sábado, 5 de diciembre de 2015

Cuestión de letras - Capítulo 7 - Un cambio en sus vidas

Salió de la librería con un tremendo disgusto interior. Intuia que todo había cambiado entre Micky y ella. Ya nunca sería lo mismo: había una preciosa muchacha en su vida, y ya se sabe "tres son multitud"

Molly era una muchacha de una familia muy acomodada que entró a trabajar en la editorial por pura distracción. Estaba en el departamento de investigación. Hasta allí llegó un día un escritor que andaba buscando  documentos para comenzar una novela. La afinidad entre los dos jóvenes fué instantánea. Ella era una chica preciosa, simpática y muy extrovertida. El había conseguido un gran éxito con su primera novela y estaba nominado para el premio Pullitzer.


Molly

Era un rumor de toda la editorial que Michael, que así se llamaba el escritor, y la editoria jefe "tonteaban". Molly, le observó con curiosidad sabedora de lo que todos sus compañeros murmuraban a espaldas del escritor




--¡ No me extraña ! es muy guapo- murmuró.


Ella le ayudó en la búsqueda de la documentación y él en agradecimiento la invitó a comer. Siguieron viéndose en las oficinas, pero un día Michael la propuso salir a cenar. Y así comenzaron una amistad, que tiempo más tarde fructificó en romance.
Michael fué presentado a la familia de Molly el día de su cumpleaños. Cuando llegó frente a la casa, se quedó asombrado de lo suntuoso del edificio: Una casa típica de estilo victoriano.

--Oh la,la.. - .exclamó antes de que le franquearan la puerta

Las presentaciones le agobiaron, y eso que Molly lo hizo como un buen amigo. Michael comprobó la diferencia del status social en el que se desenvolvía ella, y aquello le violentaba: era gente demasiado remilgada y aparente. A él le gustaba todo más natural, más normal y cercano.
Un día Molly le comunicó que tendrían que acudir a una gran fiesta social de un amigo de su padre que colaboraba grandemente en la campaña de elecciones para senador de su hemano mayor. Molly tenía tres hermanos.
Existía entre ellos algún distanciamiento debido a que cada vez acudían a más actos sociales y cada vez pasaban menos tiempo juntos. Tenía la impresión de que Molly le exhibía como un trofeo. Acababa de conseguir el Pullitzer. A Michael eso no le gustaba.  Intuía que le utilizaban en beneficio  del hermano.
Se estaba preparando para acudir al evento correspondiente de ese día, cuando recibió la llamada de su editora. Le llamaba a nivel personal  reclamándole el tiempo que hacía que no iba por la editorial y necesitaba verle y pasar un rato con él




--Tú sabes que tengo novia y debo asistir con ella a un acto social
--¿Dónde está el Michael transgresor que nunca se vendería a las clases pudientes, y siempre expresaría sus ideas progresistas? ¿No te das cuenta que te exhibe como un "mono de feria?
--Dejemos esta discusión que no nos lleva a ningún sitio. Yo amo a Molly y la haré mi esposa en cuanto me sea posible
--¿En cuanto te sea posible? Nunca conseguirás la fortuna que tiene esa gente. Creo que has perdido tu identidad. La identidad del Michael que yo conocí y que llegaba al corazón de las gentes porque expresaba los sentimientos afines a ellos. Lo de ahora es un mundo artificial que no te pertenece. Date cuenta de ello pronto, de lo contrario cuando quieras reaccionar será demasiado tarde.  Siento perder tu afecto; me vas a dejar en muy mal lugar ¿acaso no sabes el rumor que circula por la redacción?  Bueno te dejo, sigue poniéndote tu smoking que pronto tocarán en tu puerta para acudir al fiestón de hoy.  - Y colgó, sin más. La conversación caló en la cabeza de Michael:

--Tiene razón, aunque no me guste, tiene razón. ¿En qué me he convertido? Yo deseaba escribir más que nada en el mundo y ahora con tanta fiesta y tanto acto social, no tengo tiempo de nada y tardo más de la cuenta en escribir una página. Por otro lado, ya no es tan fuerte la pasión que siento por Molly. La quiero, si, pero... El teléfono sonó y la voz de Molly se escuchó al otro lado
:
--Michael ¿estás ya? dentro de veinte minutos pasamos a recogerte
 --Molly, Molly, espera. no voy a acudir a esta fiesta.
 --¿Cómo?
 --Lo que has oido, se acabaron las fiestas y los actos sociales. Yo soy escritor y me debo a mi profesión y desde que salimos juntos no hago otra cosa más  que acudir a eventos que ni me van ni me vienen. 
--¿Cómo dices?
 --Mira, no es cuestión de estar discutiendo por teléfono. Tenemos que hablar, despacio y replantearnos lo nuestro. He decidido dedicarme a lo mío y no hacer propaganda para ser senador, eso lo dejo para los políticos. Lo mío es narrar historias con las que la gente se identifica.
 --Michael, no me hagas esto. Yo me comprometí que acudiría contigo
 --Pues pon la excusa que quieras, pero no voy a acudir a esa fiesta, es mi última palabra.
 --Si no vienes conmigo, no volverás a verme nunca más
 --Es tu decisión, lo sentiría pero eso es lo que voy a hacer.


