jueves, 23 de febrero de 2017

Amor en la Red - Capítulo 3 - Un encuentro Inesperado

Durante el mes de Agosto, el trabajo era más relajado debido a que la mayoría de la gente tomaba sus vacaciones en este mes.  Las chicas tenían jornada intensiva, con lo cual a las tres de la tarde, ya estaban libres.  Llegaron a casa con calor y decidieron almorzar y después echarse una siesta. Irían al cine por la tarde, ya que al día siguiente entraban a trabajar muy temprano y no querían trasnochar.  Marta e Ingrid salieron cuando el sol ya no era tan fuerte

- Marta, Marta -, una voz masculina con ligero acento extranjero, atrajo la atención de las chicas
- ¡ Pero bueno ! ¿ qué haces aquí ? -, preguntó Marta al muchacho que tenía delante
- He venido a un symposium por un par de días y he pensado que estaría bien vernos en persona y no por el ordenador.  También me gustaría ver a Ingrid de esta forma podría ponerle cara al muñeco que tiene en FB

Marta iba a responder, cuando  recibió un fuerte pisotón  propinado por Ingrid, advirtiéndola de que no debía hablar.  Ella en un primer instante no entendía aquello, pero lo comprendió cuando su amiga les dijo,
- Bueno, yo me voy.  He quedado, lo siento. Encantada de conocerte.



 Fué lo que dijo,  y dejó a la pareja charlando en la calle.  Se alejó deprisa. Quería alejarse de allí cuanto antes.  Le había impresionado gratamente  el muchacho, que no era otro que Jack pero no quería darse a conocer, no sabía muy bien por qué.  Volvió la cabeza cuando estaba suficientemente lejos y miró, pero Jack y Marta ya no estaban allí, sin duda habrían ido a alguna cafetería.

Mientras desayunaban, a la mañana siguiente, Marta la reprochó que saliera como una exhalación sin darse a conocer


-¿ Por qué lo hicieste ? ¡ Era Jack !
- Ya lo sé. Recuerda que nos enseñaste una fotografía. Y tu has sido una irresponsable. Le das nuestra dirección a un desconocido y le envias tu forografía. ¡ Es increible los grillos que tienes en la cabeza !-. Ingrid estaba verdaderamente enfadada con su amiga.
- Y tu una mal pensada que en todo ves peligro. Hace tiempo que chateo con él y siempre ha sido muy correcto y educado. Francamente no te entiendo y, ¿ si le vuelves a ver, qué vas a decirle?
- No voy a volverle a ver. Hay una ocasión entre mil
- Yo no estaría tan segura.  Recuerda que hasta mañana no se va.  Quizás esta noche vuelva por aquí
- No lo digas ni en broma
- ¿ Pero por qué no quieres verle? Te estás chateando con él. Mejor en persona que no a través de un muñequito.
- Bueno ya está bien. Date prisa que llegaremos tarde



A Marta no le había parecido bien la actitud de su amiga, no lo entendía. A no ser que no la gustara el chico  ¡pero ¡si es una monada !. Al día siguiente Jack tomó rumbo a Inglaterra.  Se despidió telefónicamente de Marta ya que saldría muy temprano para el aeropuerto.  Como era su costumbre, Ingrid no quiso ponerse con la excusa de estar en la ducha.  Las chicas zanjaron definitivamente el incidente.   Jack tardó varios días en contactar con ellas, lo hizo como tenían por costumbre: Internet 

- Quiero que sepas que en persona eres más linda que en la foto, y además me pareciste muy simpática.  Lamento mucho no haber podido conocer a Ingrid, pero bueno qué vamos hacer .  Si no te importa pásame con ella-  comentó a Marta
- Desde luego, espera un segundo que la llamo. Te mando un saludo Jack. Tú también me pareciste un buen chico. Ciao
- Ciao Marta, ja, ja ,ja,
- ¡ Hola Jack ! ¿ estás bien ? Ya me comentó Marta que ´la habías visto. ¡ Cuánto siento no haber tenido oportunidad para ello !
- ¡ Hola Ingrid ! Yo también lo siento. Es muy difícil imaginar una persona sin conocerla; puedes pensar que es la más hermosa del mundo y luego la realidad sea otra. Aunque habiendo conocido a Marta, me puedo hacer una idea de cómo eres tú
- Marta es muy guapa. No tiene nada que ver conmigo, te lo aseguro
- ¿ Sigues queriendo no darte a conocer?
- Sabes que ésto no me gusta. Sigo por cortesía hacia ti, nada más
- Vaya, te lo agradezco. ¿ Sabes? estoy siguiendo un curso de español por Internet
- ¿ Pero tienes tiempo? Creo recordar que me comentaste  estudiabas para una especialidad



- Si, en ello estoy, y es complicado, pero tengo que hacerlo.  Pienso con el tiempo establecerme en Londres. Aunque este lugar me gusta. . ., pero algo solitario.  De momento he solicitado plaza en el pequeño hospital de la ciudad cercana. Veremos si la consigo
- Seguro que si. Tienes voluntad y eres inteligente; sacarás la plaza. Yo debía terminar la carrera, pero tengo pereza, y por el momento seguiré así.  Ahora deberás perdonarme, Marta necesita el ordenador. Hasta pronto Jack, cuídate
- Tú también, sweetness-.  Era la primera vez que la decía :" dulzura", y le agradó el piropo, que la  hizo  sonreir
- No sé porqué  no te compras un ordenador. El chico desea enormemente contactar contigo y, eso que no te conoce.  Si te viera caería rendido a tus pies- comentó Marta
- Anda, anda, no seas boba - replicó Ingrid

Las conexiones eran más espaciadas, sin duda motivadas por las horas de estudio que Jack dedicaba, ó quizá por haberse dado cuenta de que Ingrid rehuía hablar con él. No lo comprendía. Siempre había sido correcto con ella, y además ni siquiera se conocían personalmente.  Sin embargo él se sentía atraido hacia ella; esa  especie de misterio que la chica le transmitía,  hacía que sintiera un mayor interés por conocerla.  Marta nunca le había hablado de que tuviera novio o estuviera saliendo con alguien. . . " en la primera oportunidad iré a conocerla", y la primera oportunidad sería en Semana Santa . Aún faltaban algunos meses para ello, pero estaba decidido, sólo que esta vez no comentaría nada.

Llegaron las Navidades y Marta hizo una escapada hasta Italia para reencontrarse con Giulio; conocería a su familia y, quién sabe si formalizarían su relación. Ambos se habían enamorado sin remedio y pensaban en casamiento para un año después.  Ingrid recibió un obsequio de parte de Jack y, lejos de agradarle le produjo disgusto. No le gustaba que el muchacho sintiera tanto interés por ella.


