viernes, 15 de julio de 2016

Historia de dos familias - Capítulo 1 - Almudena y Rafael

Enrique era un muchacho de la clase media andaluza que al igual que la del resto de España, se esforzaba porque sus hijos fueran algo más que fueron los padres. Para ello se trasladó a Madrid, se buscó un trabajo con el que ayudar a su familia a mantener la carrera que quería estudiar: Farmacia.

Conoció a Almudena en la fila de un cine: iban a ver Lo que el viento se llevó . Fue un ligero empujón de alguien que pretendía colarse,  el que hizo que entablaran conversación. A Enrique le gustó esa chica de sonrisa fácil y sacó la localidad junto a ella, que iba acompañada por una amiga.  De esta manera iniciaron una amistad que terminó en noviazgo y después de muchas circunstancias, en matrimonio.

Almudena

Enrique supo desde el primer momento que ella estaba enamorada de un chico con el que no pudo casarse, pero la quería tanto que se conformaba con que más adelante ella pudiera amarle.  No estaba enamorada de él, pero si le quería, le respetaba y fueron felices. Disfrutaban de una posición algo desahogada  por lo que siguiendo la costumbre de aquella época, se quedó en casa para cuidar de sus hijos, que fueron dos: Enrique, como su padre , el mayor y  Rocío,  una chica preciosa tres años menor que su hermano.

Almudena enfermó y lentamente su vida se fue apagando. Ya no era la chica deslumbrante que Enrique había conocido. La enfermedad la mantenía en cama la mayor parte del tiempo pero él nunca dejó de amarla.  Con apenas cincuenta años Almudena falleció el día del patrón de Madrid: 15 de Mayo, a mediados de los setenta.

La familia quedó desconsolada. Enrique hijo,  decidió terminar la carrera de aparejador que estudiaba  en Barcelona. Echaba de menos a su madre a la que estaba muy unido y una vez pasados unos meses de duelo, emprendió la marcha hacia la Ciudad Condal. Allí se haría aparejador y posteriormente pasados algunos años encontraría a la mujer de su vida y se casaría: Ariadna

Rocío vivia con su padre, le ayudaba en la farmacia y al tiempo asistía a la facultad de medicina: quería ser enfermera.
Rocio
En el comedor del SEU se conocieron Rocío y Miguel : ella estudiaba para enfermera, él terminando la carrera de medicina. Al principio comían en mesas separadas.  Pasadas unas semanas, buscaban sitio en la  
misma mesa, y por fín, .en cuanto Miguel terminó la carrera, contrajeron matrimonio.
Tuvieron una hija: Perla. A ella le gustaban los nombres éxoticos y decidieron que por lo bonita que era el bebe le iba que ni pintado ese nombre.


Rafael Villanueva tomó un avión Superconstellation y partió rumbo a Nueva York, con el encargo por parte de su padre de organizar una oficina en EEUU para exportar algunos de los productos de sus distintas empresas.
Se instaló en el barrio latino en el que había gran cantidad de ciudadanos cubanos. Ello le haría más fácil la convivencia, al no saber ni una palabra de inglés. Le gustaba Nueva York, quizás le abrumaba un poco, pues en aquella época tenía siete millones de habitantes, mientras que en Madrid a duras penas llegaban al millón, pero lo echaba de menos. Se sentía muy sólo y el recuerdo de Almudena nunca le abandonaba. Poco a poco fué integrándose con muchachos de su misma clase social y éstos a su vez le introdujeron en los circulos sociales más selectos. En ellos conoció a Louise, una chica americana con la que se desposaría tiempo más tarde y con la que tuvo dos hijos: Ralph y Charles.

Rafael Villanueva
Su matrimonio funcionaba, se puede decir que bien, teniendo en cuenta que pasado el primer año de enamoramiento, fueron los intereses de ambos los que les hacía que permanecieran unidos. Pasando los años llegaron a quererse, sin pasión,  pero con respeto.
Rafael en uno de sus viajes a Madrid, visitó la casa de Almudena. Ya no vivían allí, pero por la portera de la finca,  se enteró de que hacía años que ella había fallecido. Averiguó el lugar de su reposo y una mañana en un taxi se dirigió al cementerio, preguntó en información por el lugar exacto del enterramiento y portando una ramo de rosas rojas fu al lugar en donde el amor de su vida reposaba para siempre. Comprobó que tenía flores frescas

--Quizá de su esposo, o de sus hijos si es que los ha tenido...Pasó su mano por la inscripción del nombre depositando un beso y se alejó de allí con el corazón lleno de pena.

Pudo disfrutar del casamiento de su hijo mayor Ralph con una chica muy americana procedente de Tejas, es decir de un magnate del petróleo. Se casaron enamorados. Sin embargo Charles permaneció soltero y se dedicó al medioambiente que por aquella época empezaba a ser conocido.  Algunos años más tarde se casaría con una joven bióloga que estudiaba la vida de los insectos.  No tuvieron hijos.

Ralph y Kim  nombre de la mujer con quién se casó, tuvieron dos hijos varones:  Robert y Roger.

Robert   Villanueva
Rafael falleció en Nueva York cuando el otoño empezaba a notarse. Tuvo una buena vida y una buena vejez. Vió crecer a los hijos de Ralph, dos muchachos sanos y deportistas, aunque sobretodo el mayor Robert, era un poco juerguista.  Roger a pesar de ser más jóven era más sensato.
Y, una vez presentadas las dos familias, es cuando conoceremos  el ir y venir de ambas ramas .  Cada una de ellas en el otro extremo del mundo.  Sabremos de  sus avatares y la relación que tuvieron con la finca heredada de la familia hace ya tantos años.

Roger Villanueva


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