sábado, 27 de junio de 2015

Los hijos O'Connor - Capítulo 3 - Los orígenes


Vicky llegó a Madrid en los primeros días de Junio. Disfrutaba de todo un mes de vacaciones en su trabajo para averiguar la historia de sus abuelos. Según lo indicado por su padre, fue breve:  murieron en accidente, muy jóvenes, dejando huérfana a una pequeña niña de nueve años.

Decidió empezar la historia por el principio y después de instalarse en un hotel, mapa en mano,  se dirigió a la Ciudad Universitaria.  Allí empezó todo, allí se conocieron y allí comenzaron su bella historia de amor, lealtad y amistad.

La cafetería de la Facultad estaba repleta de jóvenes estudiantes ya que era la hora del almuerzo. 

 Estaban de exámenes finales, próximas a terminar las clases del curso.  Entró en la de medicina y, tomando una bandeja, se puso en la fila para servirse la comida.  Delante de ella había un joven, como tantos otros, pero sin querer clavó en su espalda la bandeja que portaba. El estudiante se volvió para ver quién le propinaba ese golpe y, entonces Vicky vió los ojos más impresionantes que nunca antes había visto.

Era un chico moreno, de atractivo normal, pero con unos ojos profundos, expresivos, llenos de luz.  Él,  al comprobar que era una chica, dulcificó el signo de enfado que había sentido con el empujón


— Perdón, perdón. Ha sido sin querer. Lo siento mucho, es que se me caía la bandeja. ¿Le he hecho daño?

— No. Tranquila, no pasa nada. Estoy bien, gracias. Eres extranjera  ¿no ?

— Si. . . Bueno a medias. La mitad de mi,  española, la otra irlandesa

— ¡ Irlanda, es un pais precioso !

— ¿ Lo conoces ?

— Muy de pasada. Visité Dublín en un viaje de fin de curso. Me gustó mucho, si señor,¡ es precioso !

— ¡ Oh, vaya !  Yo vivo en Dublín y me gusta que hables bien de mi pais

— ¿ Y por qué no iba a hacerlo? Los irlandeses son muy simpáticos y lo pasé fenomenalmente bien.

Ambos jóvenes rieron.  El chico aguardó a que ella eligiera el menú e indicó a Vicky:

— Ven, iremos a aquella mesa que está libre

— De acuerdo

—Me presentaré. Soy Luis Saldaña y estoy estudiando Medicina

— Yo Soy Victoria O´Connor y trabajo en una emisora de televisión , pequeña. Estudié Filosofía y he venido a España en busca de mis raíces españolas. Pienso escribir un libro sobre ellas

Vicky se asombraba de las explicaciones que estaba dando sobre la vida de su familia a un joven desconocido que acababa de conocer, pero el rostro afable del muchacho y su amplia sonrisa, invitaban  a la conversación


— ¿ En qué curso de carrera estás?— preguntó Vicky

— Estoy en cuarto. Aún me queda mucho, porque después viene el MIR y la especialidad. Eso suponiendo que no tenga que repetir alguno, como me ocurrió al principio   No sé si podré terminarla. 
 .
— ¿Por qué, no te gusta?

—¡Desde luego que me gusta, es mi pasión ! Pero es muy costoso y mi familia no es rica.

— Debes hacer todo lo posible por acabar

— ¿Crees que no lo hago? Cuando termino las clases, trabajo en la cafetería de Ciencias de la Información y los fines de semana sirvo copas en una discoteca. Y a todo esto tengo que sacar tiempo para estudiar, acudir a las prácticas, en fin todo eso que conlleva el trabajar y estudiar. Duro poco en los empleos porque a menudo cambio de horario: las clases y las prácticas me impiden a veces ser puntual.

— Pues sí que lo tienes complicado . . . Lo siento

— ¿Y tú?— dijo el chico

— Mi familia está bastante bien situada y no tuve problemas en estudiar lo que yo quise.

Omitió la verdadera situación económica de su familia. Ocultó que su padre y su tío eran los propietarios de un emporio que su bisabuelo había logrado. No quiso que se sintiera mal, por eso no le contó la verdad.

— Oye estoy muy a gusto contigo, pero tengo que irme. Dentro de cinco minutos empieza mi clase. Ya nos veremos otro día si vienes por aquí

— De acuerdo. No será fácil pero, si lo hago, te buscaré. Chao Luis, he tenido mucho gusto en conocerte

— Adiós Vicky. Que encuentres lo que buscas. Que te vaya bien. Me voy,  adiós

Corriendo a grandes  zancadas Luis se perdió y ella se quedó mirando en dirección a la salida por donde el muchacho se había ido.  Se quedó pensativa sonriendo, al tiempo que pensaba

— ¡Cómo es esta gente! Enseguida entablan una conversación, aunque no te hayan visto nunca 

Ni siquiera se paraba a pensar que ella misma, en su mitad, pertenecía a "aquella gente".  En realidad se sentía irlandesa nada más, pero comenzaba a gustarle la familiaridad  de los españoles.  Depositó la bandeja en el contenedor y salió de la cafetería no sin antes dar una vuelta  por la plaza ajardinada situada a la entrada de la Facultad. 





 Era un lugar apacible. El ir y venir de los estudiantes a las facultades de Medicina  y Farmacia,  daban una especial vida de juventud, de risas juveniles. En las escaleras de las facultades había grupitos de estudiantes que consultaban apuntes, nerviosos ante los exámenes que dentro del edificio les aguardaban.

De regreso al hotel decidió llamar a casa y planificar los siguientes pasos a seguir.  Brendan aún no había llegado de la oficina, y fue su madre la que atendió la llamada. Vicky estaba contenta, no sabía muy bien porqué; quizá se debía a la buena impresión recibida por Luis.

— Tenéis un carácter muy familiar—  dijo a su madre que reía al escucharla

—¿ Estás contenta?

— Si, mamá. Lo estoy. Quiero visitar el domicilio en donde vivíais, así que dime la calle.

— ¡Oye! Se me ocurre una idea. ¿ Por qué no te hospedas en nuestra casa?  Hace más de un año que está deshabitada. Hace tiempo que no vamos por allí.  Estarías más cómoda

— Posiblemente lo haga, tienes razón.  Pero no  he traído las llaves

— Pídelas  al portero que tiene un duplicado. Haremos una cosa.  Le llamaré cuando colguemos y le diré que vas a ir. Si quieres hacerlo identifícate y no tendrás problemas.  Como contraseña di mi nombre que es el que papá siempre da.

— Mamá, has tenido una magnífica idea. Lo haré. Ahora dime la dirección

— Toma nota: Paseo del Cisne número 24 piso cuarto  derecha.  Espero te guste la estancia en mi país. Te quiero hija, pásalo bien, y llámanos de vez en cuando.

— Así lo haré. Da besos a papá y a Philip

— A mi ¿No me mandas un beso?

— Si, si, claro .Desde luego. . . Bueno adiós. llamaré pronto

Era la primera vez en mucho tiempo que madre e hija habían sostenido una conversación cuya duración era más de quince minutos.  Iris estaba contenta, a pesar de haber tenido que arrancar a su hija " un beso".

La idea de su madre era buena ¿Cómo no se le había ocurrido antes? Estaría mejor en el piso que en el hotel. Tendría más comodidades y además era una pieza clave para su investigación. En él habían vivido el padrino Philip, su madre y ella misma. Había considerado a Philip como su abuelo

—¡Claro, soy española, he nacido aquí! 

   Con asombro, de repente, se dio cuenta de que su nacimiento no había ocurrido en Irlanda, sino en España. Pero no recordaba mucho de su niñez, sólo el día del entierro de Philip. Era un recuerdo muy patente en su memoria, porque además tenía en mente  el rostro de su padre. Hasta entonces no recordaba haberlo visto.

Salió mediada la tarde y tomando un taxi, le dio la dirección del piso de su familia. No estaba muy lejos del hotel. 



 Llegó frente al edificio y entonces sí acudió a su memoria, muy débilmente, el recuerdo de aquella casa.  Siguió las instrucciones que le había dado Iris y frente al conserje se identificó.  El hombre la acompañó hasta el piso y la introdujo en él; todo estaba cuidado y en perfecto orden.  El hombre explicó que su propia mujer era la encargada de cuidarlo, ya que por ello recibía un sueldo mensual que sus padres transferían al banco en donde tenían la cuenta.  Se despidió de ella ofreciéndose para cualquier cosa que necesitara.

Vicky, de pie en el vestíbulo, recreaba su vista por las paredes de aquella casa que tanta historia guardaba en su interior.  Recorrió las estancias fijándose en todos los detalles. Desde que salieran para vivir en Dublín no había vuelto por allí; sus padres venían de vez en cuando, pero ella no volvió.

