l otro lado del mundo - Capítulo 24 y último - Sidney

Bella dudaba.  Por un lado creyó a D'Tella, pero por otro, esa explicación debió dársela Alessandro, pero no lo hizo, y permaneció callado, sin decir palabra, sólo escuchando los reproches que le hizo.  Cortó sus pensamientos el anuncio de una pareja que deseaban celebrar su enlace, en el salón de bodas del complejo hotelero.  Les recibiría y después trataría de hablar con Aless.

La visita duró más del tiempo debido; los contrayentes quisieron conocer todas las instalaciuones y las posibilidades que tenían para la celebración, tal como el menú, la tarta, la música, en fin, todo.  Cuando quiso recordar ya era tarde.  Se dirigió en busca de Alessandro, pero el recepcionista le comunicó que los señores D'Tella, habían abonado su cuenta y se habían marchado.  No dejó dirección, pero Giovanni le dijo que irían a Sidney a la presentación del libro, y entonces tomó una decisión:  Contactó con la Asociación hotelera, y sin esfuerzo y al cabo de media hora, conocía las reservas de hotel y el horario de presentación de Allessandro D'Tella.  Sería para dentro de dos días.  Tenía tiempo suficiente para dejar todo organizado en Noosa  y partir hacia Sidney.


 ¿ Y si fuera cierto todo lo contado por el padre ?   No tenía porqué mentirla.  No podía dejarle ir, al menos hasta que él lo ratificara frente a ella. Bien es cierto que lo intentó, pero el resquemor  sentido fue más fuerte que el escuchar su corazón. Aless no trató de defenderse, seguramente porque le dijo lo de su novio ingles. ¡ Dios mio, lo habia olvidado !  Descolgó el teléfono y conectó con Niall; él debia esperar algo parecido, porque no le extrañó que se despidiera y fuera al encuentro del que había sido su amor desde hacía tiempo.  La deseó suerte.  Y de este modo cortó con su relación.

El viaje hasta Sidney, tan familiar para ella, se le hacía eterno en esta  ocasión.  Quería darle la sorpresa  y acudir a su presentación, oculta entre la gente, para después llevar a la firma el ejemplar que él mismo le había regalado.  Metió ambos libros en su equipaje.  Una vez instalada, dudaba en si llamarle o esperar al día siguiente para volverle a ver.

El salón estaba lleno de gente.  El marketing había funcionado, y sin exagerar, el editor había adornado mucho su presentación: " un joven valor europeo, desea conquistar al pueblo australiano", era el pié de foto que se mostraba a la entrada del salón de actos del hotel en donde se realizaría la presentación.

Y llegó el momento.  Bella se situó en la última fila de los asistentes, oculta de la mirada de él. Escuchaba muy atenta lo que Alessandro introducía en la presentación.  Algunas cosas se la escapaban absorta en la contemplación del rostro del hombre que amaba.  Había madurado, y también perdido algo de la espontaneidad y viveza de su rostro.  Ahora se le veía con seriedad.  Posiblemente ante la responsabilidad del acto que estaba realizando.


" Este nuevo libro novelado, es una continuación del anterior titulado Anna Maria.  Aunque como digo, es un relato novelado, quiero resaltar que la protagonista fue real y vivió en Australia desde su juventud, hasta su fallecimiento. Aquí retomó su vida, amó a un hombre y con él formó su familia, y  uno de sus descendientes es la protagonista de mi segundo libro : "Esa desconocida ". En este segundo relato,  narro  los sentimientos que supo inspirar a un desconocido en tierras lejanas, pero que le inspiró tan grande amor, que nunca consiguió olvidarla.  Repito es una novela, y en ella la fantasía del autor, juega con los sentimientos que pudo inspirar a ese chico,  en cuyo pais estaban   parte de las   raíces de ella ".

Bella, escuchaba emocionada, cuando a continuación de la presentación, leyó algunos pasajes de libro.  El señor D'Tella, también sentado en un lateral apoyando a su hijo, hizo un "barrido" por la estancia y descubrió que Bella estaba allí, oculta de la mirada de Aless, sonrió e hizo una levísima inclinación de cabeza y por un momento sus ojos se encontraron.  Ella correspondió igualmente..

