis libros haría una denuncia de la situación de algunos pueblos. Que a través de mis novelas denunciaría la pobreza existente, y sin embargo mis novelas son  dulzonas que reflejan sólo los romances de la gente rica. No es lo que yo quiero, no es lo que quería. Y además estoy solo. Mi pareja andará de compras por la Quinta Avenida. Yo no pertenezco a ese mundo, no me gusta y lo peor es que me he metido en un  círculo del que se sale de una sola forma:: rompiendo mi compromiso y esta vez definitivamente. Porque además, creo que ya no estoy enamorado de ella. La quiero, si, pero como se quiere a una hermana. No me veo afrontando un matrimonio con estos pensamientos, además nuestras relaciones íntimas cada vez son más escasas y tardías. No, eso no es de buen augurio. Decidido.Iré a Nueva York y hablaré con Molly. Después trataré de ver a Evelyn, si es que llego a tiempo.Madrugaré y llegaré a primera hora de la mañana.

Llegó a la casa que compartía con Molly, pero ésta no estaba. No le extrañó. Era la hora en la que ella acudía a su gimnasio. No le había anunciado su regreso y por tanto no le culpó de su ausencia. A mediodía llegó Molly, que asombrada le abrazó sin demasiado entusiasmo:

--Hola Michael, ¡ has vuelto! ¿me echabas de menos?

--Verás Molly, he vuelto porque tenemos que hablar, y esta vez no me interrumpas. Es demasiado serio para que uses tus clásicos argumentos para salirte con la tuya. Así que escúchame .

Michael desgranó uno por uno todos los argumentos que tenía para no seguir con el compromiso. A medida que iba explicando el porqué, notaba que se iba liberando de un gran peso, se sentía mejor lo que le hacía sentir que estaba haciendo lo correcto. Cuando hubo terminado, Molly se levantó de su asiento, pálida y sin articular palabra le miraba perpleja ante la exposición de argumentos esgrimidos por Michael. Al fin se decidió a hablar:



--Pero, Michael, eso no puede ser. Faltan a penas dos meses para nuestro casamiento. Yo te quiero y no renunciaré a ti. El ridículo que pasaré hará época. No puedes hacerme pasar por ésto. No lo admitiré, de ninguna manera.

--No Molly, esta vez no. Se acabó. Eres una chica malcriada y caprichosa y yo he sido uno de tus caprichos, pero alguien me ha abierto los ojos y me ha hecho ver que me he convertido en una persona totalmente ajena a lo que yo soy, y no me gusto. No vivo en paz, así que antes de que sea demasiado tarde he decidido romper con esta clase de vida, que no es la mía. Por otra parte,  aún no hemos notificado nada; no habrá tal ridículo. No es la primera vez que dejamos nuestro noviazgo. Aunque me dijeras que estás dispuesta a cambiar, no sería verdad porque tu no perteneces a mi mundo, sería inútil

--¿Quién te ha metido esas ideas en la cabeza, ha sido Evelyn?...Esa mujer...¿Crees que no se que la echas de menos?  A veces durmiendo mencionas su nombre y sonríes.¿Estás enamorado de ella?
--Noo, ella es como una hermana para mi y hace siglos que no la veo, pero tienes razón ella me ha hecho ver las cosas como son
--¿Es tu última palabra?
--Desde luego que sí. Nunca he estado más seguro de hacer lo que estoy haciendo. Lo siento Molly, pero tu mundo y el mio son incompatibles. Mi mundo es ser escritor las veinticuatro horas del día y tu solamente deseas fiestas y reuniones. Lo siento, no puede ser.
--Muy bien, recogeré mis cosas ahora mismo. Nunca me han humillado tanto...
--No Molly. De verdad yo te quiero, pero el cariño que siento por ti, no es suficiente como para unir nuestras vidas. Llevamos tiempo conviviendo y no ha sido fácil. Nuestros desacuerdos han sido frecuentes y cada vez más duraderos. Aunque ahora no te des cuenta, es lo mejor para ambos.  Por favor, deseo ser tu amigo, tu mejor amigo, pero no tu marido.
--Está bien, no hablemos más no conduce a nada mantener esta situación. Más tarde vendrá Susan y recogerá todo lo mío. Adiós Michael te deseo lo mejor. ¿Seguirás viviendo en el apartamento?
--No, mi residencia estará en Staten Island. Allí encontré paz y fui muy feliz. Me instalaré allí, así que no tengas prisa por recoger. Yo lo haré ahora y te quedará el apartamento libre esta misma tarde. Vive en él, o ciérralo, o haz lo que quieras. No tengas prisa, ya te digo que no regresaré a Nueva.York., y si lo hago me alojaré en un hotel porque será una estancia corta.