Apoyando la mano en el picaporte de la puerta, abrió la habitación que fuera del abuelo Philip. Todo se mantenía igual que él lo dejara: los retratos, el libro que leyera ... Todo limpio y cuidado. Por expreso deseo de Iris, esa habitación ni se ocupaba ni se modificaba. Deseaba mantener intacto el recuerdo de quién la habitó.

Fijó su mirada en un marco que portaba dos fotografías. El rostro de esas personas le resultó desconocidas, pero en una de ellas fijó más su mirada

— ¡Es igual a mamá!— exclamó

Tenía entre sus manos la fotografía de sus abuelos : Julio y Estela.

— ¡ Dios mío ¡Qué guapos eran!  Pobrecillos tan jóvenes, con una hijita tan pequeña. . . ¡Esa niña es mamá!

Hasta ahora no se había dado cuenta de que tenía entre sus manos a los protagonistas de una parte de su propia historia. El comienzo, del gran amor que Estela había  despertado en Philip y Sean, habiendo sido el ganador su abuelo Julio.

- No me extraña que mi abuela se volviera loca por él, era guapísimo— dijo fijándose en Julio


Volvió al hotel y avisó que marcharía a la mañana siguiente. Se sentía nerviosa, deseando iniciar la búsqueda. Recogió sus enseres y la ropa. Estaba impaciente por comenzar la investigación.  Su madre no supo indicarle el domicilio que tenía con sus padres mientras vivieron. Sólo recordaba el domicilio del padrino Philip, como ella le llamó. 

Dio la dirección al taxi del cementerio de La Almudena.  Allí facilitó los nombres de sus abuelos y la indicaron el lugar en donde fueron sepultados.  Estaban cerca de la entrada principal,

 En una lápida de granito se podían leer los nombres de Estela y Julio. Habían pasado... ¿Cuántos  años?. Muchos, muchos.  Las letras en bronce estaban oscurecidas por el paso del tiempo. Se fijó en la fecha de sus nacimientos. Apenas pasaban de los   treinta años  .  Sintió una punzada en el corazón evocando la tremenda tragedia que vivió su madre de niña, habiendo perdido a los dos a un mismo tiempo.  Pensó que gracias al abuelo Philip,  no terminó en algún colegio, al no tener familiares que se pudieran hacer cargo de ella.  Philip le dedicó su vida y la crió con el mayor amor del mundo. Para él fue su hija y Vicky su nieta.  En su interior comenzó  a desarrollar una duda

— Y entonces... ¿El abuelo Sean? Le recuerdo de una forma muy lejana. No le traté  hasta que fui mayor ¿Por qué?  Siempre me dijeron que era el tío Sean, pero en realidad era mi abuelo.  Hay algo que se me escapa y que tendré que aclarar cuando regrese.  Abuelos , volveré otro día y os traeré unas flores

Fue su despedida como si pudieran oírla.  Lentamente abandonó el cementerio, con la sensación de melancolía en su corazón.  No la gustaban los cementerios, pero aquel, además de cobijar los restos de su familia, era especialmente bonito. Tenía tumbas que eran verdaderas obras de arte.  Era diferente a los irlandeses, las cruces eran distintas, a pesar de ser ambos católicos. En el irlandés además de la cruz tenía reminiscencias celtas. En éste las esculturas de ángeles, de la Virgen y de Jesús, eran sus emblemas.  Dio un último vistazo a la tumba de los abuelos y emprendió el regreso.




AUTORA:  @1996rosafermu
DERECHOS DE AUTOR RESERVADOS



Los hijos O'Connor - Capítulo 2 - Y el tuempo pasa

Lentamente el tiempo transcurría monótono en el seno de la familia O´Connor. Louise no terminaba de asimilar la falta de Sean. Habían pasado tres meses desde que falleciera y ni  tan siquiera la visita semanal de los niños, lograban sacarla de la tristeza y vacío que sentía.  Decidió que era hora de hacer un viaje y cambiar de aires para ver si podía remontar la tristeza; decidió volver a su pais y pasar una temporada.  La vendría bien un cambio de aires  Quizá al vivir en un ambiente en el que no había estado Sean se le hiciera más llevadera la ausencia..
El caserón quedó vacío. Tan solo los servientes lo habitaban.  Brendan y Thomas siguieron con sus trabajos y las mujeres se dedicaron por entero a sus labores familiares.  Iris echaba mucho de menos a Sean, pero se cuidaba de no comentar nada a Brendan para no aumentar su pesadumbre.  La pérdida sufrida les había unido, si cabe, más.  Vicky estaba a punto de terminar la enseñanza secundaria y Philip cursaba cuarto curso de la primaria. Todo transcurría con normalidad.
Iris observaba que entre su hija y ella no había la suficiente comunicación. No sabía muy bien porqué Victoria la rechazaba y sin embargo, cada vez estaba más unida a su padre.  Iris la recriminaba algunas aptitudes altivas que tenía con ella, pero se cuidó mucho de hablar con Brendan en busca de apoyo.  El no le daba importancia
- Es la adolescencia, mujer.  Ella te quiere; está en una edad difícil. Anda, no te preocupes. Pasará pronto.


Pero no pasaba y cada vez la sentía más alejada. Sin embargo el chico cada vez hacía notar que estaba encantado con la madre que tenía.  Era de un carácter más tranquilo y dulce que Vicky.
Pasó el tiempo y la chica ingresó en la Universidad aunque no sabía muy bien qué iba a estudiar.  El chico comenzaba secundaria; era buen estudiante.  En general Philip no causaba ninguna preocupación a sus padres, muy al contrario que Victoria.
Cuando la dejaron en el Campus, estaba loca de alegría: era ya una mujercita responsable de sus propios actos. Brendan y ella se abrazaron a la hora de despedirse, sin embargo con Iris su abrazo fue muy de pasada, lo que entristeció grandemente a su madre.  Ya dentro del coche, Iris comentó a su marido
- ¿ Te das cuenta ? Apenas si se ha despedido de mi ¿ por qué, que es lo que ha hecho que no me tenga cariño?

- No te preocupes. Verás que ahora te echa de menos y cuando vuelva a vernos,  te comerá a besos.
Mientras comentaba ésto, daba un beso a su mujer, pero para Brendan no pasó desapercibida la despedida de la madre.  Calló por no preocupar a Iris, pero se había dado cuenta y, aunque en silencio, dio la razón a su mujer
- Hablaré con ella, qué caray. No puedo consentir ese comportamiento con la persona que más la quiere .
Y los años fueron pasando. A Brendan las sienes se le tiñeron de plata, pero no había perdido su apostura. Era un hombre en edad madura, pero aún conservaba su atractivo y aún reclamaba las miradas de algunas mujeres con las que trataba.  Iris, dos años menor que él, también andaba rondando la cincuentena.  Su rostro había ganado en dulzura, y aún conservaba un cuerpo atractivo, aunque había ganado algunas redondeces, pero seguía siendo muy bonita. El comentario de sus amigos es que eran un matrimonio perfecto, guapos y queriéndose cada día más.


 Brendan había entrado en esa edad peligrosa en que los hombres se resisten a admitir que la juventud se va quedando atrás. Se vestía con más cuidado, a pesar de haber sido siempre muy elegante, se miraba más al espejo y dedicaba algunas miradas incisivas a las jóvenes que se cruzaban con él.
Iris estaba entrando en la menopausia, con lo cual también tenía sus propios problemas. Añoraba la época en que sus hijos eran pequeños. Ahora Vicky estaba a punto de terminar su carrera y Philip a punto de ingresar en la Universidad.  El tiempo había pasado veloz, sin a penas darse cuenta y ellos estaban a punto de quedarse solos.
Seguían amándose, pero de otra manera: más sosegada.  Seguían sintiendo la misma atracción el uno por el otro, pero la fogosidad de la juventud, había dado paso a la serenidad de la madurez, y sus relaciones íntimas comenzaron a ser menos frecuentes.

