miércoles, 24 de junio de 2015

Los O'Connor - Capítulo 12 y último - De nuevo Irlanda


Iris no dejaba de pensar en el giro que habían tomado las cosas. Su preocupación iba en aumento a medida que los días transcurrían y se acercaba la fecha de volver a Irlanda para la lectura del testamento de Phillip. Cada noche ante su retrato le suplicaba que la ayudara a solucionar aquella situación tan complicada. Una cosa tenía clara : no iba a renunciar a su hija, por lo tanto nuevamente tenía que ser la sacrificada y tomar la determinación de trasladarse a vivir a donde Brendan vivía.
Por su parte Brendan no estaba contento con la carta que se había sacado de la manga. No estaba satisfecho con el ultimatum que le había dado, pero no veía otra salida para normalizar su vida con Iris y con la niña. ¡ La niña ! Cada vez que la evocaba una ola de ternura le subía hasta la garganta. Sus sentimientos¡ habían cambiado tanto en pocos días! que le parecía increible que hubiera vivido sin tener esas sensaciones  hacia la pequeña, y por qué no decirlo, hacia su madre también.
No le había querido llamar.  Muchas veces,  había descolgado el teléfono,  para al menos oir su voz Pero colgaba el aparato sin llegar a marcar   el número. No se sentía con fuerzas. Estaba  enfadado, pero no sabía muy bien por qué y con quién, o quizá lo estuviera con él mismo.
Había estado unos días de viaje después de regresar de España. Solo,  en el campo,  con sus pensamientos y sus sentimientos,  porque algo había descubierto que tenía oculto,  sin saberlo,  en su memoria,  la primera vez que la vió cuando era una niña y había perdido a sus padres.
 Desde entonces sentía curiosidad por ella.¿Curiosidad, o algo más? De repente se dió cuenta de que siempre la había tenido ahí y que fué ese recuerdo el que le hizo salir huyendo cobardemente ante el daño que le había infringido y que en lugar de reaccionar, le negó su ayuda y consintió en que manejasen la vida de los dos entre su padre y su tío.
¡ Si ella supiera !, que lo que le mueve a ese planteamiento es poder reconquistarla.  Pero está tan ciega de rencor que no lo ve, sólo percibe  que de nuevo la está agrediendo, cuando todo lo que desea es su felicidad y la de  la niña.
Sonó el teléfono en el domicilio de Iris.
- Dígame  -  Y  al otro lado,  hubo una breve pausa y enseguida la respuesta
- ¿Iris?
 - Sí, ¿Quién llama?
- Soy Brendan. ¿Cómo estás...   y...  Victoria, está bien?
-Si,si, desde luego. Las dos estamos bien. ¿Llamas por lo del testamento?
- Si. Será  el próximo fin de semana,..  para facilitarte el desplazamiento en tu trabajo
- ¡Oh, gracias! has sido muy amable y has pensado en todo. Se nota que estás acostumbrado a manejar estas situaciones
-¿Lo dices con ironía?
- Por supuesto que no, no era esa mi intención. De acuerdo, pero me tengo  que llevar a Victoria, no tengo con quién dejarla
´- ¿Habías pensado dejarla en Madrid, es que crees que no tengo ganas de verla y abrazarla?
-  Mira no tengo ganas de discutir, me duele la cabeza, pero...
- Pero...  ¿qué?"
- ¿Sabes que existen unos aparatos llamados teléfono,  con los cuales comunicas en el acto con otra persona?. Pues eso que podías haberle llamado si tanto interés tenías por ella
- No pierdes ni un momento de reprocharme algo, ¿eh? Habrás de saber que no te he querido llamar para no presionarte. Creo que ya tendrás la decisión tomada porque en cuestión de pocos días lo tendrás que decidir
- Bueno, ¿quieres hablar con ella
-Naturalmente, no sé qué concepto tienes de mi
- Pues mira ahora que lo dices, no muy bueno.
- En verdad voy a creer que somos incompatibles. Sea cual sea la circunstancia a la primera de cambio nos estamos atacando y esto no puede ser. No es esa mi intención; quiero llevarme bien contigo porque significas mucho para mi. Anda dile a Victoria que se ponga
Habló con su hija mientras Iris reflexionaba del por qué de su actitud en cuanto escucha su voz. ¿ Por qué le hablaba de esa manera, si todo lo que quería era escucharle?
En un vuelo regular y sin anunciar su llegada, Iris de la mano de Victoria,  llegó al hotel en donde iba a hospedarse el tiempo que estuviera en Dublín.  Llamó por teléfono a Sean y le comunicó que ya  habían llegado . Le preguntó por la hora y el domicilio donde debería reunirse,  y al tiempo le dijo
- Sean tendré que llevar conmigo a Victoria, no tengo dónde dejarla. Espero que no importe
-¿Cómo va importar?,.  Pero vamos hacer una cosa.  Louise vendrá conmigo al abogado y ella se encargará de entretener a la pequeña mientras nosotros solucionamos el papeleo, ¿ te parece?