Al colgar el teléfono Michael sabía que algo se había roto definitivamente en su relación con Molly, algo importante muy difícil de restablecer.
Ella dejó de acudir al trabajo, y pasado un tiempo Michael comenzó su relación con Katty y de esta manera los hechos nos llevan al comienzo de la historia.

Evelyn llegó bastante disgustada al hotel, pero entró en la cafetería. No le apetecía encerrarse en su habitación a solas con sus pensamientos.  Pidió un café y comenzó a hojear las hojas de aquel libro. Miraba de vez en cuando la contraportada y el rostro de un sonriente Michael, parecía saludarle desde el papel. De momento no había otro proyecto que realizar por lo que regresó a su casa. Sabía que le iba a costar acostumbrarse a la pacífica vida de Staten Island, pero necesitaba volver.
Al cabo de tres días una llamada por teléfono cuando ya era tarde, la sobresaltó

Gregory



--¡ Hola, Evelyn !
 --Gregory, ¿qué ocurre?
 --Nada, nada, no te alarmes. Sólo que te echo de menos y ya que no puedo verte, al menos escuchar tu voz.
 --Evelyn rompió a reir. ¡ Pero si me has gruñido todo lo del mundo ! ¡ Si no me dejabas vivir !
 --Porque quiero que seas la mejor, y créeme vas camino de ello. Pero no es para regalarte los oidos para lo que te llamo necesito verte. Tengo que hablar contigo pero no lo puedo hacer por teléfono.¿Te parece que nos veamos en este fin de semana?
 --Si claro, ¿de qué se trata, de algún nuevo destino?
 --No, es algo más personal
 --No te entiendo, Gregory, ¿te ocurre algo, estás enfermo?
 --Evelyn, ya tengo una edad en que los romanticismos  no han lugar y tu sabes que yo voy al grano. No creo pasa  inadvertido el interés que siento por ti y no es profesional precisamente.Lo que quiero hablar contigo es que me interesas mucho y te iba a proponer que te casaras conmigo. Se que tú estás enamorada de otra persona, pero estás sola y yo también. No te ofrezco el romanticismo que Michael te pueda brindar y que tu deseas, pero a cambio te ofrezco comprensión, cariño y protección, además de compañía. Profesionalmente seríamos un tándem perfecto: mi experiencia y tu creatividad. Pero bueno, creo que todo esto lo hablemos personalmente.
 --Gregory,- interrumpió ella-. No es necesario. Te agradezco el generoso ofrec imiento que me haces, pero tu sabes que no funcionaría. Probablemente sí, por tu parte, pero no por la mía. Tú lo has dicho. Yo no lo sabía, pero efectivamente Michael ocupa mi corazón, y será siempre así aunque sea imposible, porque él me ve simplemente como una hermana, pero yo no puedo engañarte. Te quiero como a un excelente amigo, pero no podría ofrecerte la clase de amor que en definitiva es el que buscas. Ni siquiero me imagino haciendo vida marital. No, Gregory, es imposible. Como amigo, hermano, todo el cariño del mundo y respeto que sabes te tengo, pero no puedo darte nada más. Lo siento-. El guardó silencio y respondió

--Ya veo ¿es tu última palabra?

 --Si y sabes que por ésto no deberíamos perder nuestra relación de amistad.
 ---Bien, he fracasado como amante, pero seré un profesor y jefe más duro de lo que puedes imaginar. No, como amigo nunca me perderás; siempre estaré ahí por si me necesitas. Seré el  hombro en el que te puedas apoyar si necesitas llorar.
 --Gracias- gimió Evelyn- ,Eres generoso y un buen hombre. Perdóname pero no mando en mis sentimientos. No sé qué demonios me pasa que siempre me enamoro del hombre equivocado, soy un desastre...
 --No, no tienes la culpa. Eres un ser sensible, nada más. Quizá por eso me he enamorado de ti. No te arrepientas de entregar tu corazón a alguien, aunque esté tan ciego que no sepa lo que deja atrás. Bueno Eve (¿te importa que te llame así?) voy a dejarte, tengo que trabajar. Un día me acercaré a tu casa a verte, si no te importa, claro.
 --Sabes que estaré encantada y hasta te prepararé una comida especial.  Ambos rieron  y cortaron su comunicación.
  
A la mañana siguiente recordando su conversación con Gregory decidió ir a dar un paseo y sin darse cuenta encaminó sus pasos hasta la que hace algún tiempo fué la casa de Michael.   Se paró frente a ella reviviendo los momentos que ambos habían vivido juntos cuando su relación era de buena amistad.Decidió ir a comprar el periódico. Echó una ojeada a la prensa y de repente en una de las revistas de sociedad, vió una fotografía que la dejó sin respiración: a toda plana había una fotografía de Molly y Michael, cuyo encabezamiento decia:
COMPROMISO DEL ESCRITOR CON UNA SEÑORITA DE LA ALTA SOCIEDAD
No podía creérselo, ni siquiera había tenido la delicadeza de comunicárselo personalmente. 