Poco a poco fueron ocurriendo estos cambios, sin a penas darse cuenta, pero una alarma sonó en el cerebro de Iris: Brendan ya no sentía lo mismo por ella. La quería, si, pero no igual, no con el mismo ímpetu de años atrás.  También en ella habían habido cambios, pero no en cuanto a su deseo de estar con su marido. Recordaba a menudo las disgustos que tuvieron hasta que organizaron su vida, el deseo, el amor callado que sentía por él desde que le conoció siendo una niña.  Habían días que se sentía sola y triste y sin saber porqué tenía unas ganas enormes de llorar.  Brendan nada sabía de su estado de ánimo y ella se cuidaba muy mucho de hacérselo notar.
Él algunos días no iba a casa a comer y llegaba más tarde por las noches. Comenzó a viajar y a tener con frecuencia "comidas de trabajo".  Sus viajes cada vez eran más distantes y de más duración.  Iris observaba todo calladamente; no quería averiguar más, le daba miedo  confirmar sus sospechas:" Brendan busca fuera de casa lo que yo ya no puedo ofrecerle, la juventud".  Estas reflexiones le hacían sentirse mal, pero callaba . Era cobarde, no quería enfrentarse a la verdad que presentía.
Solamente se confesaba con su amiga más íntima, la cual la animaba a que hablara con él, en primer lugar y si no obtenía resultados, averiguara por su cuenta si es que estaba cambiando algo.
Victoria llegó con su título bajo el brazo y Philip empezaba su primer año de Universidad. Sus  hijos volaban solos, como solos, ellos se habían quedado.  Iris empezó a acudir a un gimnasio con su amiga, iba a la peluquería , se daba masajes, hacía yoga. . . tratando desesperadamente de recobrar algo ya perdido: la juventud.  Pero deseaba conservar lo máximo de lozanía y belleza que retuviera a Brendan junto a ella.  Estaba verdaderamente preciosa aunque se viera cambiada y mayor.  No era así y su amiga se esforzaba por tratar de convencerla de que aún era capaz de hacer perder la cabeza a un hombre.  Ella no buscaba "eso", quería a su marido únicamente.
Los desayunos se hicieron silenciosos y algunas veces llegaba tarde a ellos, puesto que Brendan ya había salido para el trabajo
- Hasta la noche, ya no le veré
Brendan al levantarse siempre la besaba en la frente, y entonces ella se despertaba. Cierto es que nunca le habían faltado ni los besos del despertar ni los de despedida al irse, pero años atrás la atraía hacia él besándola apasionadamente.  Sin embargo ahora eran besos dulces, pero fugaces y en la frente.  Sin lugar a dudas, todo había cambiado.
Una noche,  sentados los dos en la cama, mientras leian unas páginas de un libro, Iris decidió preguntar a Brendan
- ¿ Te sigo gustando, me sigues encontrando atractiva?
- ¿ A qué viene eso ahora ? Naturalmente que te sigo viendo atractiva.  Eres muy guapa y además me sigues volviendo loco.  Te quiero más que a nada
Ella sonreía complacida con las palabras que escuchaba de labios de su marido. Se acercó a él buscando las caricias, y naturalmente obtuvo respuesta inmediata.
Hacía muchos días que no desayunaban juntos, pero ese día si lo hicieron. Habían vivido una noche de pasión, como las de hacía años, y la sonrisa y la ternura afloraba a los ojos risueños de los esposos.  Ese día la despedida de él , fué apasionada, como la de entonces.  Iris satisfecha, suspiró cuando le vio alejarse en el coche. No existía nadie en la vida de su marido, sólo ella.  Había tenido apresurados pensamientos.  Corrió al teléfono a comunicarle a su amiga, que todo había sido un malentendido. Habían disfrutado de una noche triunfal
- Me alegro por ti, pero no te fíes. ¡ Naturalmente que ha correspondido ! eres una mujer muy atractiva, y sin duda te quiere, pero los hombres en esa edad buscan novedades. No bajes la guardia.
- Brendan no. Él no es de esos; sigue enamorado de mi como el primer día-,  dijo riendo a su amiga.
Vicky había decidido ser periodista. A pesar de que su madre la habló de que siguiera sus pasos en Bellas Artes, ella no quiso ni oír  hablar de esa carrera. Comenzó haciendo prácticas en una pequeña cadena de televisión.  En la Redacción se encontraba a gusto, la gustaba y solicitó un puesto en Investigación.  No la costó trabajo conseguirlo, pues era eficiente y voluntariosa, pero tenía que viajar con frecuencia.  Tenía bastantes amigos entre los compañeros de trabajo y los hechos en la Universidad, por lo que no paraba mucho en casa.  La relación con su madre, no había mejorado . En varias ocasiones Iris intentó hablar con ella, pero Victoria siempre la decía que eran imaginaciones suyas.  La pasión de Brendan e Iris, duró unos cuantos días, pero poco a poco las cosas volvieron a ser monótonas.  La rutina había invadido sus vidas. Eso,  que algunos matrimonios comentaban y que ellos nunca  pensaron podría sucederles, pero les sucedió.
A pesar de todo, ella siguió acudiendo a sus sesiones de yoga, gimnasio, peluquería, etc. Hasta pensó en buscar un trabajo, algo en lo que matar tantas horas vacías que tenía a lo largo del día. 
Cada fin de semana recibían la visita de Philip. La llegada del muchacho a casa de sus padres era una explosión de alegría: abrazaba a su madre, la cogía en brazos y daba vueltas con ella. Abrazaba a su padre y le daba fuertes palmadas en la espalda y corría detrás de su hermana jugando. . . Los cuatro juntos eran felices, felicidad que se desvanecía el domingo por la tarde con la partida del chico.
Una tarde en que Iris tenía un compromiso con sus amigas, Brendan sentado junto a su hija, inició una conversación que poco a poco derivó en la historia de Sean y Philip y la unión con los abuelos maternos.  Victoria le escuchaba expectante, como si estuviera viendo una película.  Brendan pasó por encima de su propia historia con Iris, y la muchacha dio por sentado que su matrimonio fue originado por el mutuo conocimiento de las dos familias.  Brendan lo dejó flotar en el aire, y no le contó la verdadera historia de lo ocurrido con su madre.
- Papá ¡ es una historia preciosa !  Nunca hubiera imaginado algo así. Sólo ocurre en el cine

- No hija mía, también sucede en la vida real. Ya ves, lo tenías muy cerca.
Vicky reclinó la cabeza en las rodillas de su padre, mientra él acariciaba los cabellos rubios de la muchacha. Se parecía mucho a su madre, y quizá por eso se sentía muy unido a ella. El recuerdo de la madre perdida a tan temprana edad, siempre le había marcado, pero en realidad lo que Brendan recordaba, era la forma en que Vicky había venido al mundo.  Esa parte la calló. Omitió toda su propia historia; quizás algún día la contara, pero ahora no.  El silencio se hizo entre ellos, Brendan inmerso en sus propios pensamientos, Victoria acababa de concebir una idea que pensaba llevar a cabo
- Nunca habéis hablado de los abuelos españoles. . . ¿ Sabes qué ? me gustaría conocer España. Háblame de la abuela Estela y del abuelo Julio ¿ cómo eran ?

- Yo tampoco les conocía. Murieron cuando mamá tenía nueve años. Pero siempre lleva un medallon con sus fotografías y puedo asegurarte que tu abuela era muy bella y mamá es el vivo retrato de ella

- Pues sí que era guapa, porque mamá lo es y mucho. Y yo ¿ a quién me parezco? Porque mamá es morena y yo rubia como el oro

- Eres igual a mi madre y llevas su nombre. Al nacer mamá quiso hacerme ese homenaje, sabedora de lo que yo la quería

- Ya sé lo que voy hacer.  En las vacaciones de verano viajaré hasta Madrid y visitaré los lugares en donde vivieron. Iré al cementerio.  Pobrecillos nunca hemos vuelto a visitarles. . .

- Es cierto, pero eso no significa que mamá les haya olvidado. Aunque a penas les recuerda, sigue queriéndoles. Al igual que a tío Philip que hizo de padre. Y anda, no me hagas recordar más. Me parece bien que vayas a conocer tus raices.


