lunes, 18 de julio de 2016

Historia de dos familias - Capítulo 5 - El pasado vuelve

Ralph y Kim formaban un matrimonio unido y ahora en la madurez, a pesar de no haberse casado muy enamorados, sentían un inmenso cariño el uno por el otro.  Habían salido los dos juntos a dar un largo paseo por la finca. A caballo, sin prisas , disfrutaban del maravilloso entorno y del paisaje. Allí se sentían más unidos y en paz. Ralph estuvo a punto de desvelarle el secreto confiado por su padre, pero no terminaba de decidirse; tampoco se lo había contado a Robert, que parecía haberse olvidado del tema.
Se acercaba la hora de la comida y llegaron hasta el pueblo que a esas horas empezaba a tener el movimiento de los trabajadores que llegaban a sus hogares a almorzar.



Les pareció un pueblo pintoresco, muy de postal. Kim era la primera vez que se acercaba por allí, y poco a poco llegaron a las afueras, ante la casa de Perla.  En la puerta exhibía el cartel de "Veterinaria", a lo que Ralph con  sorpresa indicó a Kim que ella era la muchacha que había atendido a Black

--Vamos a entrar a saludarla, verás que simpática es
--De acuerdo, querido -.  Llamaron a la puerta y María les abrió preguntándoles lo que querían

--¿Está la joven doctora?,`preguntó Ralph
--Si, desde luego. Pasen por favor
--Maria ¿quién es?  ¡ Oh vaya, si es el señor  Villanueva ! Supongo que la dama que le acompaña será su esposa -.  Kim se acercó a saludarla extendiendo su mano, que Perla estrechó con cordialidad
--Bien ¿ a qué debo el honor de su visita?
--Ibamos dando una vuelta con los caballos y al pasar frente a su casa quisimos saludarla. Fué muy amable al atender a Black
--No por Dios, es mi obligación como profesional. Y a propósito ¿cómo se encuentra?
--Muy bien, sin problemas
--María es la hora del aperitivo. Saca para los señores un plato de jamón de la tierra y un buen vino de Pitarra.


--¡ Por fin!, exclamó Kim-.  Voy a probar el famoso jamón español -. Así transcurrió un rato y al cabo los Villanueva se despidieron, quedando en que Perla comería con ellos el próximo día sábado.
--Recuérdelo, el sábado a la una. Hasta pronto, pues
--Hasta pronto, no faltaré. Encantada señora, es usted muy guapa, más de lo que me imaginaba -. Y riendo se separaron los Villanueva de la descendiente de  Pereira.  Ralph se reafirmaba en que su rostro le recordaba a alquien y le preguntó a su mujer
--¿No crres que hemos visto su rostro en algún sitio? Me es sumamente conocida y no se de dónde
--Yo desde luego no la he visto nunca.Un rostro como el de esa chica no se olvida fácilmente. Es muy bella

Al día siguiente durante el desayuno, Ralph comentó que al cabo de dos días tendrían como invitada a comer a la veterinaria que curó a Black.

--Por favor, papa, no me fastidies el fin de semana. Pensaba irme a Cáceres y quedarme allí hasta el domingo . Necesito desconectar de tanta finca.
--Puedes irte después de comer. Me parece una descortesía
--Pero si ni siquiera la conozco..
--Robert es una muchacha muy joven y quizá pudiera hacer amistad con ella y hacerte más amigos de por aquí.
--No ni hablar, no me haréis desistir



Llegó el sábado y cuando se disponía a salir Robert, vió llegar el utilitario de la veterinaria

--Ya está aquí. Pues yo no me quedo -.  Puso el coche en marcha al tiempo que ella paraba el suyo. Ambos se miraron con caras de pocos amigos
--¿Es usted la veterinaria?
--Si¿ le ocurre algo a Black?
--No. No estaba seguro.   Como ahora no grita...
--Es usted muy "simpático". Seguro que hará furor entre sus amistades
--Depende
--Depende de qué
--Entre las femeninas, desde luego
--Es usted un grosero. Déjeme en paz ¿quiere?, tengo que acudir a la cita de los  Villanueva
--Si ya lo se, son mis padres
--No es posible. Ellos son  muy corteses y simpáticos. Créame, usted no se les parece en nada.  Buenas tardes
--Adiós, chica simpática
--Le odio, le odio con todas mis fuerzas. No lo puedo evitar desde que le conocí me cayó mal y será asi mientras viva. Engreido, niño bonito....- Robert se fué riendo sabiendo que ella marchó enfadada ¿Por qué le caia tan mal, si apenas habían hablado?



La comida transcurrió entre los tres plácidamente, relajadamente al no contar con la presencia de Robert que a Perla le sacaba de quicio.  Hacia media tarde se despidió con la promesa de volver otro día.
Ralph se dirigió al escondite en donde guardaba la caja de los secretos y la rescató. Algo le decía que allí encontraría la respuesta a lo que estaba dando vueltas en su cabeza:

--Sabía que le había visto antes. Almudena.  No es exactamente ella, pero se le parece bastante y sus ojos son los mismos: grandes, intensos  y muy negros...¿Será alguna descendiente? -.  Cuando se fue a la cama no podía dormirse, y Kim empezó a protestar al moverse tanto .

--¿Qué te pasa, no puedes dormir?
--Debió ser el café que me tomé esta tarde el que me ha desvelado.