- Nunca tendré una relación formal, y mucho menos pensar en casarme o formar pareja con alguien. A mí no me ocurrirá
¿ A qué se refería ?  Era hija de padres separados y aunque hacía tiempo de ello, aún recordaba los berrinches y la rebeldía que experimentó cuando le fue comunicada por ellos  la inminente separación.  Les quería enormemente, a ambos, pero nunca les perdonó su divorcio.  Cada uno por su lado había encontrado una pareja nueva y eran muy felices.  El trato entre ellos y sus parejas, sin ser íntimo, era de buena relación.  Pero ella nunca les perdonó, creando un trauma en su forma de pensar y sentir: nunca se enamoraría de nadie.  Tenía relaciones esporádicas con algún compañero de oficina ó con alguien que conociera en algún lugar, pero nunca pasaba de tener una simple amistad, sin ir más allá.

Con Jack le pasaba algo parecido, no terminaba de fiarse. La distancia era un gran impedimento " a saber qué vida hace en Inglaterra"-,  es lo que pensaba,  creando una barrera enorme en su relación amistosa con el británico.  El tiempo pasaba sin que nada ni nadie lo alterase. Marta se casaría a finales de verano. Era tremendamente feliz y estaba muy enamorada.  Giulio,  correspondía a su amor en la misma medida.  Sin embargo, Ingrid  mantenía la misma actitud respecto a Jack..  Simplemente era una distracción. Se mantenía con él fria y distante, no quería crearle falsas expectativas y, de vez en cuando dejaba entrever en sus conversaciones que salía con algún chico, aunque no fuera verdad.  Creía que de esa forma  él no se haría ilusiones, y en cierto modo lo conseguía,  pues Jack estaba alerta de que su posible relación con Ingrid era pura utopía.



En Abril sería Semana Santa y Jack preparaba su viaje a España.  La excusa: conocer esa fiesta mundialmente famosa.  Iría primero a Madrid a  visitar a Ingrid y posiblemente después fuera a Andalucía, si le daba tiempo, y si Ingrid seguía mostrándose fría con él.   Ingrid leia y de vez en cuando miraba la televisión en la que proyectaban una película acorde con la Semana Santa. No la gustaba la soledad, por tanto,  siempre tenía la radio o la televisión, de esta manera oía ruido.   Tenían vacaciones toda esa semana y el tiempo libre lo dedicaba a "vegetar," según decía ella.

El timbre sonó en el piso.  Ingrid dejó la lectura y se dispuso a  abrir la puerta, puesto que estaba  sola.  Frente a ella estaba Jack; ambos se miraban con rostro de extrañeza, sin poder articular palabra.  " Dios mio ´¿ qué hago yo ?" - es lo que se preguntaba buscando alguna justificación. Pensaba a velocidad de vértigo, y optó, si Jack la reclamaba algo, decirle la verdad, ¿pero ¿qué verdad?

- ¡ Hola, soy Jack ! No sé si te acordarás que hace algún tiempo nos vimos con Marta. Yo había venido a un sym. . .
- ¡ Oh si ! ya te recuerdo
- Me encanta charlar contigo, pero. . . ¿ podrías avisar a Ingrid que estoy aquí, y deseo conocerla ?
- Verás. . .- no sabía cómo empezar a justificarse y se mostraba nerviosa- yo soy Ingrid - dijo a bocajarro
- Pero. . . si estabas con Marta aquel día ¿ por qué no te diste a conocer? no lo entiendo, o mejor si. . . Creo que mi visita no ha sido oportuna.  Desde hace tiempo me figuraba que no te caia bien. No hace falta más explicaciones, lo siento.  Creo que ahora es mejor que me vaya  A pesar de todo, ya te he podido conocer y, eres muy guapa.  Adiós Ingrid. Te aseguro que no te molestaré más; no te culpo, dijiste muchas veces que no te gustaban las redes sociales.  Bueno. . . adiós




 Y  dando media vuelta llamó al ascensor, dejando a Ingrid sin pronunciar palabra. Sentía vergüenza por su proceder y por lo que el chico pudiera pensar. Nerviosa cerró la puerta. Cuando Marta  regresó, le contó lo ocurrido recibiendo la amonestación de su amiga 

- Ya te lo avisé, te lo dije. Has quedado como una boba. Te lo mereces-  Ingrid no dijo ni palabra por los reproches de su amiga, sabía que tenía razón.

Marta había salido rumbo a Italia e Ingrid quedó con sus otras amigas Carmita y Susana para ir al cine.    Se sentaron en una terraza en la Gran Vía, pues hacía una hermosa tarde de primavera.  Ingrid comenzó a relatar a las chicas el incidente con Jack de cuando se conocieron y el problema surgido con su repentina visita.  Las amigas la escuchaban estupefactas, porque tampoco entendieron la actitud de Ingrid.  A sus espaldas había un hombre enfrascado en la lectura de un periódico que de vez en cuando daba sorbos a la taza de café que tenía delante.  Una vez les hubo explicado el percance, Ingrid trataba de justificar su actitud

- Vosotras sabéis el problema de mis padres, nunca acepté su separación aunque ellos sean felices por separado, pero ¿ y yo ? ¿ quién me resarce del trauma que me crearon? Me es imposible entablar una relación, con nadie.  Por eso nunca me enamoraré, ni me casaré, ni tendré pareja, y por supuesto nunca tendré hijos.  Los matrimonios, pasado un tiempo, se convierten en rutina y el amor se pierde.  Entonces surgen los problemas, y cuando hay hijos, ellos son los que pagan, los más inocentes.  Por eso no me voy a complicar con nadie, absolutamente con nadie.  Y eso que Jack parece buen muchacho y es muy atractivo. Pero no, ni hablar. Las amigas trataron de convencerla que eso era una tontería

- Lo que ocurre es que el amor no ha llamado a tu puerta.  Cuando lo haga, no mirarás nada. Fijate en Marta,  a punto de casarse


 Ingrid con la cabeza baja, las escuchaba, pero no estaba conforme con su criterio.  Las tres hablaban lo suficientemente alto, como para que el vecino del periódico escuchase su conversación


 Seguía muy atento todo lo que las tres chicas hablaban, pero continuó leyendo.  Ingrid abonó la consumición y se marcharon rumbo al cine cercano como tenían proyectado.  El hombre dobló el periódico y al cabo de un rato se levantó y también se fue.


Llegó tarde a su casa aquella noche. A la salida del cine pasearon por la Gran Vía que como siempre estaba llena de gente, principalmente turistas dispuestos a seguir las procesiones de la capital.  Se sentó en el salón y mentalmente repasó la visita que Jack había hecho por la mañana.  Sin saber por qué, se sentía incómoda con su actitud. 


- Es un chico formal, educado y encantador.  No me he comportado bien debido a mis absurdos prejuicios y, creo que las chicas tienen razón, es porque nunca me he enamorado y si Dios me ayuda, nunca lo haré


Pero es bien sabido que hay un refrán que dice : " el hombre propone y Dios dispone". Y Dios dispuso que se conocieran más ampliamente.  La costó conciliar el sueño y por  contra , se despertó temprano.  No tenía planes para ese día; quizá llamara a sus amigas o más bien se quedaría en casa.  Hacía unos meses que por fin se había comprado el ordenador, así que buscaría en Internet, algo con lo que pasar el tiempo. Con ropa cómoda se dispuso a entrar en Internet mientras desayunaba.  Buscaba "cosas" al azar, más por curiosidad que por interés.


