La chica del tiempo - Capítulo 4 -Un consejo de amigo

Y los días transcurrían y seguía sin trabajo y sin perspectiva.  Cada mañana, al levantarse, intentaba ser optimista y pensar que ese sería su día, pero terminaba el día y nada cambiaba. Hasta que tomó la decisión, que no deseaba, pero no tenía más remedio.: regresaría a Masschussets, a vivir nuevamente con sus padres. Con un poco de suerte, hasta allí no haya llegado la alargada mano de McDowall, y encuentraría algo en lo  que trabajar.  Recogió su ropa y se despidió de su compañera de piso, emprendiendo el viaje hacia el hogar paterno.  Tomaría el autobús en Providence y en poco más de cuatro horas se encontraría nuevamente en el lugar donde residían sus padres, en donde ella había nacido: Newton.



Lo recordaba con cariño: es una ciudad media que no llegaba a cien mil habitantes, en donde la vida transcurre sin sobresaltos  no como en la gran ciudad.  Los niños podían jugar en la calle sin peligro alguno.  Pero a ella Newton se le había quedado pequeño, y decidió explorar nuevos territorios, buscando un más amplio horizonte para el trabajo al que deseaba dedicarse: el periodismo.

Creia, por otra parte, que no le sería difícill encontrar algo que se acomodara a sus aspiraciones.  Había avisado a sus padres aquella misma mnañana, y el matrimonio Jackamn esperarban ansiosos, la llegada de su única hija.  Fue recibida con cariño y estusiasmo por su padres, y los tres se encaminaros hacia la casa en la que había residido hasta que decidió levantar el vuelo, aunque volvió con las alas cortadas.

Les relató el motivo de su regreso, y ellos apenados por las circunstancias, lamentaban que  hubiese fracasado su proyecto, pero también le dieron ánimos para seguir adelante.

Cada día enviaba culliculums, pero ya habáin pasdo varios días y no habia obtendio respuesta a ninguno.  Buscó su agenda y marcó el número de su antiguo jefe, que aún seguía como director en la emisora X9 TV USA.  Al menos el Gran Jefe le había respetado. Brenn le había demostrado bastante consideración , y por ello se dirigió a él, en busca de consejo y ayuda



- Señor Brenan, soy  Nelly Jackman  ¿cómo está ?
- ¡ Valla Nelly !  Ha sido toda una sorpresa ¿ Cómo estás ?
- Bien, bien..., es decir: sigo sin trabajo.  La mano del McDowall es bastante alargada, y hasta ahora no he conseguido nada.  He vuelto con mis padres, así que.. bueno qué voy a decirle.
- Sabes que te ayudaría encantado, pero...
- Ya lo sé, y no es por eso por lo que le llamo.  Usted es quién más sabe de televisión, y deseaba pedirle consejo para que me orientase a ver por donde puedo enfocar mi carrera
- No lo sé Nelly. Por aquí lo tienes bastante crudo
- Habia pensado hacer freelance.  Contactar con alguna agencia e ir por mi cuenta, ya que me es imposible por los medios normales
- No me parece mal, aunque las agencias también son difíciles huesos para roer. ¿ Por qué no lo intentas en Canadá ?  Que yo sepa, hasta allí no llega McDowall
-Me ha dado una buena idea. Lo intentaré en Canadá; es un país extraordinario, y aunque sea difícil al principio, siempre tendré tiempo para ir por libre a cualquier rincón del mundo.  Muchas gracias señor Brenan.  No sabe cuánto se lo agradezco
- Lamento no poderte ayudar de otro modo, pero las órdenes son tajantes aunque pienso que no fue para tanto, él es un hombre tozudo y difícil de contradecir.
- No se preocupe, lo sé. Le tendré informado de los trámites, si es que no le pongo en un compromiso.
-No, niña.  Nada de eso.  Ahora nuestra relación es cordial, siempre dentro de jefe y empleado, pero siempre escucha mis consejos.  Cuídate y tenme al corriente de lo que vayas consiguiendo.
- Así lo haré. Cuídese.  Hasta pronto.



Y colgó el teléfono, algo más esperanzada.

Y de nuevo emprendió el vuelo hacia Canadá:

¿ Quebec, Toronto, Vancouver ... por cuál de ellos empezaría?    Brenan le había aconsejado que Vancouver.  Allí  estaban  unos estudios muy importantes en el que se filmaban muchas películas y series de televisión. Quizás encontrara un hueco, o incluso ser freelance de las filmaciones que se estaban realizando.  Ante el pesar de sus padres, por verla partir nuevamente, pero con la mayor ilusión del mundo  Nelly, tomó el avión que la llevaría directamente a Vancouver.sería allí en donde empezaría su periplo.  Iba más resguardada , en el sentido económico, puesto que sus padres le había dado algo de dinero, que la permitiría aguantar hasta encontrar algo de trabajo.

Y ante sus ojos apareció la impresionante ciudad de Vancouver, y ante ella una posible esperanza, de que por fin, pudiera realizar sus sueños, lejos de la mano de  Aidan McDowall.

Se instaló en una modesta pensión, y decidida se dirigió a las oficinas de los estudios indicados por Brenan. Dejó su curriculum y esperó nuevamente obtener alguna noticia positiva, que no terminaba de llegar. En  su ordenador se escuchó el aviso de que había entrado un correo:  era del ordenador particular de Brenan y en él, escuetamente decía:

" Presentarse cuanto antes a Basil Poliakov, estudios WRY. Es amigo y te recibirá. Un saludo. Brenan"

No podía estar más contenta. había sido un buen jefe, y ahora se comportaba como excelente amigo. Suponía que no iba a tener inconvenientes por haberla recomendado; era buena cumplidora, de eso no tenía duda, pero  ¿ se enteraría McDowall y tendría represalias con Brenan?No creo que sea tan perverso y ruin. Había pasado tiempo y lo ocurrido tampoco era tan importante.  A la mañana siguiente, se presentaría a primera hora, en el despacho del señor Poliakov.


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