-Si de acuerdo¿Has hablado con Brendan? porque me comentó en una ocasión que tenía que hablar seriamente contigo.
-  Si, lo ha hecho y me echó una bronca terrible. Pero con el descubrimiento ha salido ganando. El mismo lo reconoció y he de decirte que está loco de contento con la niña y....con la madre.
- Por favor, Sean, no digas eso. No hay vez que hablemos que no salgamos discutiendo
-Si pero en tu pais hay un refrán que dice: "amores reñidos, son... " Ya sabes el resto. Nos vamos a llevar muchas sorpresas todavía. Acuérdate de lo que te digo. Susan te pondrá al corriente en cuanto sea posible. Oye que pasaremos a buscarte. La cita es a las diez, pero estate lista a las nueve, así tomamos café antes de irnos. Y ¿ por qué te has hospedado en un hotel? Brendan tiene piso en Dublín, podías haber ido a su casa, que mirándolo bien también es la tuya.- Y Sean soltó una pequeña carcajada 
-Sean, por favor qué cosas dices. No me puede ver ni en pintura y me voy a hospedar en su casa, ¿para crear más violencia?, no gracias, ya hay bastante.
- Bueno, pues será hasta mañana. Cuídate y dale un beso a mi nieta. Menos mal que ya no tendré que fingir más, Por favor solucionarlo de una buena vez. 
Puntuales, Brendan, Sean y Louise acudieron al hotel a recoger a Iris y Victoria. Los abuelos  después de abrazar a Iris, hicieron lo mismo con la niña con inmensa ternura,  por Sean,  que con ojos vidriosos por la emoción,  murmuraba  por fin, por fin.  Brendan , con una mirada larga hacia Iris, le dijo
-¿ Cómo estás?
.- Bien   respondió ella mirándole también con fijeza.
-Bueno,  tomemos un café y después nos vamos, o llegaremos tarde - , anunció Sean.
En el despacho del abogado,  ya estaban Susan, Thomas y Olivia. Cuando hizo su aparición el resto de la familia, Olivia no pudo por menos de hacer un gesto de desagrado al encontrarse de nuevo frente a Iris. Apenas se saludaron y se sentaron esperando la entrada del abogado. Brendan lo hizo junto a Iris y Sean.  Sin saber muy bien por qué, cogió la mano de Iris y con una sonrisa la dijo
 -. Todo saldrá bien, no estés nerviosa
Por primera vez Iris le miró sin rencor y con agradecimiento. Con una sonrisa le indicó que estaba tranquila y él no le soltó la mano, ella tampoco la retiró. Sean sonrió al ver la escena.
El testamento se leyó y vieron una cinta que había grabado Phillip en la que explicaba el porqué de sus decisiones. A su ex mujer le dejaba una buena cantidad de dinero como compensación a su fallido matrimonio. Pero lo que produjo  más sensación,  fue la disposición en la  que dejaba a Iris una fortuna en metálico y todas las acciones de la Compañía, con la salvedad de que sería Brendan quién le asesorara para cumplir con su cargo de directiva.  A la pequeña Victoria también le dejó en herencia una fortuna que debería administrar su padre,  hasta su mayoría de edad.
Iris se emocionó al ver y escuchar la voz de aquel hombre que había ejercido de padre y que hasta después de muerto le seguia cuidando.  Olivia no dijo nada, aunque no estaba conforme en lo concerniente a Iris.
Una vez concluidos los trámites, Iris anuncio que renunciaba a todo, y que no se haría cargo ni de las acciones ni del dinero. Ante la extrañeza de todos Brendan la llevó aparte y le preguntó el por qué de esa reacción.
-No necesito nada, tengo mi trabajo. Respetaré lo concerniente a la niña, pero lo mio no lo quiero. No soy bien vista en esta familia y rechazo todo lo que me obligue a un contacto en cualquier situación
- ¿ A qué te refieres ? ¿ Quién no te quiere?
-Olivia ¿ no has visto  la forma en que  me ha mirado?
-Olivia no pertenece a nuestra familia, y creéme que lo ha intentado, pero no lo es. Me importa un pito lo que ella quiera o deje de querer. Nosotros si te queremos, yo te quiero y queremos a la niña, y por ella no te puedes permitir el rechazo a lo que el padrino te dejó con tanto amor
- ¿Tu me quieres, estás seguro de lo que dices?
-Tan seguro como que tenemos una hija. Y vamos,  no hagamos esperar al abogado que tenemos aún que formalizar algo
Y formalizó la paternidad de Victoria y su intención de legalizar su  unión con Iris, tanto tiempo demorada.  Ella escuchaba atónita , sin poder articular palabra. Durante años había deseado oír aquellas frases y contemplar la mirada tierna del que era su marido, aunque fuese un extraño.  A la pregunta de Brendan, si aceptaba la nueva situación.  Llena de emoción aceptó, mientras era rodeada por unos brazos  fuertes y protectores.  Por fin unirían sus vidas, sin resquemores, sin dudas, sólo con el amor que ambos se habían profesado siempre, aunque al menos Brendan,  no se percatara de ello.