  Había transcurrido una hora aproximadamente, cuando oyó el timbre de la puerta.  Con lentitud se levantó y fue4 a  abrir


- ¿ Quién será ?, es raro. No quedé ayer con las chicas y no espero a nadie.  En fin, será alguien ofreciendo alguna enciclopedia



Abrió sin siquiera comprobar quién era la persona que llamaba, por eso se quedó sin saber qué decir cuando vio que al otro lado de la puerta aguardaba nuevamente el británico. Se recostó en ella dudando si debía abrirle

- ¿ Qué querrá ahora ? Ayer quedó muy claro todo...

- Abre Ingrid, por favor.  Tengo que hablar contigo

Decidida franqueó la entrada a su visitante, nerviosa e inquieta.  Todavía le duraba el sonrojo de su compòrtamiento del día anterior.


- ¿ Puedo pasar ?

-Si, claro. Perdona estoy tan extrañada de tu presencia aquí, que no me había dado cuenta.  Pasa por favor y sígueme - Le condujo hacia la salita de la televisión, al tiempo que le ofrecía algo para tomar

- Un café si es posible - le dijo Jack -  Ingrid se lo sirvió y dado que era aún temprano, le puso una bandeja  con galletas y pastas por si quería acompañar el café con ellas

- Bien, pues tú dirás - le dijo a Jack
- Ayer estaba sentado en una cafetería de Gran Vía, y escuché una curiosa conversación que mantenían unas amigas.  Una de ellas es hija de padres separados y por una especie de trauma que la produjo el divorcio , se niega a tener ninguna clase de relación con cualquier chico que se le acerque.  Pienso que "eso" te suena ¿ no ?
- Pero. . .  Yo no. . . te ví
- Lo sé y quiero que sepas que ahora comprendo todo lo que pasa entre nosotros.  Pero has de saber que no pretendo una relación íntima, sino simplemente de amistad. ¿ Acaso tampoco quieres tener amigos masculinos? Porque eso me parecería una excentricidad tuya.  A no ser que tengas miedo a tener una relación sentimental porque piensas que vas a perder tu independencia. Me agrada vuestra amistad, la de Marta y tuya, y no veo motivo por el que no podamos ser buenos amigos
- Tienes razón, pero lo pasé tan mal y estuve tan decepcionada que me costó mucho remontarlo.  Por eso me juré a mi misma no tener relación con alguien que me produjera dolor.
- Bien.  Aclarado todo el problema ¿ qué piensas de ser amigos ? Con el mar de por medio e Internet, no creo se dé la circunstancia de tener otra cosas que no sea una simple charla entre amigos.
- Estoy de acuerdo y te agradezco tu comprensión, porque estoy muy avergonzada de mi comportamiento. Quiero que sepas que normalmente no soy así; me agrada el trato con la gente y soy bastante agradable, pero siempre pongo una barrera para que no me hagan daño.




- Muy bien. Todo olvidado ¿ de acuerdo ?

- Y, además de querer conocerme ¿ qué haces aquí?
- Ver la Semana Santa, si es que puedo. Sentía curiosidad por conocerla.  He estado en España varias veces, pero durante el verano, en Ibiza
- ¡ No me digas que eres un chico de esos !
-¿ Qué chicos ?
- España igual a sol, alcohol y sexo. Esos chicos. La mayoría  ingleses,  llegan a nuestra costa para eso, para emborracharse hasta caer rendidos
- Nooo-dijo Jack riendo -, bueno hace muchos años, cuando empecé la carrera, si fui uno de ellos.  Pero duró poco; soy muy formal.  Ahora tenía un motivo para venir y conocer las procesiones o alguna otra ciudad cercana a la capital, ya que sólo tengo hasta el domingo en que regresaré a Inglaterra
- Si lo deseas yo puedo ser tu guía turística. Las procesiones son al atardecer y si quieres conocer alguna ciudad cercana a Madrid, podemos salir por la mañana temprano y estar de regreso para ver los pasos
- ¿ Los pasos?
- Si, se llaman pasos. Es donde van las imágenes. Yo nunca voy a verlas, quizá porque las tengo a mano y puedo hacerlo siempre que quiera.  Pero, nunca  las he visto, así que me vendrá bien acompañarte.

Comenzaron una charla amena en la que estaban relajados, simplemente contaban anécdotas, ella de sus amigas, él de sus andanzas ibicencas. Reian y poco a poco notaban como estaban a gusto, simplemente charlando.  Era la hora del almuerzo y Jack propuso a Ingrid, acudir a algún restaurante y seguir con sus charlas.  Ella aceptó encantada.  Se había esfumado la violencia del principio.  Él dijo que  le encantaría comida típica española, Ingrid aceptó y acudieron a un restaurante típico madrileño, , en la judería.    Allí degustaron un cochinillo asado, que a Jack le pareció néctar de dioses; nunca había comido nada igual.  Al chico se le veía feliz y encantado con la compañía.  De vez en cuando y cuando ella estaba distraida, él miraba su rostro: le encantaba Ingrid.  Tenía el presentimiento de que iban a tener una buena amistad.


miércoles, 22 de febrero de 2017

Amor en la Red - Capítulo 2 - ¡ Viva Italia !

 Ingrid fué la primera en levantarse, el resto de las chicas aún estaban desperezándose. Comenzó a preparar los desayunos; cada una tenía una misión que debían cumplir a rajatabla para que todo funcionase perfectamente, sin problemas y con armonía. El café listo, las tostadas, la mantequilla y mermelada, sobre la mesa




- Vamos chicas, el desayuno ya está listo y, el mar nos está esperando. Aprovechemos que es temprano y podremos buscar un buen sitio cerca de la orilla.  Luego empiezan a llegar las mamas con los niños y no encontramos lugar.
- ¡ Dios mio, qué bien he dormido ! - comentó Marta
- Será porque hablaste anoche con tu chico - rió Ingrid
- No seas boba. Eso no tiene futuro, está demasiado lejos
- ¿ Pero dónde vive, en el fin del mundo?
- No. Es inglés, pero . . . sigue estando lejos
- Pero Inglaterra está a poco más de dos horas desde Madrid. Eso ya no es distancia
- Es que no vive en Londres. Vive en un pueblo pequeño. Además somos sólo amigos - dijo ésto último, mientras mordisqueaba la tostada.
- Si no estás convencida de esa relación, déjalo. Déjalo antes de que sea tarde, y no sólo por tí, sino también por él.  En fin tú sabes el grado de relación que tenéis.

Como era temprano, pudieron coger sitio muy cerca de la orilla. A su derecha estaban las hamacas alquiladas que no tardarían en llenarse de turistas de los hoteles cercanos. Con las toallas extendidas en la arena,  procedieron a cumplir con el ritual de costumbre: darse lo primero la crema protectora. Unas fueron directas al agua, otras tomaban el sol, y otra leia.  Las seis estaban felices y dispuestas a pasárselo bien. No irían a casa a almorzar; tenían una pizzería cerca y allí sería donde repusieran fuerzas .  Pensaban pasar todo el día junto al mar.