Cuando hubo terminado con el último capítulo de la presentación, el silencio reinaba en la estancia, hasta que un sonoro aplauso de todos los asistentes, indicó a Alessandro, que había tenido éxito, mucho éxito, y que ambas novelas habían gustado a ese público expectante.  En el mostrador de la entrada había una señorita con un montón de ejemplares dispuestos para la venta.  Inmediatamente que las puertas se abrieron, se formó una fila de  personas interesadas en obtener un ejemplar, no sólo de la nueva novela, sino también de su primer libro.  Y todos tuvieron ocasión de emocionarse con la dedicatoria. A medida que adquirían su ejemplar, volvían  a entrar en el salón dispuestos a que aquel joven y guapo italiano, les dedicara los ejemplares. Aless amablemente y sonriendo, satisfecho por el éxito obtenido, firmaba sin parar dedicando la novela, hasta que de las últimas personas, estaba Bella, que aguardaba impaciente por colocarse ante él, extendiendo uno y otro libro.  Él levanto la mirada sorprendido ante su voz.  El milagro se había hecho realidad;  Bella estaba ante él, emocionada, sonriente y feliz pidiéndole una dedicatoria.

Tuvieron que esperar hasta que la última persona recibiera su dedicatoria.  Entonces, Aless se levantó y abrazándola fuertemente la decía una sola frase, porque su emoción era tan grande que no podía articular palabra,. Sólo " amjor mio, amor mio "-

Sólo pudieron vivir intensamente esa noche.  Al día siguiente partirían rumbo a Italia.  Les aguardaba un largo viaje y una revisión a Giovanni.  Ya en el aeropuerto, ambos se abrazaban mientras  el señor D'Tella, , apartado de ellos, les contemplaba sonriente y feliz.

- Volveré.  Te lo prometo, en cuanto solucione todo lo que tengo allí, volveré y con un anillo bajo el brazo. Te quiero Bella, tenlo siempre presente.  Nunca te olvidé y nunca lo haré.
- Aless.  Te aseguro que si no regresas, ité a buscarte y te arrastraré por toda Taormina

Ambos jóvenes rieron y se abrazaron y besaron por última vez antes de que tuvieran que partir rumbo al túnel que les conduciría al avión.  Ella no se movió de allí hasta que despegaron, y triste reemprendió el regreso a casa.  Había sido una sola noche, , pero intensa,  en el que los sentimientos de ambos volvieron a encontrarse , al igual que aquella, y ya lejana, primera vez.

Hablaban por teléfono a diario. El señor D'Tella acudió a las pruebas requeridas por los médicos y afortunadamente, todo salió perfecto.  Pero lo que no era tan perfecto era la relación de sus padres. Loredana vivía más en casa de su hija que en la suya propia.  Esa situación mortificaba a Alessandro; le daba pena de Giovanni, que en la recta final de su vida,  tuviera que pagar un error de juventud, del que no sólo él fue  culpable.  Comprendió que el amor que creía en sus padres, tenía los cimientos de barro, y nunca  se habían asentado firmemente.  Simplemente habían convivido lo mejor posible, por temor al que dirán.  En ese tipo de sociedades, aún se tenía en cuenta que el matrimonio era para toda la vida.

Pero por lástima que le inspiraran, debía regresar junto a Bella. No dejaría pasar esa oportunidad de ser feliz, porque había comprendido lo importante que ella era en su vida. Preparó todo para el viaje; estaba ansioso por verla de nuevo, y quizá por su propia alegría, no se daba cuenta de la tristeza de su padre.  La despedida fue sentida por parte de ambos

- Hijo, no dejes escapar ese tren. Os amáis y sois felices juntos.  No dejes que nada ni nadie, enturbie esa felicidad.  Avísame con tiempo: quiero asistir a vuestra boda.  Trataré de convencer a tu madre, pero...  tal y como están las cosas entre nosotros, no creo desee asistir.  No me perdonará nunca que amase a Anna y que quisiera visitar su tumba. Sé que no debiera decir esas cosas de ella, al fin y al cabo se trata de tu madre.  Pertenece a una rancia familia que no ha evolucionado con los tiempos.
 Pero bueno, haré cuanto esté ne mi mano. Anda, se hace tarde.


