sábado, 29 de marzo de 2025

ENTRE DOS AGUAS < Capítulo 18 - TE QUIERO ¿ ME QUIERES?

   

 Todo fue rápido o al menos se lo pareció, lo había deseado desde siempre pero nunca imaginó que pudiese ser realidad,  hacerse realidad. Y sin embargo lo era. Ella, cerrando los ojos se dejaba acariciar  y escuchaba las palabras que deseó oír desde que era una adolescente en boca de aquel hombre que ahora la hacía suya y  susurraba al oído , lo que siempre deseo escuchar. Y la fuerza en sus brazos rodeándola y atrayéndola hacía él, como si tuviera miedo de que, al separarse, la magia desapareciera.

Ella se dejaba llevar- Sus brazos la rodeaban totalmente como si tuviera miedo de que huyera de su lado. Sus labios buscaban los suyos y sus maravillosos besos rodeaban su rostro bajando por su garganta hasta llegar al escote y aún dibujaban un camino de deseo que, poco a poco llegaba a su objetivo.

Era una seducción en toda regla que ella no esperaba pero que disfrutaba al máximo con el hombre que amaba. Porque si, ahora sabía que lo que sentía por él no solo era atracción de juventud, sino el llegar a ese lugar recóndito del placer y ser amada por la persona que deseara desde que era una jovencita atrevida, pero también tímida ,ante una demostración tan a las claras de deseo y amor, ambos unidos en una sola persona en una sola boca buscando la suya y en una sola entrega a la persona que había estado esperando media vida y, que al fin había llegado y demostraba, como ella misma, que el verdadero amor, era cosa de dos. De un alma y otro que se deseaban desde muy jóvenes pero, que habría de pasar muchos años para que, ambos se dieran cuenta de que se necesitaban el uno al otro y que no había fuerza humana que les separara.

Elizabetta estaba como en una nube de la que no quería apearse. En el recóndito lugar de su alma siempre lo había deseado tal y como se manifestaba en aquel momento. Se rendía por momentos a su hechizo y a su deseo. No quería luchar contra ello y poco a poco se rindió a aquella magia que había surgido sin esperarlo; al menos en ella no. Sería la noche más feliz de su vida y tan largo tiempo esperándolo. No quería pensar si estaba bien o mal. Tenía derecho a expresar lo que sentía al igual que él. Era su primera experiencia y no la dejaría escapar. Había tenido novio con anterioridad, era cierto, pero nunca había llegado al límite, quizás porque era una relación sin amor.

Suspiraba profundamente cuando llegó al clímax . Nunca había experimentado sensación tan placentera como la que estremecía todo su cuerpo sin poder reprimir un estremecimiento de placer. Se dio cuenta de que le había amado durante toda su corta vida  y que había deseado esa sensación que experimentaba ahora que la daban ganas de gritar y que si no lo hacía era debido a que la boca de él tapaba en un profundo beso la suya.
Era delirio, amor , y lascivia, porque deseaba que aquello que sentía , no desapareciera sino que, se prolongara más y más hasta no poder resistir.  Él decía palabras encendidas en su oído lo que hacía que ella respondiera con suspiros, quejidos y sobre todo placer. 
Transcurrió una hora, dos, tres ... no sabría decir el tiempo pero si el placer inmenso que sintió y, que el adormecido amor que sintiera desde joven por él, rebrotase con fuerza en aquella habitación, en aquél momento, entre sus brazos que deseo estar y, que nunca se planteó estar. 
No quería pensar en que se tenían que separar nuevamente. Que él estaba casado y que sabía el amor profundo  que sentía en silencio Carlo. Esa era su noche, sus horas que pasarían rápidas y que, probablemente tardarían en volver a verse, si es que alguna vez lo hacían de nuevo. Era como si la hubiese marcado a fuego. No volvería a estar con nadie, porque nadie podría estar a su altura y vivir lo vivido aquella noche en la habitación de un hotel.

Iban silenciosos analizando cada uno de ellos lo sucedido hacía algunas horas entre ellos. No podía leer en la cabeza de Paolo, pero en la suya, había dado un paso trascendente que nunca olvidaría. Aquella tarde-noche, quedaría grabada en su memoria para siempre mientras viviera.  Sabía que sería una relación corta, por mucho apasionamiento que sintieran . Él estaba casado ¿ Cómo se le había ocurrido acostarse con él? ¿Cómo había cedido a la tentación? Y es que él había sido una tentación desde el principio de los tiempos para ella. Se olvidó del criterio para dar paso a la cerrazón de sus sentimientos. Ningún hombre había ocupado antes ese lugar, y fue una tentación demasiado fuerte, perdiendo totalmente el criterio de que él, era fruta prohibida por mucho que la dijera que no amaba a su esposa y fue un casamiento casi impuesto por sus respectivos padres. Pero miró hacia atrás cuando se le presento la ocasión, al ser ya marido y mujer. Y no sólo eso, sino que siguió adelante, cumpliendo con su deber como esposo.  Le contaría  a ella su aventura de esa noche? Seguro que no. Por lógica, los hombres no tiene consecuencias a la vista, por eso hacen de su capa un sayo. La esposa no se enteraría nunca de que había tenido una noche loca de pasión con una antigua amiga de colegio. 

Y de repente la luz se hizo en su cabeza:

—Él no tendrá repercusiones... ¿pero y yo? — se decía en su interior silenciosamente— No, es posible. Ha sido una sola noche... Intensa, si, pero una noche.

Se hacía miles de preguntas a solas en su casa, en su cama. Pero la duda estaba sembrada. Sólo había que esperar unos días y lo sabría seguro. Pero no le había dado lugar al que marchaba al día siguiente. Ni el tiempo que iba a permanecer en el lugar al que iba destinado...

—No, no podrá ser. Las casualidades no existen, claro que eso no fue casualidad... No adelantemos acontecimientos. No ocurrirá. No es tan sencillo. Ha sido la primera vez.  Basta ya de pensar en ello. Ya no tiene remedio; lo hecho hecho está...

Pero a pesar de todo, no se podía quitar la idea de la cabeza dándole vueltas continuamente lo que haría si su comportamiento tuviera consecuencias.


RESERVADOS DERECHOS DE AUTOR / COPYRIGHT
Autora< rosaf9494quer
Edición< Marzo 2025
Ilustraciones< Internet

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas populares