 --No era tan buen amigo como yo creia.En fin, lo presntí en cuanto les vi juntos. No voy a llamarle, no voy a decirle nada. A partir de hoy todo ha terminado.

Cuando llegó a casa tiró sobre la mesa la prensa que había comprado y se derrumbó en el sofá llorando desconsoladamente.  No tenía ni siquiera el consuelo de hablar con Tommy. Se había inscrito en Médicos sin Fronteras y estaba lejos ejerciendo su profesión.Tampoco él había encontrado su media naranja, después de estar con varias mujeres. Tomó la decisión una tarde viendo unas imágenes de unos niños africanos desnutridos. Se lo comunicó a Evelyn y al cabo de unos días tomó un avión que le condujo a Somalia. 

--Pero Tommy, es una zona muy peligrosa. Los señores de la guerra campan por sus respetos por todo el pais.
 --Ya lo sé, pero es ahí donde necesitan ayuda, y yo estoy cansado de ir de acá para allá, buscando no sé qué cosa. Quiero decirte que el mayor error de mi vida, fué romper nuestra relación, pero en aquella época mi cariño era de hermano y no de un posible marido.
 --Ya lo sé, ya lo sé. Todo aquello pasó: perdí un novio, pero al cabo del tiempo he ganado un espléndido amigo que me conoce, sabe mis defectos y mis virtudes, y sobretodo me comprende. Cuídate mucho, por favor, cuídate.
Esperó la llamada de Tommy anunciándole que había llegado a su destino y que todo estaba moderadamente normal.  Reflexionó y tomó una decisión: se haría corresponsal gráfico de guerra. ue le había apasionado desde siempre.
Algo q
Preparó su equipaje y al día siguiente tomó rumbo a Nueva York. Dejaría su puesto en National y sería reportera independiente de zonas en conflicto. No buscaba dinero, había ahorrado puesto que el sueldo que ganaba era alto y tenía reservas, por lo tanto podría aguantar para vender sus trabajos en alguna agencia, pero necesitaba irse de allí, necesitaba dar salida a su frustación y olvidarse de Michael. Buscaba el peligro, necesitaba hacer algo que mantuviera su cabeza constantemente ocupada y el librarse de algún tiroteo o presenciar escenas extremas, no le harían pensar en el escritor.


viernes, 4 de diciembre de 2015

Cuestión de letras - Capítulo 6 - Presentación

Todo el equipo se había citado en el aeropuerto y ya estaban todos reunidos. Evelyn en un último intento trato de contactar con Michael, pero fué inútil  Preocupada decidió llamar a la editorial por si podían darle alguna información:

--El señor Owen está fuera del pais. Creo que viajó al Caribe a pasar unos días con Molly
--¿Con Molly?
--Si  al verse de nuevo reavivaron su vieja amistad y decidieron irse a pasar unos días de descanso a una playa del Caribe.
--¿Podría darle un recado a la vuelta?
--Por supuesto, dígame
--Por favor dígale, que Evelyn ha partido hacia Kenia y que no ha podido contactar con él. Que me llame en cuanto le sea posible.

Hizo memoria, mientras caminaba hacia donde estaban sus compañeros

--Molly, Molly. No recuerdo que la  mencionara. Será alguna amistad recobrada.

Pero algo en su interior encendió una voz de alarma. ¿Por qué se sentía tan defraudada? La hubiera gustado explicar a Michael su nuevo trabajo y contarle todos los proyectos a emprender, pero no hubo oportunidad. Eso la dolía

--Es jóven, lo ha pasado mal, es lógico que quiera divertirse. Pero, ¿ por qué no me habló de ella? Claro, también tendrá sus secretos, su intimidad sólo para él

--¡ Vamos Evelyn, te estamos esperando- reclamó un compañero

--Ya voy, perdonad tenía que hacer una llamada antes de partir. Perdonadme.

Se acomodó en el asiento y se dispuso a viajar hasta Africa. Siempre había soñado con hacer un reportaje como ese, y al fin podía cumplir sus deseos. Cansada trató de dormirse. Tenían muchas horas aún de vuelo.

 Y por fin su llegada a Nairobi. El viaje había sido largo y pesado, pero ya estaban allí. A la salida del aeropuerto les aguardaba un minibus en el que serían trasladados al hotel. Allí podrían instalarse y organizar el trabajo del día siguiente.
A su paso por las calles de la ciudad iba sacando fotografías, "deformación profesional ", pensó

Nairobi

Cuando llegaron al hotel cada uno se dirigió a su habitación para instalarse. La  de Gregory era la contigua a la suya. Quedaron en que al día siguiente se reunirían temprano para trazar el plan de ruta y a continuación emprender el viaje hacia el Parque.
Evelyn en cuanto estuvo instalada pidió que la subieran algo de fruta para cenar. Se daría un baño relajante y después se acostaría. Estaba francamente cansada después de tanto viaje seguido.