Cuando Iris regresó a casa, la contaron su conversación, y ella muy contenta aprobó la idea y por primera vez en mucho tiempo, Vicky se dejó abrazar por la madre,  agradecida de que se acordara de esa parte de la familia que a ella  concernía.






miércoles, 24 de junio de 2015

Los O'Connor - Capítulo 12 y último - De nuevo Irlanda


Iris no dejaba de pensar en el giro que habían tomado las cosas. Su preocupación iba en aumento a medida que los días transcurrían y se acercaba la fecha de volver a Irlanda para la lectura del testamento de Phillip. Cada noche ante su retrato le suplicaba que la ayudara a solucionar aquella situación tan complicada. Una cosa tenía clara : no iba a renunciar a su hija, por lo tanto nuevamente tenía que ser la sacrificada y tomar la determinación de trasladarse a vivir a donde Brendan vivía.
Por su parte Brendan no estaba contento con la carta que se había sacado de la manga. No estaba satisfecho con el ultimatum que le había dado, pero no veía otra salida para normalizar su vida con Iris y con la niña. ¡ La niña ! Cada vez que la evocaba una ola de ternura le subía hasta la garganta. Sus sentimientos¡ habían cambiado tanto en pocos días! que le parecía increible que hubiera vivido sin tener esas sensaciones  hacia la pequeña, y por qué no decirlo, hacia su madre también.
No le había querido llamar.  Muchas veces,  había descolgado el teléfono,  para al menos oir su voz Pero colgaba el aparato sin llegar a marcar   el número. No se sentía con fuerzas. Estaba  enfadado, pero no sabía muy bien por qué y con quién, o quizá lo estuviera con él mismo.
Había estado unos días de viaje después de regresar de España. Solo,  en el campo,  con sus pensamientos y sus sentimientos,  porque algo había descubierto que tenía oculto,  sin saberlo,  en su memoria,  la primera vez que la vió cuando era una niña y había perdido a sus padres.
 Desde entonces sentía curiosidad por ella.¿Curiosidad, o algo más? De repente se dió cuenta de que siempre la había tenido ahí y que fué ese recuerdo el que le hizo salir huyendo cobardemente ante el daño que le había infringido y que en lugar de reaccionar, le negó su ayuda y consintió en que manejasen la vida de los dos entre su padre y su tío.
¡ Si ella supiera !, que lo que le mueve a ese planteamiento es poder reconquistarla.  Pero está tan ciega de rencor que no lo ve, sólo percibe  que de nuevo la está agrediendo, cuando todo lo que desea es su felicidad y la de  la niña.
Sonó el teléfono en el domicilio de Iris.
- Dígame  -  Y  al otro lado,  hubo una breve pausa y enseguida la respuesta
- ¿Iris?
 - Sí, ¿Quién llama?
- Soy Brendan. ¿Cómo estás...   y...  Victoria, está bien?
-Si,si, desde luego. Las dos estamos bien. ¿Llamas por lo del testamento?
- Si. Será  el próximo fin de semana,..  para facilitarte el desplazamiento en tu trabajo
- ¡Oh, gracias! has sido muy amable y has pensado en todo. Se nota que estás acostumbrado a manejar estas situaciones
-¿Lo dices con ironía?
- Por supuesto que no, no era esa mi intención. De acuerdo, pero me tengo  que llevar a Victoria, no tengo con quién dejarla
´- ¿Habías pensado dejarla en Madrid, es que crees que no tengo ganas de verla y abrazarla?
-  Mira no tengo ganas de discutir, me duele la cabeza, pero...
- Pero...  ¿qué?"
- ¿Sabes que existen unos aparatos llamados teléfono,  con los cuales comunicas en el acto con otra persona?. Pues eso que podías haberle llamado si tanto interés tenías por ella
- No pierdes ni un momento de reprocharme algo, ¿eh? Habrás de saber que no te he querido llamar para no presionarte. Creo que ya tendrás la decisión tomada porque en cuestión de pocos días lo tendrás que decidir
- Bueno, ¿quieres hablar con ella
-Naturalmente, no sé qué concepto tienes de mi
- Pues mira ahora que lo dices, no muy bueno.
- En verdad voy a creer que somos incompatibles. Sea cual sea la circunstancia a la primera de cambio nos estamos atacando y esto no puede ser. No es esa mi intención; quiero llevarme bien contigo porque significas mucho para mi. Anda dile a Victoria que se ponga
Habló con su hija mientras Iris reflexionaba del por qué de su actitud en cuanto escucha su voz. ¿ Por qué le hablaba de esa manera, si todo lo que quería era escucharle?
En un vuelo regular y sin anunciar su llegada, Iris de la mano de Victoria,  llegó al hotel en donde iba a hospedarse el tiempo que estuviera en Dublín.  Llamó por teléfono a Sean y le comunicó que ya  habían llegado . Le preguntó por la hora y el domicilio donde debería reunirse,  y al tiempo le dijo
- Sean tendré que llevar conmigo a Victoria, no tengo dónde dejarla. Espero que no importe
-¿Cómo va importar?,.  Pero vamos hacer una cosa.  Louise vendrá conmigo al abogado y ella se encargará de entretener a la pequeña mientras nosotros solucionamos el papeleo, ¿ te parece?
-Si de acuerdo¿Has hablado con Brendan? porque me comentó en una ocasión que tenía que hablar seriamente contigo.
-  Si, lo ha hecho y me echó una bronca terrible. Pero con el descubrimiento ha salido ganando. El mismo lo reconoció y he de decirte que está loco de contento con la niña y....con la madre.
- Por favor, Sean, no digas eso. No hay vez que hablemos que no salgamos discutiendo
-Si pero en tu pais hay un refrán que dice: "amores reñidos, son... " Ya sabes el resto. Nos vamos a llevar muchas sorpresas todavía. Acuérdate de lo que te digo. Susan te pondrá al corriente en cuanto sea posible. Oye que pasaremos a buscarte. La cita es a las diez, pero estate lista a las nueve, así tomamos café antes de irnos. Y ¿ por qué te has hospedado en un hotel? Brendan tiene piso en Dublín, podías haber ido a su casa, que mirándolo bien también es la tuya.- Y Sean soltó una pequeña carcajada 
-Sean, por favor qué cosas dices. No me puede ver ni en pintura y me voy a hospedar en su casa, ¿para crear más violencia?, no gracias, ya hay bastante.
- Bueno, pues será hasta mañana. Cuídate y dale un beso a mi nieta. Menos mal que ya no tendré que fingir más, Por favor solucionarlo de una buena vez. 
Puntuales, Brendan, Sean y Louise acudieron al hotel a recoger a Iris y Victoria. Los abuelos  después de abrazar a Iris, hicieron lo mismo con la niña con inmensa ternura,  por Sean,  que con ojos vidriosos por la emoción,  murmuraba  por fin, por fin.  Brendan , con una mirada larga hacia Iris, le dijo
-¿ Cómo estás?
.- Bien   respondió ella mirándole también con fijeza.
-Bueno,  tomemos un café y después nos vamos, o llegaremos tarde - , anunció Sean.
En el despacho del abogado,  ya estaban Susan, Thomas y Olivia. Cuando hizo su aparición el resto de la familia, Olivia no pudo por menos de hacer un gesto de desagrado al encontrarse de nuevo frente a Iris. Apenas se saludaron y se sentaron esperando la entrada del abogado. Brendan lo hizo junto a Iris y Sean.  Sin saber muy bien por qué, cogió la mano de Iris y con una sonrisa la dijo
 -. Todo saldrá bien, no estés nerviosa
Por primera vez Iris le miró sin rencor y con agradecimiento. Con una sonrisa le indicó que estaba tranquila y él no le soltó la mano, ella tampoco la retiró. Sean sonrió al ver la escena.
El testamento se leyó y vieron una cinta que había grabado Phillip en la que explicaba el porqué de sus decisiones. A su ex mujer le dejaba una buena cantidad de dinero como compensación a su fallido matrimonio. Pero lo que produjo  más sensación,  fue la disposición en la  que dejaba a Iris una fortuna en metálico y todas las acciones de la Compañía, con la salvedad de que sería Brendan quién le asesorara para cumplir con su cargo de directiva.  A la pequeña Victoria también le dejó en herencia una fortuna que debería administrar su padre,  hasta su mayoría de edad.
Iris se emocionó al ver y escuchar la voz de aquel hombre que había ejercido de padre y que hasta después de muerto le seguia cuidando.  Olivia no dijo nada, aunque no estaba conforme en lo concerniente a Iris.
Una vez concluidos los trámites, Iris anuncio que renunciaba a todo, y que no se haría cargo ni de las acciones ni del dinero. Ante la extrañeza de todos Brendan la llevó aparte y le preguntó el por qué de esa reacción.
-No necesito nada, tengo mi trabajo. Respetaré lo concerniente a la niña, pero lo mio no lo quiero. No soy bien vista en esta familia y rechazo todo lo que me obligue a un contacto en cualquier situación
- ¿ A qué te refieres ? ¿ Quién no te quiere?
-Olivia ¿ no has visto  la forma en que  me ha mirado?
-Olivia no pertenece a nuestra familia, y creéme que lo ha intentado, pero no lo es. Me importa un pito lo que ella quiera o deje de querer. Nosotros si te queremos, yo te quiero y queremos a la niña, y por ella no te puedes permitir el rechazo a lo que el padrino te dejó con tanto amor
- ¿Tu me quieres, estás seguro de lo que dices?
-Tan seguro como que tenemos una hija. Y vamos,  no hagamos esperar al abogado que tenemos aún que formalizar algo
Y formalizó la paternidad de Victoria y su intención de legalizar su  unión con Iris, tanto tiempo demorada.  Ella escuchaba atónita , sin poder articular palabra. Durante años había deseado oír aquellas frases y contemplar la mirada tierna del que era su marido, aunque fuese un extraño.  A la pregunta de Brendan, si aceptaba la nueva situación.  Llena de emoción aceptó, mientras era rodeada por unos brazos  fuertes y protectores.  Por fin unirían sus vidas, sin resquemores, sin dudas, sólo con el amor que ambos se habían profesado siempre, aunque al menos Brendan,  no se percatara de ello.