Le di0 un beso en la frente al tiempo que ella traspasaba la puerta en su adiós.

Michael salió a la calle y buscó un taxi, no quería perder ni un sólo minuto en ir al aparcamiento a recoger el coche para dirigirse al hotel en dónde estaba Evelyn. A su llegada solicitó en Recepción comunicarse con ella.

-- La señorita, se ha marchado hace una hora, lo siento- Llamó al teléfono móvil que conservaba de ella, pero una voz le anunció que ese número ya no existía.
--¡Dios mio!  ¡ A qué extremo he llegado. He perdido totalmente la comunicación con ella.

De repente recordó el itinerario que iba a seguir. Praga era su primer destino. Esperaba llegar a tiempo   Paró  un taxi y le pidió le llevara al aeropuerto:Kennedy y que corriera todo lo que las autoridades permitían. Le daría una buena propina..





--Pasajeros con destino a Praga, diríjanse a la zona de embarque

Michael todo lo aprisa que podía se abría paso entre la gente buscando con la mirada el rostro de Evelyn. Al fin distinguió su figura en la fila de control de pasajeros. No llegaría a tiempo de alcanzarla, por lo que gritó su nombre.  Evelyn giró su cabeza y divisó a Michael que avanzaba hacia ella.

--¿Michael, aquí?
--¡ Menos mal ! creí que no llegaba. Dios mio ¡ qué bonita estás! La expresión de tu rostro ha cambiado, te has hecho "más mujer"
--Michy, me dijiste lo mismo la última vez que nos vimos. Ja,ja,ja

Segunda llamada a los pasajeros con destino a Praga, por favor diríjanse a la zona de embarque

-Lo siento, me tengo que ir.
--He seguido tu consejo. He roto.. Llámame, el  número que tengo tuyo ya no existe.
--Dame tu mano..

Le apuntó rápidamente su nuevo teléfono, al tiempo que acercó su cabeza a su rostro depositando un beso en la mejilla de Michael.

--No sé cuanto tiempo tardaremos en vernos, pero piensa que siempre te recuerdo: soy tu Pequeña. Adiós...- Entregó su pasaje y se perdió en el túnel que la conduciría en el avión rumbo a Chequia.

El corazón de Evelyn saltaba en el pecho a más velocidad que el avión que la conduciría a Europa. El cámara que la acompañaba al ver la expresión de gozo en su rostro, le preguntó:



--¿Qué te ocurre, te ha tocado la lotería?
--Algo mejor, he recuperado a un amigo.Me acabo de llevar una de las más grandes sorpresas que he tenido nunca. ¡ Gracias, Dios mio!,  exclamó mirando hacia el techo del avión.

Mientras Michael se dirigía a la salida del aeropuerto, recordaba lo apresurado del encuentro y miró el número apuntado en su mano. Extrajo la agenda de su bolsillo y apuntó el teléfono de Evelyn, pero no borró el que ella había anotado. Sonrió recordando su entrevista.

¡ Evelyn, Evelyn ! - Y  sonriendo salió del aeropuerto.

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