Sonó el despertador a las seis de la mañana y de un salto, algo desorientada, se puso en pie. Se vistió con pantalón bermudas y una blusa de tela ligera. Hacía calor y el día se auguraba largo y excitante.  Quedaron todos en la cafetería del hotel. Cuando bajó solamente estaba Gregory.

--¿Has descansado bien?
---¡ Oh si, estaba rota de cansancio. Sólo me he enterado cuando ha sonado el despertador.
--¿Te puedo hacer una pregunta personal?
--Claro, tú hazla. Ya veré yo si la respondo -.Gregory soltó una carcajada, y prosiguió -¿Quién es esa persona que ha despertado tanto interés en ti?
--Es un buen amigo, y quería despedirme de él antes de partir. Es escritor, muy famoso, pero estaba de vacaciones y no pude hablar con él.  A propósito si alguna vez tuviera un accidente estando trabajando, por favor avisar a cualquiera de estas dos personas. Son toda mi familia.

Evelyn escribió en un papel los nombres de Tom y Michael con sus respectivos teléfonos, y se lo entregó a Gregory.

--¿Cómo se llama tu amigo el escritor?
--Michael Owen
--¿Owen? En verdad que es famoso, pero lleva tiempo en el dique seco
--Ya no-  respondió Evelyn-  Pronto tendrás noticias suyas. ¿Eres seguidor de él?
--Si he leido algo.
--Buenos días, buenos días ,buenos días- . Dijo alegremente el cámara que acompañaría a Evelyn en el reportaje.

La relación con Tom, pasado un tiempo había mejorado. El permanecía soltero y conquistador, pero le apreciaba y de vez en cuando se veían y cenaban juntos,  cuando el trabajo de ambos se lo permitía.

Llegaron al Parque y la belleza de las imágenes sorprendió a todos. El equipo estaba a costumbrado a ver maravillas de la naturaleza,. Para  Evelyn era su primera experiencia. Estaba enloquecida tomando fotos tanto de día como de noche. Nada le parecía suficiente. Se instalaron en un hotel cercano al Parque, creado exclusivamente para el turismo. Los atardeceres,  y por la noche,  con la luna,  eran tan magníficos que no podía por menos de recordar a Michael y pensaba:

--Seguro que si lo viera, sacaría un nuevo libro con un romántico argumento

¿Por qué se acordaba de Michael y no de Tommy, que es lo que la pasaba?. Un  pensamiento acudió a su cabeza que rechazó inmediatamente. No, no. Me gusta como amigo, pero nada más. Le echo de menos, eso es todo.






Estuvieron casi una semana filmando la inmensa sabana africana y las bellezas de los paisajes en los atardeceres, acunados por los cánticos de los nativos africanos.

 De regreso a Nueva York y al día siguiente de su llegada, se reunieron en la oficina para analizar todo el material obtenido.  Entre charlas, anécdotas, y propuestas, hasta bien entrada la noche.

A Evelyn le apetecía dar un paseo. Estaba satisfecha con su trabajo, pero enfadada y dolida con Michael al no haber contestado ni a una sola de sus llamadas. Decidió ir a la Quinta Avenida. Le apetecía que la diera el aire después de tanto calor sufrido. Se detuvo delante del escaparate de una librería, y allí en primer término estaba su libro "Extraña aventura"

Se detuvo observando la portada en la que se podía ver como fondo algo diseminado, un automovil y en la contraportada el retrato de un sonriente y guapísimo Michael.
El corazón le dió un pinchazo y decidió entrar a comprar un ejemplar. Extrañada averiguó el  porqué de tanta gente

--Está el autor firmando ejemplares



La respondió una amable señora de mediana edad. Decidió ponerse en la fila con su libro recién comprado.


Cuando  llegó su turno, Michael ni siquiera levantaba la cabeza de las páginas del libro y preguntó mecánicamente, al tiempo que giraba su cabeza para decir algo a una muchacha que permanecía de pie junto a él:

--Por favor su nombre
--Pequeña, mi nombre es Pequeña

Rápidamente, él volvió la cabeza en dirección de la voz y su asombro fue mayúsculo cuando vio a Evelyn frente a él.

--¡ Hola, Micky! ¿Tendré que venir a que me firmes un libro para poder hablar contigo?
--¿ Qué dices? tú siempre podrás hablar conmigo y en cualquier lugar.

Evelyn sonrió  y miró a la muchacha que se integraba en la coversación:



--Tú serás Molly, seguro
 --Si, y tú Evelyn ¿me equivoco?
 --No, no te equivocas. Pero bueno veo que estáis muy ocupados y yo tengo que irme. Ya os veré con más tranquilidad.
 --Evelyn no te vayas¿Dónde has estado? estás muy morena
 --En Kenia, ¿no te lo dijeron?, te dejé un mensaje antes de irme. Pero bueno ya no importa. Bueno chicos,  os dejo que tengo prisa.