Se celebraría nuevamente su  boda religiosa en una capilla  de un pueblecito cercano a la mansión de los O'Connor. Estaban justos los necesarios y todos,  estaban radiantes de felicidad. Por fin se acabarían los disgustos, las incertidumbres y todos podrían disfrutar de paz y tranquilidad.
Sean y Louise fueron los padrinos, Thomas  y Clive los testigos y Susan  y Maureen las damas de honor. Victoria llevaba los anillos y Brendan e Iris radiantes de felicidad hicieron su juramento de ser fieles y amarse para toda la vida. Sellaron su amor con un  largo beso,  ante el  alboroto de todos los presentes. Durante la comida todo eran risas y parabienes. Brendan le dijo al oido "esta si es una boda, por fin lo conseguimos, pero me has hecho sufrir mucho". Iris le sonrió al tiempo que le daba un beso y una caricia. Victoria no se separaba de su abuelo que no cabía más de felicidad
Thomas y  Maureen dando una golpecito en una copa para llamar la tención de todos les comunicó la buena nueva
- Oidme todos, dentro de seis meses estaremos celebrando el bautizo de un hijo nuestro. Por fin vamos a ser padres
Todos rieron , se abrazaron, y lloraron porque también se llora de alegría.

Y doy fe de que fueron felices. Se acabaron las incertidumbres. No  volvieron a tener más discrepancias y se amaron como nunca pensaban que lo hicieran, y tuvieron otro hijo, pero eso pertenece a otro relato.
Pero la historia continúa en LOS HIJOS 0'CONNOR.  Otras vidas, otros tiempos,




   

martes, 23 de junio de 2015

Los O'Connor - Capítulo 11 - Una determinación


Tal y como habían finalizado la  conversación, con la misma frialdad,  se reunieron de nuevo para desayunar y posteriormente emprender el viaje de regreso a Madrid.

Apenas se saludaron, apenas se dirigieron una mirada. Una taza de café,  es todo lo que tomaron. Una vez en el coche,  interpusieron entre ambos a Victoria que jugueteaba con las manos de su padre y las de su madre.

Subieron al avión sin pronunciar ninguna palabra, por lo que el viaje fue tenso,  sin apenas hablar. Sólo monosílabos. Los dos estaban dolidos y no sabían muy bien por qué aquella tesitura, porque la discusión no tuvo mayor importancia, pero cada uno vivía "su drama" personal. Brendan tenía pensado abordar el tema en cuanto llegasen a casa, sin embargo,  Iris tenía el propósito de demorar las explicaciones porque no sabía muy bien cómo empezar a darlas.

Llegaron y,  Brendan lo primero que hizo fue dirigirse al hotel. Tenía que reflexionar a solas cómo iba a plantear lo que había pensado durante la noche. Iris por lo que había percibido, tenía el carácter muy vivo y lo que debía ser un acuerdo mutuo, podía degenerar en un conflicto si no sabía encontrar la frase adecuada para empezar la conversación.

Era curioso cómo había cambiado su forma de pensar respecto a Iris. En apenas unas horas,  de detestarla,  había pasado a tenerla admiración. ¿Admiración, o era algo más?. Reconocía que no la hubiera imaginado así, de esa manera. Cuando la conoció era una chica que apuntaba sería bonita, pero era larguirucha y muy tímida,  que apenas hablaba para no ofender a nadie.   Sin embargo,  ahora,  se le aparecía segura, dominando la situación y con mucho carácter.

Hacia mediodía se presentó a buscarla y la invitó  ir a comer fuera de casa,  con la niña. De esta manera en terreno neutral,  quizá fuese más fácil preparar el terreno, pero desde luego lo que no haría sería plantear el tema en un restaurante, ya que no sabía la reacción de Iris.

Después de una sobremesa más relajada emprendieron el regreso a la casa y,  empezaría la parte más difícil del viaje.  Una vez sentados en el salón  Iris le ofreció café  y él aceptó. La niña fue a dormir la siesta conducida por María.  Ante el café, Iris rompió el silencio y preguntó

- Y bien, ¿ de qué quieres hablar? parecía que tenías prisa por  hacerlo .   Bien , hazlo ahora que estamos solos

-Iris, tengo una pregunta muy importante que hacerte y te ruego seas totalmente sincera conmigo, porque es muy importante para mi

-Pues...,  tú dirás

-Victoria ¿ es hija mia?

Iris se quedó sin respiración, porque aunque sabía  lo que le iba a preguntar, no pensaba que fuera el primer planteamiento que pusiera sobre la mesa tan escueto y directamente. Se levantó del sillón donde estaba sentada y mirando por el balcón sin volverse hacia él, le dijo

-¿ Crees que Victoria es tu hija ?¿ Por qué crees eso?¿ Cuando lo has pensado?

Ya no podía demorar más la respuesta, no conducía a nada y además él con su gesto no admitía  demoras.

- ¡ Vamos ! la respuesta es muy sencilla: sí o no. Te advierto que no voy a admitir más rodeos. A ti seguramente te divierta esta situación, pero créeme no tiene ni pizca de gracia

Iris se volvió lentamente y mirándole a los ojos, le dijo

-Si...,  es tu hija. Una hija,   de la que no tenías ni idea, una hija,  que tiene tus mismos ojos, una hija,  que te conocía cuando tú aún ni siquiera sospechabas que existía una criatura con tu misma sangre , y que no hacía más que preguntar por qué su papá no está en su cumpleaños cuando el papa de todos los niños les ayudan a apagar las velas   ¿ Qué crees que podía decirle? ¿ Que su padre ni siquiera sabía que ella había nacido, porque nunca se interesó ni por ella ni por su madre, porque nunca le importó la decepción que  causó y la solución tan absurda a la que llegaron todos...,   menos ellos que eran los protagonistas? ¿Crees que fue fácil ? Esa niña es mía únicamente. A ti no te importan en absoluto nuestras vidas.

-¡ Ja ! Dices que no me importa vuestras vidas y te equivocas, me importáis y mucho. De lo contrario no estaría aquí hablando de este tema tan espinoso y doloroso para los dos. ¡ Ya lo creo que me importáis ! Victoria es mi hija y tu, tu....tu eres mi esposa, Aunque lo nuestro sea un matrimonio extraño, pero tan legal como el que más y pienso,  a partir de ahora,  restablecer la normalidad absolutamente en todo.

-¿ La normalidad? ¿ A qué llamas tu normalidad?

- Pues es muy sencillo a que os trasladéis a Irlanda, a que vivamos como una familia, a darle a esa niña la estabilidad y cariño que no le he podido dar

-¿ Te das cuenta de lo que dices? ¡ Dios mio, has debido perder el juicio

- Bien,  viviríamos en casas distintas, lo suficientemente cerca como para poder ver a la niña siempre que quisiera.  No os faltaría de nada y cada uno de nosotros podríamos llevar la vida que quisiéramos...,   pero yo tendría acceso a mi hija

- No, ni hablar, es imposible. Seguiríamos destrozando nuestras vidas porque yo no admitiría que mi hija estuviera viviendo bajo el mismo techo que tu novia

-¿ Mi novia? ¿Qué novia? Yo no tengo novia  Si... alguna amistad pasajera, pero nada más. Victoria no tendría que soportar a ninguna madrastra si es a eso a lo que te refieres

-Verdaderamente has perdido el juicio.  Ni lo pienses, ni hablar

-Bien.  No quería llegar a este extremo pero te voy a decir lo que va a ocurrir de ahora en adelante:  después de reconocer a la niña y darle mis apellidos, mis abogados recurrirán para obtener la custodia compartida, de manera que cada quince días la niña pueda viajar a Irlanda y pase las vacaciones conmigo. Seré inflexible y,  lo siento,  no quería producirte más sobresaltos de los que ya has pasado, pero si lo quieres así, así será

Iris no sabía qué decir, la cabeza le daba vueltas y era imposible articular alguna palabra. El estaba determinado a llevar a cabo su propuesta. Lo que ignoraba , es que ese argumento era el camino por el que Brendan quería llegar a ella, pues un sentimiento que le confundía le estaba ganando por momentos.