Ingrid, Marta y Susana jugaban en el agua como dos chiquillas. Echaban carreras a ver quién nadaba más.  En ello estaban,  cuando Marta con una brazada sacudió un buen golpe en la cara de alguien que estaba cerca de ella

- Lo siento, lo siento. Perdón. ¿ Le he hecho daño ?
Ma che cosa dice?
- Qué lo siento, que  lo siento mucho. Perdón ¿ me entiende?
-Si, cierto. La entiendo, pero no hace falta que me grite - dijo sonriendo el muchacho
- Lo siento - sonrió Marta - los españoles tenemos esa costumbre: cuando queremos hacernos entender, chillamos como si la otra persona estuviera sorda , por no hablar nuestro idioma.
- No se preocupe, somos muy parecidos. Y nos entendemos perfectamente. Nuestros idiomas tienen las mismas raíces, además,  yo vengo a Gandía desde hace dos años y les entiendo perfectamente. No ha ocurrido nada, pero vaya con cuidado ¿ de acuerdo ? - y el chico salió nadando  para alejarse de ella






- ¿ Qué ha pasado?, la preguntó Susana
- Que le he dado un porrazo de categoría mientras jugábamos.  ¿Te has fijado ? es un italiano muy guapo.

Salieron del agua mientras reían por la anécdota y se tumbaron en la toalla para secarse.  Contaron al resto del grupo lo que les había ocurrido y las seis rompieron a reír.

Había transcurrido media hora, más o menos, cuando la hamaca de al lado de Marta fue ocupada por su dueño, que era ni más ni menos que el chico de la anécdota.

- ¡ Vaya, esto si que es casualidad ! Con lo grande que es la playa y vengo a parar al lado de mi agresora - rió el chico - Soy Giulio y, encantado de conocerte
- Yo Marta - rió llevándose las manos a la cabeza.

El resto del grupo se miró y sonrieron cómplices de la misma idea. la enamoradiza Marta, había "ligado" con un italiano.  y no se equivocaron. Cuando abandonaron la playa Marta había quedado con Giulio para tomar una horchata después de cenar. 

- ¿ Me dejas tu ordenador ? - preguntó Ingrid a Marta - Como no vas a estar lo usaría después de cenar,  antes de dormir
-¡ Claro !, puedes usarlo
- ¿ Y si llama tu chico ?
-Chatea con él. Creo que voy a seguir tu consejo. Italia está más cerca. . .
- ¡ Pero bueno !. . . yo no quiero lios
- Preséntate y toma el relevo. Es guapo, pero te repito Italia está más cerca.

Las dos amigas rieron y el resto del grupo se les unió. Marta acudió a su cita y las chicas, después de arreglarse, salieron a la calle a pasear. No les apetecía ir a la discoteca, con lo cual cenaron unos bocadillos en la misma terraza, y durante un rato contemplaron el ir y venir de la gente por el Paseo Marítimo, hasta que decidieron regresar a casa, a acostarse.

Ingrid comenzó a leer el libro que tenía entre manos y de repente se oyó el tintineo en el ordenador que avisaba que había un correo.  Apartó la vista del libro y fue en busca del ordenador de Marta y, efectivamente el chat la decía que  Jack reclamaba su atención.  Indecisa por atender el mensaje, decidió comunicar a Jack que no era Marta la que estaba al otro lado.


- Buenas noches, Jack. Sorry, I do not speak English. I am Ingrid

Había un silencio en la respuesta y, ante la tardanza decidió que ya había dado suficiente explicación.  Sin duda al chico no le interesaba chatear con otra persona.  Pero se equivocaba

- Soy Jack y no hablo español. Menos mal que tenemos Google- y puso el emoticón de la sonrisa

A Ingrid le hizo gracia y repondió amablemente a su interlocutor, diciéndole que Marta no estaba porque había salido,,  a lo que él respondió

- No importa, hablemos nosotros ¿ Ok ?
- Ok,  no me importa en absoluto. Sólo que yo no tengo red social
- Pues date de alta en una, es muy fácil
- No tengo ni idea de cómo se hace
- Ahora te pongo la dirección de cómo hacerlo. Yo estoy en FB.
- Ja, ja, ja - rió Ingrid - Yo no creo en esas tecnologías . . .
-Yo vivo en un sitio pequeño y, si no fuera por estos aparatos me moriría de aburrimiento
- ¿ Tan pequeño es que no tienes un cine, o una discoteca, o algún sitio dónde ir ? Seguro que pubs, si tienes
- Hay un cine y una discoteca y, claro pubs, pero mi trabajo no me permite salir después de cenar nada más que una vez a la semana   los sábados
- Y si puedo saberlo ¿ qué trabajo tienes ?
- Soy médico y al estar yo solo, las guardias las tengo que hacer a diario
- ¡ Oh ! , no sabia. . . Bueno Jack, le diré a Marta que has llamado
- Oye, por curiosidad ¿ tú nombre es ese? ¿ Ingrid ?, ó es para pasar desapercibida en la red
- Te he dicho que no me gustan las redes sociales y, sí ese es mi nombre
- Supongo,  que eres española
- Exacto, lo soy
- ¿ No te llamas Carmen ó Lola, ó María ?
- ¿ Crees que no hay más nombres que esos ?, pues,  no,  me llamo Ingrid. Resulta que mi madre era una fan entusiasta de Ingrid Bergman y, cuando yo nací me puso su nombre
- ¡ Qué curioso !, me encanta.  Bueno no te entretengo más. Ahora te pongo la dirección. Espero chatear más veces. Eres muy simpática.
- Gracias Jack, no te doy palabra de seguir tus consejos, pero bueno, digamos que hasta pronto.



Ingrid divertida aguardó a cerrar el ordenador cuando Jack, como había dicho, introdujo en el chat los datos para poder abrir una cuenta en FB.  Ella se quedó mirando mientras sonreia

- Mañana hablaré con las chicas a ver qué opinan. ¡ Me hace gracia !

Apuntaban las primeras horas del día, cuando Marta llegó a casa.  Todo estaba en silencio, sin hacer ruido se desnudó y  se metió en la cama, pero Ingrid tenía el sueño ligero y se despertó. Miró el reloj de la mesilla y extrañada preguntó a su amiga

- ¡ Marta, es muy tarde !
- Yo diría que temprano - la contestó sonriendo - He pasado la noche más fenomenal en mucho tiempo
- No querrás decir que . . .
- No, tranquila, no nos hemos acostado. Simplemente hemos estado sentados en la playa charlando, y se nos ha hecho de día.  Creo que me he enamorado
- ¡ Marta,! ¿ Otra vez ?, no por favor
- Ingrid esta vez es distinto. ¿ Crees en el flechazo?
- Naturalmente que no, ya lo sabes.  Anda acuéstate y duerme ¿ Vendrás a la playa o prefieres dormir?
- Iré, por supuesto. Tenemos que volver a vernos. Hasta mañana, linda,  y perdona el haberte despertado.
- Hablé anoche con Jack- comentó Ingrid -,  y está empeñado en que abra cuenta en una red. Mañana te cuento. . . voy a seguir durmiendo-.  Y dándose la vuelta se quedó nuevamente dormida.