Les dio un par de besos a cada uno y salió de la librería rápidamente con una angustia que le atenazaba

--He perdido a mi amigo..., pensó.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Cuestión de letras - Capítulo 5 - Caminos separados

A la hora fijada, Michael desde su coche tocaba el cláxon para avisar a Evelyn de que había llegado. Ella se asomó a una ventana y le dijo:

--Ya voy, un segundo por favor.

Recogió la maleta y el bolsón de mano, comprobando que llevaba el pasaporte, el billete, en fin todo lo que precisaría. Estaba nerviosa, iba a comenzar su gran aventura.

--¡ Oh Dios mio !, me olvidaba la máquina y la filmadora. Por Dios, qué nerviosa estoy.

Salió sonriente arrastrando su maleta. Michael se apeó y la ayudó a meter en el portaequipajes la maleta junto a la suya. Hecho ésto, ambos se dirigieron a sus respectivos asientos, al tiempo que Michael gritaba:

--Cuidado Nueva York, vamos a por ti... Ja,ja,ja,

Cuando llegaron se dirigieron directamente al aeropuerto. Embarcaría en el primer vuelo que saliera para Dakota. Ambos se abrazaron, se desearon los mejores augurios y se separaron. Michael la vió entrar en el túnel que la conduciría hasta su avión y sonrió con una sonrisa tierna, como de hermano mayor, como si ella fuera la primera vez que viajaba:

--Es absurdo, es mayorcita y no es mi hermana, simplemente una muy buena amiga. Quisiera protegerla porque la veo muy vulnerable, pero tiene que ser ella la que remonte el vuelo. Y lo hará, es valiente; lo hará muy bien.

Dió media vuelta y se dirigió al aparcamiento a recoger su coche y posteriormente llevar su libro a la editorial.



El imponente edificio  se erguía frente a él. Habian pasado muchos meses desde el día en que salió refunfuñando de allí. ¿Qué sentiría frente a Katty, estaría curado de su influencia?
Muchas cosas habían pasado desde entonces y creía estar preparado para enfrentarse a ella. Llevaba bajo el brazo una buena obra y ese sería un fuerte argumento como defensa.
Subió hasta la planta de su editora y tocó suavemente a la puerta.

--Adelante, una voz femenina le respondió
-- ¡ Vaya, vaya, vaya  Si es nuestro desaparecido Michael!. Ja,ja,ja ¿Cómo estás? No sabes la alegría que me das porque eso es señal de que  me traes algo, ¿cierto?
--Pues si, te traigo un libro que va ir directo a los Pullitzer. Leélo y ya me contarás. ¡ Ah ! parte de él es biográfico. Aunque no lo creas me ha pasado.

Katty
Charlaron largo rato de todo lo que habían hecho en el tiempo de su separación, y decidieron seguir hablando mientras comían en un céntrico restaurante.

--Esta misma noche me pongo a leer tu libro. Me tienes muy intrigada.

Pasada la larga sobremesa que sostuvieron,  Michael se encaminó a su apartamento, recordando lo que había cambiado su vida desde que partió hace meses.



Contemplando la fachada del edificio en donde vivía,  le notó extraño. Se había acostumbrado a la tranquila paz del que había sido su hogar hasta ese día. Los recuerdos que había vivido en Staten Island, habían sido muy enriquecedores, además de haberle proporcionado la satisfacción inmensa que ahora sentía tras  haber recuperado su creatividad.
Entró en el apartamento que permanecía impecable tras los cuidados de Sonia (la asistenta) que lo cuidaba,  y miró a su alrededor como si lo viera por primera vez. Su teléfono móvil sonó y atendió la llamada.

--Pequeña ¿eres tú?
--Pues claro ¿ a quién esperabas?. Ya estoy instalada en el hotel. Es cómodo y bonito. Mañana saldré a fotografíar algunas instantáneas y después iré a cumplir el encargo. Si lo termino pronto, quizá pasado mañana regrese a casa. Y a tí ¿cómo te ha ido?
--¿Te refieres si me he desmayado al ver a Katty? Pues has de saber que no, eso ya pasó. Hablamos del libro, comimos juntos y después cada uno a su casa. Yo acabo de llegar a la mía. Bajaré a la cafetería que hay abajo, tomaré un bocadillo y después me acostaré. Estoy cansado, ha sido un día muy intenso.
--Bueno, pues no te entretengo más. Como estarás reunido estos días, cuando llegue a casa te mandaré un correo por el ordenador, así no interrumpiré nada. Te mando muchos besos. Hasta pronto .
--Hasta pronto Pequeña...



Evelyn se vistió con ropa cómoda, pues pensaba estar todo el día trabajando a pie de calle y salió del hotel dispuesta a captar con su cámara lo interesante que pudiera ver.