- Espero tu respuesta en breve, cuando se lea el testamento, en el mismo bufete del abogado legalizaremos la situación, así que vete pensando lo que quieres hacer, porque en este tema no voy a ceder en absoluto. No os perdono ni a ti ni a mi familia el ocultamiento de mi hija-
 aseguró Brendan resuelto

Y dando media vuelta y sin decir más se marchó dejando a Iris perpleja y temblando de miedo. De ninguna manera permitiría que alejase a la niña de ella, y entonces..... ¡irme a vivir a Irlanda ! ¿ Y mi trabajo, y mi casa? ¿ Qué es lo que debo hacer, por qué no me deja tranquila?




lunes, 22 de junio de 2015

Los O'Connor - Capítulo 10 - El retorno de Philip

Brendan, Iris y la niña,  acudieron a reunirse con Sean y Thomas que recogían los restos de Phillip,  y se trasladaron,  una vez reunidos,  al aeropuerto para embarcar  el ataúd  rumbo a Irlanda.

Todos se acomodaron cabizbajos. Era un viaje triste por la misión que tenían que realizar. Iris se acomodó al lado de Victoria,  que dormitaba de aburrimiento., Al otro lado, frente a ellas, Brendan,  las observaba detenidamente sin emitir palabra. A su lado Sean y Thomas conteniendo el deseo de abrazar a aquella pequeña que llevaba su sangre y,  sin embargo tenían que contenerse,  pues ignoraban si Brendan se había enterado de la verdad sobre  aquella niña.

Al fin Sean,  no pudiendo contenerse más,  le pidió a Iris

- ¿ Me dejas  la niña?. Le contaré un cuento para entreterla; la pobrecita se está durmiendo.- Iris respondió

-  Claro ¿Cómo no?, llévatela.

Quedaron solos Brendan e Iris frente a frente. El,  muy serio,  la miraba fijamente a los ojos, intentando no preguntar lo que tanto deseaba.  Ella,  intuia esa pregunta y optó por decir

- Si no te importa voy a tratar de dormir un poco. Me duele tanto la cabeza que me va a estallar

Brendan no respondió.  Se limitó a echarle una manta por encima y acomodar el asiento para que pudiera dormir. Ella fingió dormitar, porque lo que no quería es dar explicaciones. Así trancurrió el viaje. Divisaron el aeropuerto y se prepararon para desembarcar.

Estaban todos reunidos para recibir al tio Phillip en su último viaje. Louise acudió al lado de Sean y le abrazó.   Susan extendió los brazos y acogió en ellos a Iris y a la pequeña.  La niña la sonrió y la dió un beso. Unos pasos más atrás estaban Olivia y detrás de ella Paul, que a duras penas contenía el llanto.  Olivia estaba tensa, no derramó ni una lágrima. Cuando Iris pasó frente a ella, con tono despectivo,  la dijo

- Ah, tu eres Iris, su ahijada. Eres muy bonita y te pareces mucho a tu madre

Ni una sola palabra de afecto, ni un signo de cariño. Iris ni se inmutó, se limitó a hacer una flexión con la cabeza y se situó al lado de Susan.

Los restos de Phillip descendieron por la rampa,  despacio,  hasta situarse frente al coche que habría de llevarle a su última morada. La emoción se palpaba en el ambiente aunque todos trataron de contenerse. Era una caravana triste, en una tarde triste y gris.

 Llegaron al lugar donde reposaban los antepasados de los O'Connor, y también  Victoria, la madre de Brendan   junto al mausoleo, . La ceremonia fué entrañable y muy emocionante..

 Iris se dirigió a su padrino como si aún pudiera oirla. Sus palabras fueron tan sentidas y sinceras que todos tuvieron que apretar los labios para no exhalar un sollozo.  Los hombres tenían las mandíbulas contraídas y las mujeres,  excepto Olivia,  secaban unas lágrimas que no pudieron contener.

Cuando fué sepultado,  y todos se disponían a marchar, Iris les pidió permiso para que Paul esperase un momento, pues quería quedarse a solas ante la tumba de Phillip

-Sean, por favor, llévate a la niña. Yo voy en un rato

Brendan, dijo

 - Id todos. Yo me quedo a esperarla

Discretamente Brendan y Paul se apartaron de la tumba para que Iris pudiera desahogar la inmensa tristeza que oprimia su pecho. A pesar de que sus palabras las pronunciaba en tono bajo, Brendan escuchó el reproche que hacía a su padrino por haberla dejado sola y,  sin saber lo qué hacer sin su presencia. Le dijo cuánto le había querido y en el desamparo en que la había dejado. Rompió en un sollozo profundo, hondo. Fué el desahogo que necesitaba para calmarse y que no pudo tener a raiz del fallecimiento de él. Perdió la noción del tiempo,  hasta que unos brazos la levantaron .  Brendan la dijo

- Vamos Iris
.
Silenciosamente, ella obedeció y,  el camino hasta la mansión,  lo hcieron ambos en silencio, mientras Paul conducía con ojos llorosos.

Sean no se lo podía creer: estaba con su nieta, podía abrazarla y comprobar lo bonita que era.   Al mismo tiempo,  le preocupaba la situación,  porque era muy difícil mantener oculta la verdad. Susan jugueteaba  con Victoria,  porque era la persona , de todas aquellas,  que más conocía. Habían tomado una taza de té que les reconfortó un poco del mal rato que habían pasado durante el entierro.   Llegaron Brendan e Iris.

Ella estaba pálida y muy seria. Susan haciéndose cargo de la situación, la dijo

- Ven querida.  Te llevaré a tu habitación por si quieres descansar un rato

En realidad,  lo que quería Susan,  era preguntarla por la situación con Brendan y aconsejarla para que de una vez confesara que era su hijita.

-¿No te das cuenta de los ojos con que os mira a las dos?  No deberías ser tan cruel. El ya ha pagado su cuenta. No ha podido disfrutar de su hija.  Deberías pensar en eso.

Iris estaba dolida, llena de rabia . Con todo el dolor del mundo contestó  a Susan.

-Y yo, ¿qué pasa conmigo? ¿Acaso no he pagado yo algo de lo que no era responsable? ¿ Soy acaso culpable de ello? Además, ¿cómo reaccionaría al saber la verdad? Seguramente mal; él tiene su vida hecha.Tiene sus amistades y nosotras no entramos en sus planes.

-¿Estás segura?. Dime una cosa ¿crees que si no te tuviera en mente no hubiera tramitado ýa el divorcio? Piensa las cosas con detenimiento. Tienes una hija con un apellido determinado,  y ella tiene derecho a saber quién es su padre.

-¿  Quién te dice que no lo sabe? Desde muy pequeña la enseñé un retrato de Brendan y le hablaba de él constantemente. Al punto,  que cuando le vió en mi casa le llamó papi, aunque espero que él no la escuchara.

-¡ Dios mio ! Eres generosa y noble, ¿ por qué te comportas así,  entonces,  con él?

-Porque aún le quiero, pero...  tengo tanta rabia dentro de mi por todo lo que ha ocurrido,  que necesito sacarla fuera y,  él es la víctima propiciatoria. Porque me da rabia que ni siquiera me mire, que ni siquiera  hiciera una llamada de teléfono, que no prestara atención a nada relacionado con mi vida, porque me duele su desprecio, porque ha sido mi primer y único amor,  y no soporto que mire a otras chicas y yo no merezca ni una sola de sus miradas. ¿ Comprendes ahora lo que siento?

Susan la atrajo hacia ella abrazándola y diciéndola palabras de cariño, unas palabras que la consolaran de tanto dolor y frustración como sentía. Al mismo tiempo penso:

-No todo está perdido, no todo está perdido...

Bajaron de nuevo a reunirse con el reso de la familia. Olivia ya se había marchado. Entonces Iris preguntó a Sean cómo podría encargar los billetes que la llevaran de regreso a Madrid.  Sean le dijo

 -¿ Por qué no te quedas unos días con nosotros.?...  para descansar-.  Iris le contestó

-Gracias Sean, pero no quiero molestar.   Debo empezar mi vida de nuevo y cuanto antes lo haga,  será más fácil

Una sonrisa irónica se dibujó en el rostro de Brendan, que contestó

-Tienes mucha prisa por irte, no lo puedes disimular, no soportas nuestra presencia. Estás tensa permanentemente, hablas lo justo para que sepamos que tienes voz. Se te nota que estás incómoda y,  deseando perdernos de vista

-¡Brendan ! ¿ te quieres callar?,- le pidió Sean.