Marta conocía de sobra el procedimiento para darse de alta en Facebook, y a pesar de que Ingrid se hacía la remolona, entre todas,  la convencieron para que lo hiciera

- Nada te obliga. Si no te gusta, te das de baja o simplemente no te conectas, y listo - dijo Marta forofa de Facebook y Twitter.
- ¿ Qué nombre pondrás?- preguntó  Carmita
- El mio. Parece ser que es algo insólito que me llame Ingrid, en lugar de Carmen  
- ¿ Por qué dices eso ? - preguntó Agustina
- Porque le extrañó muchísimo a Jack. Por cierto él no habla español y yo no hablo inglés. Tenías que habernos visto buscando la traducción en Google - rió Ingrid



 - No  pongas ninguna fotografía mía. No quiero ser  exhibida en la Red ¿ de acuerdo ?- gruñó Ingrid

- De acuerdo, no la pondré - dijo Marta- Ya está, ahora solicita amistad, por ejemplo con él, y a chatear. Verás como al final te gusta. No pongas nunca lo que no quieras que se sepa, porque de lo contrario se enterará toda la humanidad. Eso tenlo muy presente.  Veremos si funciona

Estaban todas alrededor de Marta que era quién lo estaba poniendo en marcha,  muy interesadas, a pesar de que todas excepto Ingrid, conocían el procedimiento. Intentaron contactar con  Jack, pero él no respondió " sin duda estará atendiendo a algún paciente", es lo que comentaron.  Y siguieron con sus planes de ir a la playa, pero ésta vez Marta no las acompañaría:  tenía otras ideas.


Cuando llegaron, ya por la tarde, de regreso de la playa, Ingrid encenció el ordenador y miró con curiosidad si tenía algún mensaje y, efectivamente Jack había respondido al chat que le habían enviado por la mañana.

Y los días iban pasando y el final de las vacaciones cada vez estaba más cerca.  Ingrid disimulaba fingiendo no sentir interés por la Red Social, pero en realidad la divertía esa especie de juego, como charlar con alguien que no conoces.  No sabía por qué, pero aquel chico le resultaba simpático y sincero, muy a su pesar,  que siempre estaba recelosa de este tipo de comunicación.

La víspera de su partida hacia Madrid, lo dedicaron a limpiar el apartamento, por tanto fueron a despedirse de la playa cuando estaba bien entrada la tarde.  Marta no cenaría tampoco con ellas; debía despedirse de Giulio, ya que él también regresaría a Italia

- Ragazza iré a verte en Navidad
- Eso dices, pero sabe Dios si nos volveremos a ver. Seguro que te olvidas de mi
- No, amore. Nunca te olvidaré.-  La despedida fue muy sentimental por parte de ambos, y cuando ella regresó a casa, era un mar de llanto.

Y rumbo a Madrid, tomaron  la autovía que pasaba a las afueras de Valencia. Iban en silencio, añorando sus días de descanso y de playa.  Ingrid hacía días que no chateaba y, echaba de menos esas "especiales" charlas con Jack.  Cuando divisaron los primeros edificios de Madrid, comenzaron a comentar lo bien que lo habían pasado y lo mal que les sentaría reincorporarse de nuevo a la rutina, las prisas y el trabajo.

martes, 21 de febrero de 2017

Amor en la Red - Capítulo 1 - Vacaciones

En el apartamento de la playa  había gran actividad. Las amigas acababan de llegar procedentes de Madrid, y estaban ansiosas por disfrutar del mar y del sol. Comenzaban sus tan ansiadas vacaciones de verano y  Julio era un mes perfecto para disfrutar en Gandía:  no hacía excesivo calor, pero si  el suficiente como para tomar el sol y darse un baño en el mar.

- Dejadlo todo y vamonos. Cuando volvamos desharemos las maletas. Vamos, vamos - dijo Carmita azuzando a sus compañeras.

Tres de ellas,  eran compañeras en el bufete donde trabajaban:  Carmita, Agustina, e Ingrid, nuestra protagonista. Susana, Isabel y Marta trabajaban en las oficinas de una multinacional.

- Esperad - dijo Ingrid - me falta ponerme el biquini.  ¿ Dónde lo habré puesto ?

- ¿ No lo encuentras?- preguntó Carmita -, no te preocupes yo te dejo otro

- ¡ Por fin !, aquí está. Enseguida estoy lista

Las seis muchachas provistas con las toallas, el aceite solar y unas hamacas, iban calle adelante rumbo a la playa.  Reian y miraban a los chicos que presumidos lucían su palmito y su recién adquirido moreno playero.   Ellos de reojo se complacían al observar que entre las féminas causaban furor, sin saber que eran objeto de las bromas de ellas. 

Buscaron un sitio frente a uno de los kioscos con el fin de tener cerca el chiringuito por si la sed hacía acto de presencia y poder tener a mano un refresco o una cerveza fresquita.  Extendieron su toalla, se untaron la crema solar y comenzaron una charla referente a la conexión reciente que una de ellas tenía en una conocida red social
-  Cuéntanos, Marta, estamos impacientes por saber de " tú " conquista-  dijo Ingrid

- Anda si, cuéntanos algo - dijeron el resto a coro

- Pues veréis. . . es guapísimo, pero está tan lejos. . . Ya nos hemos mandado una fotografía, pero claro, a saber si la que él me ha enviado es real.  Porque en estas cosas ya se sabe: te mandan algo espectacular y luego todo es mentira.

- Pues yo que tú, no me haría ilusiones - apostilló Ingrid -  He oido que hay muchos casos que llegan a algo serio y a la hora de verse en persona, no tiene nada que ver con la foto que se habían mandado.  Los casos se dan igual en hombres que en mujeres. En el despacho hay multitud de reclamaciones, porque hasta se habían casado ¿ verdad Carmita ?

- ¡Ya lo creo!, y con muchos problemas - aseguró la compañera de Ingrid. Pero es divertido si no te buscas complicaciones.  Se puede ser amigo solamente ¿ qué malo hay en ello?  Yo tengo una vecina que chatea desde hace más de un año con un chico australiano. En Semana Santa vino a conocerla y ahí siguen; él tiene su novia en Melburne y ella su novio en San Sebastian y, no pasa nada. Te puedes escribir simplemente como amigo.




Ingrid


- Pero yo creo que Marta se está entusiasmando demasiado -, comentó Agustina

- Bueno ¿ quién se viene al agua ? -, preguntó Isabel - Me voy a dar el primer baño de mis vacaciones. ¡¡¡ Viva !!!- y dando un salto de alegría, corrió por la arena en dirección al mar.

Comieron un bocadillo y permanecieron en la playa hasta casi entrada la noche.  Estaban deseosas de descanso. Durante el invierno y primavera, el trabajo había sido intenso y estresante, por tanto, disfrutarían a tope de sus bien ganadas vacaciones.