Se celebraría nuevamente su  boda religiosa en una capilla  de un pueblecito cercano a la mansión de los O'Connor. Estaban justos los necesarios y todos,  estaban radiantes de felicidad. Por fin se acabarían los disgustos, las incertidumbres y todos podrían disfrutar de paz y tranquilidad.
Sean y Louise fueron los padrinos, Thomas  y Clive los testigos y Susan  y Maureen las damas de honor. Victoria llevaba los anillos y Brendan e Iris radiantes de felicidad hicieron su juramento de ser fieles y amarse para toda la vida. Sellaron su amor con un  largo beso,  ante el  alboroto de todos los presentes. Durante la comida todo eran risas y parabienes. Brendan le dijo al oido "esta si es una boda, por fin lo conseguimos, pero me has hecho sufrir mucho". Iris le sonrió al tiempo que le daba un beso y una caricia. Victoria no se separaba de su abuelo que no cabía más de felicidad
Thomas y  Maureen dando una golpecito en una copa para llamar la tención de todos les comunicó la buena nueva
- Oidme todos, dentro de seis meses estaremos celebrando el bautizo de un hijo nuestro. Por fin vamos a ser padres
Todos rieron , se abrazaron, y lloraron porque también se llora de alegría.

Y doy fe de que fueron felices. Se acabaron las incertidumbres. No  volvieron a tener más discrepancias y se amaron como nunca pensaban que lo hicieran, y tuvieron otro hijo, pero eso pertenece a otro relato.
Pero la historia continúa en LOS HIJOS 0'CONNOR.  Otras vidas, otros tiempos,




   

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