Como tenía previsto  finalizó su encargo ese mismo día, por lo que preparó todo para partir al día siguiente.Entregaría el trabajo a su jefe y esperaba le complacería lo realizado. Si terminaba pronto iría a buscar a Michael y al día siguiente partiría rumbo a su casa en el pueblecito tranquilo hasta que la avisaran para un nuevo encargo.

Llego  donde Michael tenía su apartamento y preguntó al conserje el piso en que vivia, y éste le advirtió de que había salido hacía rato.
Sacó del bolso el teléfono y marcó el de Michael, pero éste estaba desconectado. Preguntó de nuevo al conserje si sabía cuándo regresaría. Ante la negativa del hombre,  renunció a la sorpresa que  le iba a dar y decidió ir a entregar sus trabajos.


Su jefe analizaba meticulosamente las fotografías que Evelyn le entregó. No las vió con el mismo detenimiento que las primeras mostradas. Ella escudriñaba su rostro para averiguar cuál sería su respuesta ante lo trabajado, pero una sonrisa la hizo respirar profundo:


Gregory

--Me gusta, son perfectos. Preciosos,  aceptados.
--Pensaba volver a mi casa, si no hay otro encargo para mí
--Si tenemos uno para la revista nuestra, pero no se si estará dispuesta a ir hasta alli
--¿Dónde es?
--En Kenia. Es para el reportaje sobre los Parques Naturales. Lo más probable es que en una sóla sesión lo termine, pero el viaje es muy largo.
--Acepto, no me importa. Me encanta, iré si lo cree oportuno
--Bien. Espere un momento, voy a por el guión y le daré las instrucciones.

Estaba loca de contenta : iba a ir a Kenia. Reflejaría toda la belleza de sus paisajes. Sería uno de sus mejores trabajos. Trató de contactar con Michael para darle la gran noticia, al tiempo que se despediría de él ante el nuevo viaje, pero no estaba activo el teléfono.  Comprendió que él tenía que recobrar viejas amistades y estaría ocupado.  Repitió la llamada un par de veces más, pero tampoco obtuvo respuesta   Dejó un aviso en el buzón " me voy a Kenia. Trataré de volver a llamarte. Cuídate."



Y volvió a repetir la llamada antes de salir para el aeropuerto, pero tampoco tuvo suerte.  Se disgustó, pero no podía hacer otra cosa. Recogió su equipaje y salió para reunirse con los miembros del equipo que constituían la expedición a África.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Cuestión de letras - Capítulo 4 - Buenos amigos

Los días habían pasado y tanto Evelyn como Michael se habían enfrascado cada uno en sus respectivos trabajos. No se habían vuelto a ver en dos semanas, tan sólo habían hablado por teléfono un par de veces.

Evelyn había recibido contestación a su solicitud de trabajo en la revista National Geografic, y la respuesta era excelente. La pedían  se personara en las oficinas de Nueva York con algún trabajo realizado. Estaba loca de contenta; al fin iba a realizar su sueño. Su noviazgo con  Tom, había pasado página y ahora lo que deseaba era poder ser una corresponsal . Era lo que más la entusiasmaba Deseosa de comunicárselo a su amigo, descolgó el teléfono y marcó el número de Michael:



--¿Si?
--Micky, soy Pequeña. ¡¡¡ He recibido contestación, me aceptan !!!
--¡Fantástico ! Me alegro muchísimo, mucho, mucho.
--Tengo que desplazarme a Nueva York. Me piden muestras de mis trabajos; no se si las que tengo serán suficientemente buenas...
--¡ Claro que lo son ! Son magníficas. ¿Cuando te marchas?
--Pasado mañana.¡ Estoy tan contenta...!

Siguieron hablando de todo lo que habían hecho durante el tiempo que no se habían visto, y al cabo de un rato dieron la conversación por terminada.

Empezó a ver los trajes con los que contaba. Tenía que presentarse elegantemente, sin excesos, pero bien. Esa noche le costó conciliar el sueño y ya avanzada la madrugada pudo quedarse dormida.



Al volante de su coche emprendió el viaje rumbo a Nueva York con el corazón henchido de alegría y esperanza:

--Me tiene que salir bien, me haré con este trabajo que tanto deseo

Y llegó frente a las oficinas después de dejar el coche en un aparcamiento próximo. Con el álbum de sus trabajos bajo el brazo, se encaminó al vestíbulo central e indagó el piso al que  dirigirse.
Frente al mostrador de la planta sexta, había una chica rubia y simpática que le indicó que ya la esperaban. Tocó a la puerta y un hombre de mediana edad, con aspecto desaliñado, como de aventurero, le franqueó la entrada. Más tarde supo que era el director artístico, o sea la persona que habría de examinarla: su jefe.
Algo nerviosa, extendió el libro para que pudiera ver los trabajos que llevaban su firma, y espero pacientemente, no sin nervios, a que le dieran el veredicto.