Era casi de noche cuando llegaron a casa y comenzó el desfile de duchas para quitarse la arena y acicalarse.  Saldrían a cenar y después tomarían la brisa nocturna sentadas en una terraza, o quién sabe si no acudirían a alguna discoteca.  Por el Paseo Marítimo, siempre estaban los estudiantes sacándose algunos euros, repartiendo entradas gratis para Bacarrá o para el Hotel Bayren.
Por ser la primera noche de asueto y como extraordinario, cenaron en una marisquería y después de dar un largo paseo por la orilla del mar, decidieron irse a dormir.  Estaban cansadas. A pesar de que la distancia que separa Madrid de Gandía es sólo de unas cuatro horas, en coche, la excitación del viaje y el día de playa, las había agotado ligeramente.  No se durmieron inmediatamente, sino que se reunieron en una misma habitación e incitaron a Marta para conectarse con su amigo de la red.  No se hizo de rogar e inmediatamente obtuvo respuesta de él, ante los aplausos y alborozo de las chicas.
Tras las preguntas de rigor: "¿cómo estäs?, ¿ qué estás haciendo ? ", etc. Marta comenzó a relatar el principio de sus vacaciones. Le dió el nombre de sus amigas, y poco más.  Las chicas asistían divertidas a la " charla", pero comprendieron que tenían que dejarles solos y, además el sueño amenazaba sus ojos, por lo que decidieron irse a la cama.  Marta aún siguió un buen rato chateando con su amigo.  Todo rutinario, intrascendente ante la frialdad de la conversación. 

 Ingrid se quedó leyendo antes de dormir, y cuando comprendió que había terminado, pidió a su amiga le enseñara la foto del chico.  Marta así lo hizo ante la complacencia de Ingrid


- ¡ Dios mio, Marta ! es muy guapo ciertamente. Ten cuidado amiga, no te entusiasmes demasiado.- y dando un bostezo, dejó el libro en la mesilla y se arrebujó en la cama disponiéndose a dormir.
- Hasta mañana Ingrid

-Hasta mañana Marta. Que duermas bien.

Y de esta forma dieron por finalizado el primer día de sus vacaciones.

lunes, 20 de febrero de 2017

La celta que llegó de lejos - Capítulo 24 y último - La reunión

Marian dormía,  James contemplaba el rostro plácido y sereno de su mujer. ¿Cómo era posible amarla tanto, desearla tanto,  necesitarla tanto ? Se había convertido en lo más importante en su vida y no encontraba explicación para ese delirio por ella. Llamó su atención desde el primer momento que la vio de lejos, y a eso encontró un motivo:   por  allí llegan pocos extranjeros, pero al mismo tiempo sintió rechazo hacia ella. Era una contradicción pero así fue.  Probablemente en su interior presentía que sería la mujer de su vida y se resistía a ello. No era la única mujer con la que  había tenido un romance, pero si la definitiva, la que le daría un hijo, y la compañera del largo caminar por la vida.

Marian, se rebullía en la cama y por su rostro se marcaban signos de que lo que fuera que soñara no terminaba de gustarle.No pronunciaba ningún nombre, pero comenzó a inquietarse cuando ella decía palabras alteradas y un nombre:  Arthur.  Y recordó que esa mañana había acudido al cementerio a depositar unas flores a Lua. ¿ Tendría algo que ver con Arthur ?

Con caricias  y besos suaves, consiguió despertarla.  Ella abrió los ojos con extrañeza y los clavó en James y en un arrebato de inquietud, se lanzó al cuello de su marido, abrazándole frenética.

- ¡ Eh, eh ! ¿ Qué ocurre?- la dijo preocupado
- Nada,no ocurre nada.  Vuelve a dormir
- No Marian.  Has estado soñando muy inquieta y has pronunciado un nombre ¿ Ha ocurrido algo que yo deba saber?
- ¡ Claro que no ! Todo es debido a la expectación por la Reunión, y todo lo vividos días atrás.  No te inquietes esposo mio, todo está bien, yo estoy bien si es que algo te inquieta
 - Me inquietas tu. Estoy preocupado por ti. Hemos pasado una temporada extraña y aún no se ha terminado.  Estoy deseando que se celebre la Reunión, y aclaremos de una vez lo que ha sucedido en todo este tiempo que Arthur ha sido el señor.  El contable ha visto anomalías muy serias en las cuentas, y tratándose de él...
- Bueno, ya todo se aclarará. Sabes que Lua lo anticipo. Me da miedo ese hombre.
- ¿ Has tenido algún tropiezo con él ?
- No. Nada importante. Sólo... le encontré en el cementerio y me echó en cara el haber sacado a su antepasado de allí.  Eso es todo
- Así que ocurrió algo que no quisiste decirme. Que ocurrió algo entre tú y él.  Sabes que no me gusta que me mientas

- No te he mentido, nunca.  Sólo que no quiero más enfrentamientos.  Son personas dañinas; las quiero lejos de nosotros. Si te hubiera dicho algo ¿ hubieras ido en su busca ?
- Naturalmente que si.¿ Te ha hecho daño ?
- James sólo discutimos.  No quiero que le digas nada, porque lo consideraría como un triunfo, como que ha conseguido desestabilizar nuestro matrimonio.  Sé fuerte hasta la Reunión.  Estoy segura que después de todo eso, las cosas cambiarán
- Prométeme que si le vuelves a ver, te irás por otro lado.  No quiero que cruces ninguna palabra con él.  Ni buenos días.  No me fÍo de ellos, no después de saber lo de Lua.
- Está bien, está bien. Te lo prometo. Y ahora dejemos las disputas y pensemos solo en nosotros.
- ¿ Sólo en nosotros ? No sé a qué te refieres
- Yo creo que si James, Alexander, Kendrick MacDonald.  Lo sabe usted perfectamente.-.  James sonrió y la abrazó con fuerza.  Su mujer requería su atención y él estaba dispuesto a atender su requerimiento.

Y comenzaron a llegar los componentes de los distintos clanes Marian recordó aquella otra reunión de hacía tiempo, de la que tuvo que huir.  Pero de esta no se marcharía, muy al contrario asistiría a ella apoyando a James y con todas las galas de una MacDonald.  Sería la esposa del Señor del clan, estaba segura de ello, se lo había anticipado su confidente, pero además quedaría todo muy claro y Arthur, sería desenmascarado de sus artimañas y de otras cosas graves que se habían descubierto.  Esperaba que de una vez por todas la estirpe de MacDonald desapareciera de sus vidas.  No merecían pertenecer a ese clan, no eran honrados ni leales; sólo pensaban en sus propios intereses, y lo habían hecho desde tiempo inmemorial.

Y dio comienzo a la reunión, con unas palabras de saludo reclamando la presencia del actual Señor que no se encontraba en la sala. Acordaron esperar unos minutos y si no apareciera dar  comienzo a la lectura del orden del día y a discutir todos los asuntos pendientes.  Hasta media hora esperaron a que Arthur llegase,  cosa que no fue posible dado que el  mencionado, había partido la noche anterior con rumbo desconocido, y cerrado su casa.  Ni rastro de él.  Un murmullo de extrañeza corrió en boca de todos los asistentes  Sólo James, Megan y Marian, sabían la verdad de todo.