- Oh, no te preocupes Iris.   Mañana mismo,  si lo deseas,  nos ponemos en camino a Madrid. Y lo siento,  pero,  tengo la obligación de ir contigo. Aún tenemos una cosa importante de la que tenemos que hablar y la verdad, creo que lo hemos demorado mucho y,  tenemos que solucionarlo. Así que procura acostarte pronto,  porque mañana tendremos que madrugar

- Muchas gracias Brendan, pero no es necesario que te sacrifiques más por mi. He pasado por trances difíciles y siempre he salido airosa. Ahora, es cierto, que estoy sola, pero sabré arreglármelas.   Llamaré por teléfono para encargar los billetes y asunto terminado. Has tenido mucha paciencia conmigo en el día de hoy y te doy las graciass por ello, pero no es necesario que seas tan antipático.

- ¿ Antipático?¿ Encima?  Si pudieras ver la mirada, las pocas miradas que me dedicas, te darías cuenta que la que siente antipatía hacia mi,  eres tú.

- Bueno, bueno.   No discutáis por esa tontería. Hemos pasado dos días muy tensos y todos estamos nerviosos. Si tenéis que hablar ¿ por qué no lo hacéis cuando estéis más tranquilos?- añadió Sean

- Contigo tengo que hablar muy seriamente, pero que muy en serio"- dijo Brendan a su padre.

-Gracias Sean por tu buena intención, pero está claro que no congeniamos.  Somos incompatibles. Será mejor que me vaya mañana mismo-  dijo Iris

- No te preocupes.  Mañana mismo te irás, tranquila,  no tendrás que soportarme más de lo necesario, no te preocupes-,  y dando grandes zancadas, Brendan salió de la habitación








domingo, 21 de junio de 2015

Los O'Connor - Capítulo 9 - La pequeña Victoria

Brendan,  mientras trataba de consolar a Iris, Thomas y Sean se ocupaban de agilizar los trámites para el traslado de Phillip,  hasta Irlanda.

Iris comento con  Brendan.

 -Tengo que ir a mi casa a recoger algunas  cosas y ver cómo  está mi hija. Y prepararla para el viaje 

El se la quedo Mirando intentando comprender bien el comentario "mi hija".

-¿Tienes una hija? ...

-"Si,  Una niña preciosa ...

-¿Como es que no hemos  sabido nada ....? - respondió él confundido

-Tú no sé, Pero Susan y Sean, si  lo  saben

-¿Tienes pareja?

-¡Nooo !

- Entonces  ¿la has tenido ?

- ¡Claro!, Pero bueno,  eso me compete  solamente mi;  No creo que  te interese mucho ¿no crees? 

En ese  momento Sean y Thomas regresaron y se unieron a  ellos.  De 
 repente Brendan preguntó a su  padre

 - ¿Sabias que Iris tiene una  hija?

Sean miró sorprendido a Iris  sin saber  qué responderl,   porque tampoco sabía qué decirle .  Ignoraba de qué habían estado hablando y, si quizás Iris,  le hubiera confesado, por fin, que Victoria era su hija. 
Simplemente contesto 

- ¡Claro!, Desde hace tiempo - Brendan argumento

-No me parece  el momento más adecuado...,  pero  tenemos que hablar de esto.   Creo que yo debiera haber sido informado

Los cuatro se dirigieron a la salida del hospital. Hacía sol, pero  un sol mortecino y hacia frio. 
Iris se despidió de ellos, y les dijo

 -¿ A qué hora es la partida?. Tengo que recoger algunas  cosas y preparar  a la niña

-.¿ La vas a llevar contigo? -  pregunto Brendan.

- Desde luego que si- ,  afirmo Iris.-  Ha sido su abuelo, le quería y dębe despedirse de él. Le explicaré,  de manera que su cabecita comprenda,  lo que ha ocurrido. 
Brendan pregunto

 -¿Cuantos años tiene?

-Cuatro- , replicó Iris - . Bueno me voy. Estará extrañada de que no esté en casa. Siempre la acompaño a la guardería. Hasta luego.

-Espera- la dijo  Brendan -,  voy contigo; Tenemos  que hablar de algunas  cosas

-¡Oh, no, por favor, Ahora no-  dijo Iris malhumorada

- Es necesario  Tio Philip dejó dispuestas cosas muy importantes, y debes saberlo-. Y  Llamando un taxi,   se dirigieron a casa de Iris.

Ella iba en silencio pensando en el momento de la llegada a su hogar,  y sentir  que el padrino ya no estaba allí.  Todo  estaría tal cual quedó con su marcha repentina hacia el hospital  .  El lugar en el que se sentaba, el libro que estaba leyendo, sus gafas, todo ...seguiría  en el mismo sitio, pero él no. Sus ojos se llenaron de lágrimas,  No hizo ninguna mueca ni miró a Brendan que de vez en cuando dirigía su mirada hacia ella..

A Brendan cada vez le parecía todo más  confuso. ¿Quién era el padre de  esa  criatura, que no estaba  acompañando a Iris en estos duros  momentos? ¿Lo sabría Clive, puesto  llevaba viviendo en España hace  tiempo? ¿ seria el  padre de la niña? ¿Qué ha ocurrido en la vida de aquella mujer que un día fué dulce y hoy es fria y escueta? ¿Seria  el culpable de aquel Cambio ?.

-Seguramente sí -, penso. Y en esto llegaron a la puerta del domicilio del que hasta el día anterior había sido el de Phillip,  su tio.

Entraron y,  un torbellino de pelo castaño claro, casi rubio,   e inmensos ojos azules se precipitó a  los brazos de su madre gritando

Mami, mami, y el abuelo, ¿está  mejor?

Iris la abrazo y la dijo

- Ven Aqui, cariño, Tengo que hablar contigo 

De repente la niña dirigió la mirada hacia aquella persona, alta y muy seria que miraba la escena  sin pestañear siquiera

La niña muy bajito susurro algo que a penas se  escucho, Pero que a  Iris la hizo temblar. La niña susurrró "papi" al tiempo que le lanzaba una sonrisa.

Los tres se sentaron en el saloncito y,  sin pensarlo Brendan e Iris se sentaron juntos. Iris tomo a la niña en su regazo,  y la abrazaba y acariciaba su carita, mientras le hablaba bajito, como en  un susurro.  Quería explicarla que el padrino se había ido a Irlanda, porque echaba de menos a su papá y a su mamá     La niña, entonces, dirigió su mirada hacia Brendan, a ese señor que nunca antes  había visto,  pero que conocía  muy bien,  porque su mamá, había puesto su fotografía a la cabecera de la  cama  

María, les preguntó si querían tomar algo,  y llorosa abrazó a  Iris, quién hasta entonces  trataba de   controlarse. Dijo  que iba a preparar  algo de ropa y salio de la estancia.

Brendan,  despacio,  comprendía la nueva situación de aquella familia.   Comenzó a recorrer con la mirada la estancia , Lentamente,  fijándose en los objetos que estaban cerca de lo que  suponia  había sido el sitio preferido de su tio, su sillón sus  gafas de lectura,  su libro,  una fotografia de los padres de Iris y otra en la que estaban sus hermanos y  sus sobrinos.

En otro lado,  encima de un  mueble,   había una fotografía grande de Brendan  más reciente y,   aunque le extrañó, tampoco  le dio demasiada Importancia,  puesto que  Philip siempre habia declarado que era su sobrino preferido.

Al cabo de un  rato,  Iris  regresó con la niña, ya dispuesta  para irse  a la cama. Siempre con una sonrisa   en su carita,  B
rendan no pudo por menos de dirigirse a ella sonriendo también  y, le hizo  una caricia en su manecita tendida hacia él.

Iris contemplaba la escena temblando de miedo   Por un lado de que Brendan hiciera congeturas,  y por otro, en contrasentido, quería que de una vez se supiera todo y dejar de vivir con el alma en vilo, por  descubrir la verdad. Brendan se dirigió a la niña y la dijo

 -¿Me quieres decir tu nombre ?.  Eres muy bonita y tienes unos ojos preciosos - ,   .la niña le dijo

- Dice mami que son iguales a los de mi papa , Pero yo no lo sé , Porque el  vive en el extranjero y nunca ha venido a vernos

Brendan miró a Iris con un signo de interrogación en su expresión, pero no hizo ningún comentario,  hasta que la niña se fué a dormir. Cortando el hilo de sus pensamientos, Iris le preguntó de repente

-¿Podremos ir todos en el avión.   Porque si  no cabemos, os ruego aplacéis la ceremonia del entierro hasta Que nosotras lleguemos a Irlanda. Por nada del mundo autorizaría  su inhumación   sin nosotras estar presentes

- No te preocupes, cabemos todos. Y ahora tenemos  que hablar de todas estas cosas dolorosas, pero necesarias . Mi tío hace tiempo me nombro tu tutor y yo le prometí que siempre estaría al tanto de tu vida y nunca te sentirías sola. El testamento se abrirá dentro de dos semanas.  Tendras que estar presente, por lo tanto  tendras que desplazarte  hasta Dublín.   Los objetos personales  quiso  que fueran todos para tí, Pero a mi me gustaría quedarme con algo personal de él. Aunque no lo creas yo quería mucho a mi tio y teníamos más  contacto del que te puedas imaginar.  Sus  gafas, por ejemplo,   estarían  bien .