Después de un rato, que a ella le pareció eterno, el director artístico levantó la mirada y con una sonrisa le comunicó:

--Señorita, el puesto es suyo. Pero antes debemos concretar algunas cosas. Por ejemplo: ¿tiene disponibilidad de tiempo, ataduras familiares, vehículo propio. Estaría dispuesta a viajar a cualquier lugar del mundo si se lo solicitamos?

-Evelyn contestaba afirmativamente a todo lo requerido, y a medida que afirmaba, su jefe extendía más su sonrisa

--Bueno, ahora hablaremos de sueldo.  He de decirle que de primeras y hasta que veamos su forma de trabajo, la enviaremos por aquí, me refiero dentro del pais, y claro el sueldo no será el mismo que cuando viaje al extranjero. Ahora ganará dos mil dólares mensuales y dietas si es que sale de su domicilio habitual, más gastos de traslado tanto si es en su vehículo o decide otro medio de transporte. Firmará un contrato con una cláusula en la que se compromete a trabajar en exclusiva para nosotros, de otra forma incumplirá lo pactado y podremos demandarla. Y siguió enumerando un montón de cosas a las que ella fue dando su visto bueno.

--De momento eso es todo. Tendrá que hacer un reportaje en Dakota, sobre las cabezas de los presidentes. Parece ser que se están deteriorando y una organización ecologista nos demanda colaboración. Así que esa será su primera misión y ha de ser muy pronto, cuanto antes.



Salió feliz de las oficinas después de firmar el contrato. Lo primero que hizo fue comunicárselo a su gran amigo Michael:

--Micky, soy yo. ¡ Lo he conseguido! empiezo ya. Mañana mismo y el sueldo es bueno. Claro que ganaré más cuando me hagan corresponsal oficial. De momento estoy a prueba hasta ver mis trabajos realizados en sus encargos. Estoy tan contenta, que lo primero que he hecho ha sido llamarte y después iré a la Quinta Avenida, a un buen restaurante y después buscaré un hotel en donde dormir, y después no sé si saldré desde aquí para Dakota o pasaré antes por casa. Estoy tan nerviosa, que no puedo ni pensar. Voy a colgar. Muuua-  le envió un beso por teléfono.
-¿Sabes? sin ti no lo hubiera conseguido. Tu me has infundido el ánimo necesario para emprender esta aventura. Eres mi mejor amigo y consejero. Te quiero ¿lo sabes?
--Anda loca. No me has dejado decirte lo mucho que me alegro. Yo también tengo una sorpresa para cuando regreses. Serás la primera que lea mi nuevo best seller, porque lo va a ser. Has sido mi inspiración, tú has sido el artífice de mi vuelta. El agradecido soy yo. Bueno anda, que tienes muchas cosas que hacer. Ya me lo contarás todo cuando regreses.

Regresó esa misma noche a su casa, pero antes haría una parada en casa de Michael para verle y contarle todo lo que había pasado en su viaje a la capital. Michael abrió la puerta y se abrazaron dando vueltas y riendo como dos chiquillos.

--Cuéntame, cuéntame todo sin omitir ni una coma



Evelyn le detalló todo lo que había ocurrido en las oficinas de National y él la escuchaba con muchísima atención. Cuando hubo terminado, se levantó y tomando entre sus manos la cabeza de ella la dió un beso en la frente. Era como si se lo diera a su hermana pequeña, pero algo especial ocurrió dentro de Evelyn,  que desconcertada rompió a reir.

--Y ahora a ver que  tienes que contar tú.
--Mira - Puso ante ella un montón de hojas escritas en fotocopias y numeradas.
-No me digas que has terminado tu novela...
--Exactamente y tu vas a ser mi primer crítico. Prepararé algo de cenar y mientras,  si quieres vas leyendo algo, porque sabes lo que he pensado: me voy contigo mañana a la capital. Tú tomas un avión a Dakota y yo entrego la novela en mi editorial ¿ qué te parece?
--¿Estás seguro, no sería mejor que lo enviaras con un mensajero? No creo que aún estés preparado para ver a tu editora sin que algo en tu interior se revuelva.
--No, me tengo que enfrentar a ello, y creo que estoy preparado.

Cenaron y pasaron toda la noche leyendo, al final Evelyn emocionada, le dijo:

--Mira ya está saliendo el sol. Es preciosa, magnífica. Algo de lo que aquí narras me es conocido. ¿Es por eso que dices que he sido tu inspiración?. Me siento muy orgullosa si es cierto,  y te he servido de ayuda ¿Cómo la llamarás?
--Se llamará "Extraña aventura". ¿Te gusta?
--No habrías podido elegir un nombre mejor. Y ahora me voy, tengo que preparar todo.
--Pasaré a por ti ¿dentro de una hora?
--Perfecto. Procuraré darme prisa y no hacerte esperar. Estoy tan emocionada que aún no me lo creo.