- Bien, en vista de lo ocurrido, procederemos a nuestro índice y es  revisando el saldo en las cuentas del Clan, que por cierto son bastante extrañas.  Se os dará una copia a cada uno de vosotros para que sepáis lo ocurrido, algo que por otra parte justifica la  repentina marcha de quién debiera estar presente.  Como segundo objeto procede la revisión de la última reunión del clan de la que salió elegido Arthur.  Creo conveniente unas  disculpas a nuestro Señor anterior, por habernos dejado influenciar por las artimañas de quienes deseaban desbancarle. Bien, eso ya no tiene arreglo, y propongo sea restituido como Señor a James, Alexander, Kendrick MacDonald.

Una ovación estalló entre los presentes, y Marian sintió un nudo en su garganta.  Tomó la mano de Megan sonriendo  las mujeres satisfechas, por lo que que era obvio: su rechazo fue una mala elección. Pero el representante y tesorero continuó hablando recalcando sus palabras y mirando directamente a James

- Mi Señor, nunca debimos prestar atención a las insidias de quienes no merecían pertenecer a este clan, y por ello pido que sean desterrados de nuestras filas y arrebatarles el derecho de ese honorable apellido, ya que no lo merecen. Te ruego, y a tu esposa, a la que humillamos sin razón, disculpéis aquel mal día.  Cumplís sobradamente los requisitos para ser Señor, además de que contáis ambos, con nuestro reconocimiento.  Decid ¿ Aceptáis ? - James se levantó mirando a su mujer y  dijo:
- Acepto las disculpas por la humillación que mi mujer sufrió en aquella reunión. Dísteis a entender de que no servía para ser madre como habéis visto, sólo vuestra impaciencia hizo tomar decisiones apresuradas que ocasionaron un gran disgusto en mi casa, por el significado que ello tenía.  Pero también he de agradeceros que aquella circunstancia hiciera que supiéramos la verdad de lo ocurrido y restituir el buen nombre de Lua y Kendrick, de los que nunca se debió dudar y que sólo una mente malvada pudo llevar a cabo.  Pero ha pasado mucho tiempo; ellos reposan donde les pertenece, y como veis vamos a tener nuestro primer hijo.  El primero de los que vendrán después, si Dios así lo quiere.  Por tanto acepto nuevamente mi nombramiento.

Todos aceptaron plenamente el nombramiento con satisfacción. Entraban en una buena época en la que todo volvería a la normalidad.  James se dirigió al lugar en donde estaban su mujer y su madre, y las abrazó emocionado.  Todo estaba en su lugar.

Cuando procedían a la firma de los documentos, en el silencio de la sala, se oyó una voz de preocupación. Era Megan dirigiéndose a Marian:

- Hija, ¿ qué te pasa ?
- Megan... ya viene
- Pero aún no tocaba- dijo su suegra
- Lo sé, pero ya viene
- James, tu hijo está de camino. Deja lo que estés haciendo y atiende a tu mujer que te necesita.  Ahora.

 Todos se volvieron en dirección en donde Marian apretaba su vientre con ambas manos y James de dos zancadas estaba a su lado .  La miraba entre temeroso y emocionado. La beso y abrazándola la condujo fuera de allí, y rápidamente se dirigieron a la clínica.  Llegaba al mundo James, Kendrick, Alistair Glenn Loureiro,  hijo del Señor del clan MacDonald

Y tras largas horas de parto Marian dio a luz a su primer hijo, mitad escocés, mitad español.  Como era de rigor llevaría los nombres de sus antecesores y sería un nuevo integrante del clan MacDonald. James estaba pletórico de felicidad: su hijo era fuerte y hermoso, y tenía la mezcla de las dos razas celtas que portaban sus padres. No cesaba en alabar a la madre y al hijo,  igual que Megan.  Los cuatro viajarían a España cuando el niño fuera un poquito mayor, para que sus otros abuelos le conocieran.

Y así lo hicieron, y Megan les acompañó.  Pareciera que había rejuvenecido desde que  Marian entró en sus vidas, y es que ambas mujeres se complementaban a la perfección. La una pensaba que era una hija, y la otra al no tener a su madre al lado, la tomó como a tal, y la armonía entre ellas era perfecta.  Y ahora cuidaría de su nieto: volvería a vivir la infancia de James.   Y sus ojos volvieron a tener esa luz especial de cuando se es feliz.

Y llegaron a Galicia, y su familia española, lo celebró grandemente, y ambas abuelas conectaron a la perfección y quedaron asombrados al relatarles la historia de lo ocurrido con Lua y Kendrick.  Se alegraron de que todo pudiese volver a sus cauces y tendrían  un nuevo final para transmitir a generaciones venideros al relatar la aventura que llevó a una pariente suya a llegar a ser Señora de un clan escocés.  Ahora supieron el final de la historia, lo que originó otra de amor y concordia que aún no tenía escrito el final.


Y quisieron hacer un tramo del Camino, y James con su hijo en un canguro, dando la mano a Marian y ésta a Megan hicieron el último trecho hasta El Monte do Gozo desde donde pudieron contemplar la magnificencia de la Catedral.  Era un deseo de James desde que conoció a Marian, y tras los elogios de su primo Edwin, que al fin pudor cumplir junto a su familia. Estaba seguro que amaría a esa tierra, porque era la tierra de ella, y vendrían más veces a visitar a su familia española, y haría todo lo posible porque ellos también conociesen las Highlands y se sintieran como en casa.
Estaban viviendo una realidad, pero más bien parecía un cuento para relatar al amor de la lumbre en la noche de Samhain.


                                               F    I    N

Autora: 1996rosafermu
Editado:  Enero de 2017
Ilustraciones:  Achivo de 1996rosafermu
DERECHOS DE AUTOR RESERVADOS

domingo, 19 de febrero de 2017

La celta que llegó de lejos - Capítulo 23 -Misión cumplida

Y James tomó el relevo de su mujer.  Estaba de cinco meses y comenzaba a encontrarse algo pesada como para desplazarse hasta Inverness con frecuencia.  Habían localizado los restos de Kendrick ya que los herederos de los  familiares que le acogieron a su regreso de Inglaterra, guardaban toda la documentación al respecto de su fallecimiento, su lugar de enterramiento, así como el de cinco de sus hijos.  De los otros cuatro, como Lua anunciara no se pudo hacer nada, ya que eran,  unos , marineros en barcos mercantes, y otros,  simples pescadores, y se habían perdido en el mar.


Todo estaba en marcha y organizado. Habían habilitado un lugar en el cementerio del castillo como deseaba Lua:  sembraría verde en el sitio de su descanso y a ambos lados del sepulcro unos jazmines, según su deseo.  Tendrían una cruz en la que figurarían los nombres de los que allí dormirían el sueño eterno y una placa con los nombres de los que murieron en el mar.  Toda la familia al completo por fin reunidos.  Y al cabo de tres meses, vieron terminada su misión. No les faltarían flores nunca. Una mañana de comienzos de verano, fueron sepultados los restos de Lua y Kendrick, así como sus hijos.