A la mañana siguiente en cuanto amanecíó, se dirigió a la habitación de su hijo y comprobó que no había dormido en casa. Bajó hacia la cocina y encargó que le sirvieran un café. Estaba haciendo tiempo para no ir tan temprano a casa de Perla

--Señor. Villanueva- le saludó Maria
--La señorita ha salido con Canela a dar un paseo a caballo. No creo que tarde mucho, puede esperarla si lo desea.
--Es muy pronto, volveré más tarde. Dígaselo por favor.
--Como usted mande, señor.
--Buenos dias ¿Maria?
--Si señor, Maria.

Ralph volvió sobre sus pasos y al llegar a su casa encontró a Kim que le esperaba sentada en el porche, algo preocupada. Creyó que era el momento de contarle lo que sospechaba y narró la historia que le había contado su padre desde el principio.  Le mostró la fotografía de Almudena que ella miró detenidamete, y luego dijo:

--Ralph, a mi no se me parece a esta chica. Creo que te equivocas en tu afán de cumplir el deseo de tu padre, pero no se. Lo mejor es que hables con ella y así saldrás de dudas.

Perla llegó a su casa y recibió el mensaje de Ralph, llamó a informaciones y pidió el número de teléfono de su vecino

--Seños . Villanueva, creo que ha estado en mi casa porque quería hablar conmigo ¿De qué se trata ?
--Señorita Perla, me alegro de que haya llamado. Es un asunto personal de un tema del pasado de mi familia. Tengo una duda y quisiera aclararla con usted. ¿Puede acercarse por aquí? le tengo que mostrar algo.


--Dígame cuando quiere que vaya
--¿Puede ahora?
--Desde luego, salgo ahora mismo.
--No sabe cómo se lo agradezco. Llevo mucho tiempo para aclarar este asunto y quizás esté muy cerca.
--Bien, pues ahora lo sabremos. Hasta ahora.

Perla llegó a la casa en su coche y apenas había salido de él, en la puerta apareció Ralph que con una sonrisa le tiende una mano a modo de saludo:

--Me tiene intrigada  ¿Qué ocurre?
--Oh no se alarme. Ocurre....    -  Y le fue  relatando,  detalle a detalle,  lo vivido por su abuelo y por Almudena.  Cuando termina de hablar, Perla asombrada le dijo:

--¡ Dios mio ! se trata de mi abuela. Tengo una fotografía igual a esta que me dejó mi madre como recuerdo familiar. ¡ Es increible !
--Por fin, hemos podido dar con los descendientes. Ahora me tendrás que contar tu parte. ¡ Las casualidades de la vida ! Al otro lado del mundo y nos vamos a encontrar aquí.¡ Si podíamos haber sido familia...!

Perla empezó a narrar la parte de Almudena que su madre ,Rocio, le contara un día. Cómo se habían conocido el abuelo Villanueva y Almudena, y la distancia insalvable que les separó e hizo que  Rafael Villanueva partiera para los Estados Unidos. Le informó del fallecimiento de la abuela, de los hijos que tuvo Enrique y Rocio, su madre. Todo quedó explicado y aclarado.El matrimonio Villanueva estaba boquiabierto


--¡Es como en una novela !- exclamó Kim. ¡ Qué triste ! pobrecillo que manera de amar a tu abuela. Qué amor tan hermoso y tan desgraciado.
--Si es cierto. Les parecerá absurdo, pero cuando mi madre narró este desgraciado incidente, me juré a mi misma que jamás me enamoraría de nadie. Prefiero vivir sola que no amar a alguien que por las circunstancia que fuera,  me hiciera vivir separada de él.
--Ja,ja,ja,-rió Ralph-.  Pero eres muy joven y bonita. Lo que ocurre es que no has encontrado al hombre que de verdad te robe el corazón. ¡ Hum! el amor es increíble y juega con nosotros. Tus abuelos se conocieron cogiendo cerezas, quién sabe si tu amor vendrá , ve tu a saber de qué forma....
--Yo también tengo un relicario como este. Cuenta mi madre que siempre lo vio colgando del cuello de Almudena. Dios mio, ¡los fantasmas del pasado! Ya se lo mostrare otro día que venga o bien que ustedes vayan por mi casa-.  Perla se despidió y al coger su coche,  otro entró y se aparcó a su lado

--Vaya, ¡si es la doctorcita !
--Ah, es usted
--Que le pasa ¿le he disgustado en algo ?
--Déjeme pasar, por favor
--¿Ya se marcha, o viene?
--Creo que la última copa le ha sentado mal
--¿Qué es lo que dice?
--Déjeme en paz. Siempre está atacando a la gente ¿qué es lo que le ocurre, ha venido de conquista  y le han dado calabazas? - Robert con toda la rabia del mundo se acercó a ella y la besó con fuerza haciéndole daño en los labios
--¿Cómo se atreve? es usted un bruto, un sinvergüenza y un borracho. Ni se le ocurra volver a repetir lo que acaba de hacer o lo va a sentir. Yo no soy una mujer con las que acostumbra a estar. Me importa un comino que sea rico o guapo. Entérese bien , no es mi tipo. Detesto a los hombres como usted que avasallan a todo el mundo -.  A las voces salió Ralph pidiendo explicaciones a su hijo. Este riéndose, miraba a Perla con ironía
--No pasa nada papá. A alguien le he dado un escarmiento...
--Señor . Villanueva, perdóneme pero tiene un hijo que es imbécil. Y dando media vuelta se metió en el coche y se fue a toda velocidad.


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