Salió corriendo como una niña y él la vio ir con una amplia sonrisa. Al fin todo empezaba a arreglarse para ambos.

martes, 1 de diciembre de 2015

Cuestión de letras - Capítulo 3 - Confidencias


Evelyn salió del hospital sin la venda, solamente con un apósito que le cubría la herida, pero aún con dificultad, podía manejarse sin muletas.  Michael la esperaba y la recibió con una amplia sonrisa, al verla que había mejorado.

--Tengo que volver de nuevo dentro de unos días, y entonces me quitarán los puntos. No hay infección y todo va bien. Puedo coger el coche y por tanto me moveré con más soltura. Empezaré a trabajar muy pronto..
 --Eso es estupendo, me alegro. Para celebrarlo propongo que nos vayamos a comer y a charlar tranquilamente. Así empezaremos a conocernos mejor. ¿ Aceptas?
 -- Por supuesto que acepto. Nos conocimos en circunstancias un poco... raras, así que creo debemos comenzar de nuevo.



Entraron en el coche y enfilaron una calle que les condujo al restaurante.



Primero solicitaron a la camarera unos Martinis con los que celebrar una nueva amistad. A continuación degustaron el menú que era excelente, según criterio de la camarera.
Se encontraban a gusto y ambos sentían la necesidad de charlar como dos buenos amigos de lo que les había llevado a todos los acontecimientos vividos.  Michael narró su romance con la editora y el fracaso monumental de su relación. Evelyn hizo lo propio con su problema, obteniendo la comprensión de Michael, que la respondió:

--Algo así me había imaginado, pero creo que tu doctor no obró bien con ninguna de las dos. Uno cuando hace algo que no está bien, debe medir sus consecuencias.
 --Y tú, ¿crees acaso que tu falta de ideas es por rotura con  Katty? Pues si ha sido por eso, no te preocupes aquí encontrarás la paz y el sosiego que necesitas. Recuperarás tu talento, ya lo verás.
--¿Qué rumbo vas a tomar ahora que ya no tienes compromisos, segirás haciendo vídeos para bodas?
 --No claro.  ,  He solicitado una plaza en National Geographic. En una ocasión la tuve en la mano, pero renuncié por estar con Tom. Irónico ¿no crees?, él estaba deseando deshacerse de mi.
 --Bueno no pienses más en eso. A veces los hombres nos comportamos como niños y no tenemos en cuenta el daño que podemos causar. Harás bien en aceptar el puesto si te llaman, aunque eso suponga perder a mi nueva amiga.



 --No si tu amistad es sincera, porque ahora desconfío de todo y de todos, especialmente si son hombres, pero sé que eso pasará. No, no perderás mi amistad porque sólo estaré ausente unos días los justos de hacer el reportaje. Luego regresaré a mi nido.  Lo que ya no tengo muy claro es si tú permanecerás aquí cuando regrese. Igual las musas te han tocado con su varita mágica y has regresado a Nueva York
 -- No creo sea tan rápido. La confección de un libro lleva su tiempo. Primero el tema y luego tienes que desarrollarlo, escribirlo, corregirlo, etc.etc.Total que se lleva varios meses. Eso en el supuesto de que recupere las ideas rápidamente.




Prolongaron la sobremesa ante una taza de café. El tomo además un coñac y ella un Cointreau con hielo. Sin darse cuenta iban hilvanando proyecto tras proyecto.Estaban a gusto y ambos se liberaban de la pesada carga de sus problemas. ¡ Al fin podían  hablar con alguien y recibir una opinión!.
Paso a paso la tarde se había marchado. La noche se acercaba y Michael al dejarla en su casa, al tiempo que la extendía la mano la dijo:

-- Nos veremos y nos contaremos nuestros planes, los de ambos. Presiento que ha nacido una gran amistad entre nosotros y no pienso desaprovecharla. He pasado una tarde como hacía mucho tiempo no disfrutaba; gracias "Pequeña", porque desde ahora así te llamaré ¡ Dios mio , eres más bajita que yo ! Ja,ja,ja.
 --¡ Oye ! no soy tan bajita es que tu eres muy alto. Ja,ja,ja,  Hasta mañana Micky o hasta cuando nos veamos. No quiero interrumpirte en tu trabajo. Buenas noches

Y le dió un beso en la mejilla. Micky la vió entrar en su casa y él a su vez se metió en el coche para regresar a la suya.



Aparcó  en la entrada  . Miró a su alrededor y de repente se dió cuenta de que no tenía sueño. Se encaminó al fondo del salón en donde había instalado su mesa de despacho, frente a un gran ventanal. La noche había caido, pero se sentó, abrió  el ordenador portatil y sin saber cómo empezó a desgranar unos renglones en los que narraba una historia. Estaba satisfecho: ¡ por fin ! la creatividad volvía a su cerebro.

Tenía una ingente labor por delante. Había hecho un bosquejo de lo que sería su próxima obra. Luego tendría que desarrollarla, pero lo más difícil ya lo había conseguido: Extraña aventura, se llamaría y estaría basada en parte en lo que le había ocurrido desde su llegada a Staten Island.

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