Se casaron con la asistencia solamente de don Giovanni. Ni su mujer ni su hermana, asistieron a la boda pretextando que era muy lejos. La madre, según ella, "porque no se encontraba muy bien ", y por parte de la hermana " los niños me necesitan..." Bla, bla, bla, excusas, que no quiso analizar. Toda su familia estaba allí Bella y su padre, no necesitaba a nadie más.

Fue una boda por todo lo grande.  Ese día el hotel se clausuró, exceptuando las habitaciones que estaban ocupadas; tuvieron que habilitar un comedor nuevo para seguir asistiendo a los huespedes y que no notasen nada de lo que allí se celebraba.  El periódico local, se hizo eco del acontecimiento : " El famoso escritor italiano Alessandro D'Tella, ha contraido matrimonio con nuestra querida Bella, que como todos recordamos es la nieta de la siempre recordada Anna Maria Filiberto, empresaria que hizo posible el complejo turístico Noosa Valley...."  Difundiendo a continuación  fotografías de los contrayentes.

La luna de miel fue corta. Alesandro estaba escribiendo un nuevo libro y Bella no podía faltar por mucho tiempo del negocio.  La tuvieron en la vecina Nueva Zelanda, pero su amor y felicidad todo lo colmaba. Se amaban casi a todas horas como para resarcirse del tiempo que habían estado separados. Pero el tiempo para ellos solos, tocaba a su fin, y se imponía la cruda realidad,: vuelta a la normalidad.  Y así retornaron a Noosa. Y así transcurría su vida apacible. El aprovechaba a escribir, mientras ella permanecía en el trabajo.  Las noches y los fines de semana, se lo reservaban para ellos solos. Maxim y Florence les sustituian en esas ocasiones. La armonía reinaba entre los cuatro. Incluso Aless y Bella, pensaban en aumentar la familia.   Y la aumentaron.



Meses más tarde cuando el nuevo D' Tella contaba con cuatro meses, recibieron una visita inesperada pero que a todos colmó de alegría: Guivanni D'Tella, se había separado y deseaba vivir junto a su hijo, ya que la hija,  en complicidad con la madre, habían llevado muy a mal que planteara la separación definitiva del matrimonio.  Padre e hijo se abrazaron largamente y con lágrimas en los ojos, hizo lo mismo con Bella

- Gracias, hija. Por fin estoy en un lugar en el que se respira amor y armonía, y no malas caras. Me habéis dado un nieto precioso; me siento muy contento y orgulloso de vosotros.

Giovanni vive con Aless y Bella y es feliz, incluso anda "tonteando" con una viuda de buen ver vecina de Noosa. Es feliz, aunque recuerda a su hija, que de vez en cuando le llama por teléfono o se comunica por correo con ella. De Loredana no sabe nada más que lo que le cuenta Amanda.  De momento no piensa regresar a Taormina.  En los atardeceres, se sienta en el porche, en la misma butaca que usara Anna y contempla la misma escena que ella lo hiciera años atrás. Sienta sobre sus rodillas al pequeño Alessandro que ya camina y comienza a balbucear las primeras palabras. Se ha comprado un coche pequeño, y a menudo se acerca hasta el cementerio y deposita flores en las tumbas de aquellos tres seres tan importantes en su vida.

Bella le contempla sin que él se de cuenta cuando explica a su hijo cosas de la vieja Italia, y el niño le escucha interesado en lo que el abuelo narra.  Está  embarazada nuevamente y Aless ha editado un nuevo libro con rotundo éxito.  Por la noche, en la soledad  e intimidad de su dormitorio, mientras reclina la cabeza en el pecho de su marido acariciando su rostro, Bella sonrie satisfecha y feliz

- ¿ Por qué sonries, mujer ?
- Marido, porque soy absolutamente feliz. Y porque no hubiera creído a nadie que me dijera que mi único y verdadero amor, lo encontraría al otro lado del mundo y a través del diario de mi abuela. Buenas noches, amor mio
- Buenas noches cariño. Pero aún no es hora de dormirse; tenemos algo pendiente ¿ no crees ?

Y riendo y retozando, les sorprende una noche más.


                                                        F    I    N


Autoría:  1996rosafermu
Editado:   2016
Fotografías:  Archivo 1996rosafermu
DERECHOS DE AUTOR RESERVADOS

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