El desfile de gentes que habían conocido la noticia, era constante, queriendo comprobar lo que había corrido como reguero de pólvora por el lugar.  De todos era conocida la leyenda de la celta que llegó de lejos, y que fue señora de uno de los clanes más importantes de Escocia, y que quedó casi extinguido en 1745 cundo la última rebelión jacobita, termino con su forma de vida.  Pero el espíritu de pertenencia a una determinada familia, había llegado hasta nuestros días, no sólo en el clan MacDonald, sino en los clanes restantes también. El orgullo y el espíritu indómito de los escoceses, no murió en Culloden, sino que los que emigraron lo llevaron consigo hasta nuestros días.

Y de nuevo la historia de Kendrick y Lua volvió a tener vigencia,  y las nuevas generaciones se asombraban de la historia de amor que habían vivido. ¿ Pero cómo habiendo pasado tanto tiempo, era ahora cuando se había rescatado el pasado? Y todos miraron hacia Marian.  Y recordaron que James les dio a conocer el origen de su mujer que era el mismo que el de Lua. Pero ninguno se explicaba cómo ellos, viviendo allí y conocedores de la historia, no habían sabido nunca dónde estaban enterrados y cuál fue su destino.  Los amigos, que más confianza tenían con James, no cesaban de preguntarle, y él daba evasivas; no quería que algunas mentes calenturientas supieran la verdad, y que alguien con mala intención  dijera que su mujer era una bruja.


 Simplemente les daba como respuesta que había investigado entre los libros que tenían guardados y recopilado los datos junto a los parientes que viven en Inverness.  Y con esta explicación creyó cerrar las especulaciones.

Pero alguien planteó en una de las reuniones, que debían saber todo y revisar todo, porque probablemente los cosas no serían tan fáciles como James decía. Y sospechando algo turbio, fue preguntado el actual señor, el descendiente de Arthur y obligado a una nueva reunión del clan con todos los cabezas de familia. Habían cosas que aclarar.  Las cuentas no cuadraban.  Se recaudaba un dinero y no casaban los ingresos con los gastos.  Arthur  debía dar una explicación.

Y los correos llegaron a cada señor no sólo del clan MacDonald, sino a los de otros clanes amigos y familia de éste clan.Les convocaban a todos a una nueva reunión con el fin de rescatar del olvido un viejo contencioso referente a la última elección del señorío, y algunos puntos que no estaban demasiado claros.  James no opuso resistencia a ello, muy al contrario estaba deseoso de aclarar lo que en su día le arrebataron que fue su señorío, su orgullo heredado desde sus antepasados, y la humillación hecha a Marian, para él más importante que cualquier otra cosa.  Y la cita sería un mes después.

Una mañana, Marian se acercó de nuevo al castillo.  Estaba muy adelantada y faltaba  poco para dar a luz pero deseaba dejar unas flores en la tumba de sus parientes, y charlar a solas con Lua y Kendrick, aunque sabía que no obtendría respuesta, pero también  que ellos la escucharían.  Cuando ya iba a regresar, una figura se acercó a ella.

- ¡ Vaya !  ¡ Si es la que ha organizado todo este revuelo !
- Buenos días Arthur. ¿ Qué haces aquí ?
- Tratar de averiguar por qué se despojo a mi antepasado de su descanso eterno para dar cobertura a tus parientes ¿ Tú lo sabes ?

- Arthur, he de irme.  Se me hace tarde
- No sin antes responderme. Dime Marian ¿ por qué ?
- Muy bien Arthur, ya que insistes te lo diré. Tu famoso antepasado era un sinvergüenza de mucho cuidado, ademas de un asesino. Y te recuerdo que todo ésto - dijo señalando el entorno - es nuestro y a "tu Arthur " no le correspondía este lugar. El fue quién mato a Lua  por lo que fue juzgado y condenado a prisión.  Sus secuaces le enterraron aquí, esos mismos secuaces que, cuando ya no les dio dinero cantaron las cuarenta. Y ahora me voy.  Espero que todo se aclare en la reunión que vais a tener y creo que no vas a salir bien parado. Como puedes comprobar estoy embarazada, un requisito importante por lo que mi marido perdió su señorío. No tuviste paciencia e intrigaste para que te lo entregaran, bien ya lo tienes.  Ahora déjame en paz.
- No tengas tanta prisa.  Aún tienes que decirme qué te trajo en realidad hasta aquí. Hasta que tu viniste no había ocurrido nada.  Tú fuiste la culpable de todo
- En eso te doy la razón. Vine la primera vez para averiguar el pasado de mi familia y la segunda porque me casé con James ¿ Te parecen motivos suficientes?
- ¿ Sabes lo que pienso ?  Que te gusta el poder y que te dejaste preñar a propósito
- Me da igual lo que pienses.
- No vayas tan aprisa-. Y sujetándola de un brazo fuertemente, la cortó el paso
-Te ruego que me dejes, y no se te ocurra volverme a tocar
- James tiene suerte, eres una mujer muy bella, y muy astuta, pero no vas a salirte con la tuya

Aflojando su brazo, Marian se zafó de él y se dirigió rápidamente a su coche.  Le asustaba aquel hombre; sabía de lo que eran capaces los de su ralea y temía por su pequeño.  No debía haber venido sola, pero eso ya no tenía remedio. Salió  deprisa en dirección a su casa.  Nada le diría a James ni a Megan, para no enredar más las cosas que lo que ya estaban, pero cuando llegó , iba muy alterada. Arthur le daba miedo.  Recordaba la advertencia de Lua y temía por la vida de su bebe; le creia capaz de cualquier cosa " por sus venas corre sangre maligna ".  No se lo podía quitar de la cabeza.  No volvería a salir, ni siquiera con Megan.  Ese hombre era capaz de todo. La llamarada de odio que había visto en sus ojos, la ponía nerviosa.  Conocía lo que iba a resultar en la próxima reunión del clan. Sabía que había cogido lo que no era suyo y habría de dar cuentas ante todos del destino de lo sustraído.  Era una deshonra, una más de las acumuladas por esa familia. Sería expulsado del clan, no sólo por lo que hiciera su antepasado, sino por los manejos de él mismo. Era algo que debían a James, había sido muy injusto, y esperaba que en la próxima reunión, rectificaran su actitud y pidieran disculpas por lo hecho.  Lo deseaba por James, porque sabía lo que supuso para él, pero ahora sabía que todo sería compensado.  Y no dijo nada de su encuentro en el cementerio, a pesar de que la notaron más excitada de lo debido. El pretexto que dio ella fue que estaba muy adelantada y le costaba un poco andar.  La hinchazón de las piernas por la retención de líquido, hacia que anduviera con más esfuerzo, simplemente eso.  Y todo quedó así aunque a ninguno convenció.  No quiso hablar más; sabía que si lo hacía James iría a pedirle explicaciones y no deseaba más enfrentamientos.


Entradas populares