- De acuerdo,  Coge lo que  quieras, Pero la medalla que llevaba al cuello desearía quedármela; en su interior esta el retrato de mis padres

-Claro, por supuesto, Como si quieres quedarte también  las gafas.   De todas formas,  ahora tendremos que vernos más a menudo, y yo se que lo vas a conservar todo con especial cariño.-  
Brendan hizo una pausa y siguió "

-Hay otro asunto  pendiente que quisiera hablar contigo,  puesto que nos atañe a los dos,  Pero no creo  que ahora sea lo más oportuno.  Cuando regresemos del entierro, tranquilamente,  tendremos que hablar de nuestra situación, Debemos solucionar de una vez todo.  Si,  ya se que me lo pediste en repetidas ocasiones, pero ahora he conocido a tu hija, y por ella, creo debemos regularizar todo.

Iris le cortó en seco

 - De acuerdo, sabes que el divorcio te lo   pedí en diversas ocasiones, y has sido tu quién lo has demorado. Por mi cuando quieras. ¿Es eso de lo que quieres hablar ?, Bien,  pues ya esta dicho todo

- No, no, no es de eso. Comprenderás que en  estos en momentos,  lo que menos me importa es el divorcio. Si en cuatro años no hemos hecho nada, da igual   prorrogarlo algún  tiempo más.  Es que quiero hablar contigo...  pedirte perdón y darte una explicación de mi proceder , de lo que ocurrió aquel día, que todavía   no me explico lo que me llevo a actuar  de  esa infame manera .

-Por favor, no hablemos de eso, Ahora no.   Tengo el corazón demasiado dolorido  No quiero pensar en aquello ahora .  Otras historias ocupan ni cabeza en estos momentos... Por mi parte he pasado página.  Ya no hay remedio, y lo hecho, hecho está y nada va a cambiarlo, ya no hay remedio  para nada,  Creo que todo debe seguir su curso, pero no ahora, no en estos momentos, por favor. . Cuando quieras lo discutimos, pero espera a que pase un tiempo. Dame un respiro.


 .Habia algo que  le estaba  quemando, y sin pensarlo demasiado,  le lanzó la pregunta.  Tenía que saberlo 

-¿Es Clive el padre de Victoria?

-¿Qué,.. ,  qué dices?  ¡Nooo ,.!  Clive ha Sido el mejor de los amigos, El que estuvo  a mi lado en momentos muy difíciles.  Pero no, no es el padre.  Ni   estoy enamorada de él.  Es simplemente amigo . ¿ Y sabes ?, puedes decir que tienes un buen amigo,  fiel y sincero. El hizo de ti en la boda, y fue el único de tus amigos que sabia porqué  se realizaba aquel casamiento por poderes, Pero nunca te ha traicionado, ni a mi tampoco 

-.¿Qué quieres decir ni a mi tampoco ?

-Cosas mias,  Es un decir, Es un amigo excelente.  Y  ahora, . por favor, dejemos ya de hablar de estas cosas. ¿Tienes algo  más que decirme referente a la ceremonia de mañana? Si ya me has dicho todo  lo concerniente al padrino, y si no te importa, prefiero dejar esta  conversación.

- De acuerdo, como tu quieras y no, no tengo  más que hablar...,  de momento Ya te  he  explicado,  por encima los trámites más inmediatos  Ahora deberías  descansar; un rato .. El día va a ser  largo e intenso, y hemos pasado una noche con mucha tensión   . Toma un  vaso de leche y trata de dormir. Yo estaré aquí  si precisas  decirme algo

- ¿No te vas al hotel? 

-No.  Quiero acompañaros ; Es una situación muy difícil y tengo la obligacion moral  contraída  con mi tio de cuidar de vosotras.

-Te aseguro que no hace falta.  Estoy bien, triste, muy triste, pero bien.  Puedes irte a descansar. María está aquí: Además, se ha quedado,  y si precisara algo la tengo a ella, o te avisaría a ti. Pero vamos, como quieras. Te preparare el sofá de la biblioteca que es bastante cómodo. Tu también necesitas  descansar.

Salio de la estancia y al poco rato volvió, 

-Brendan ya lo tienes  preparado.   Si necesitas  algo ya sabes donde está la cocina, prepáratelo Yo quiero  estar a solas con mis pensamientos y ordenar mis ideas  que están algo  confusas  Perdóname si no te hago compañía;..: Además creo que nuestra  especial situación hace las cosas más difíciles y tensas. Creo que es mejor así. Hasta mañana, Trata de descansar.

-Hasta mañana, Iris, descansa tu también. Lo necesitamos los dos.  Ha  sido un  día largo, muy  largo . Buenas noches

Pero Brendan no pudo dormir. Tumbado en el sofá y mirando al techo de la habitación,  repasaba una y otra vez la conversación que habían mantenido y constantemente la carita de Victoria acudía a su memoria.

- ¿ Quién es el padre. por qué lo oculta ?  Ha negado  que fuera Clive

.Comenzó a  a repasar las fechas y,  de repente se paro en seco

-¡Claro! Todo coincide, los años de la niña y ...No, no es posible...  Alguien me hubiera dicho  que...

Le daba miedo  repetirse que fuese el padre de la niña

-Todo coincide. Y el  color de los ojos...  Iris los tienen negros    Sus abuelos   también...  Yo los tengo azules, y la niña..., además...,  susurro unas palabras ¿cómo eran ?, ¡Si !..., papi,  dijo papi . ¡Cómo no me extrañó !,  y me sonreia todo el tiempo.  .¡ Dios mío, !¿Será mi hija? ¿Como me lo ha ocultado?    Ella  dijo que  tia Susan y mi padre lo sabian. ¿Quién la inscribió en el Registro? ¿Qué apellidos tiene?   Si no lo aclaro pronto me voy a volver loco. Tengo que saberlo. Si es lo que sospecho, no es justo que lo hayan ocultado . Pero claro, yo tampoco es que haya  estado muy pendiente de ella. Tuvo todo el embarazo y el parto  sola.   Bueno supongo, que si no fuera el padre, el verdadero,  debería estar a su lado . Y ¿ si fuera cierto que está en el extranjero ..? ¿ Cómo pudo alejarse de estas criaturas, de esa niña tan preciosa que parece un ángel ?   . No, no,  No es posible que haya un dado un portazo y  alejado de sus vidas. Aunque,   yo lo  hice . El   pecado no seria de ella . En mi descargo diré que era joven y alocado y sencillamente me asusté,  y mucho .Cuando la oí sollozar aquel día no entendí la magnitud de lo que estaba  haciendo.  Encima fui un cobarde  y  no me atreví a dar la cara. ¡Como no va a estar rehacía en hablar conmigo! Lo que no se es cómo todavía lo hace ... ¡ Señor !, Que amanezca pronto, necesito saber la verdad cuanto antes 

.Y amaneció,  aunque ninguno de los dos concilió el sueño en toda la noche.

-En el avión la llevaré aparte y hablaremos.   Necesito ver sus ojos cuando me diga la verdad,  y si se trata de mi hija regularizar la situacion y organizar nuestras vidas.  Y adorar a esa criatura inocente  de nuestros errores.   Es muy posible que lleve la sangre O'Connor... , la mia 

.Y llegó la hora. Iris entró en el comedor ya vestida. Totalmente de negro, muy pálida y con  muchas ojeras. Sus ojos brillaban por las lágrimas que pugnaban por brotar. Traía de la mano a Victoria, también arreglada para viajar.  Brendan estaba  tomando una taza de café,  y al verla tan  triste  la miró a los ojos conmovido por la fortaleza de aquella joven madre,  cogida de la mano de su hijita y evitando que la niña observara la inmensa  tristeza que sentía por todo lo que estaba  ocurriendo .Brendan la dijo

 -Iris tengo que ir un momento al hotel para  cambiarme de ropa,  Pero no tardaré en volver. Os recogeré e iremos directos al aeropuerto. Sean se ha encargado de tenerlo todo a punto.

De acuerdo, Como digas. ¿Has desayunado? ¿Tienes tiempo de hacerlo? Enseguida María te lo prepara Bueno,  desayunaremos los tres juntos.

-¿Me das un  beso  ?-.  Le salio espontáneamente dirigiéndose a la niña . Se agachó hasta llegar a su altura ,  acariciando su mejilla 

-Si -  le contesto Victoria, y acto seguido le abrazo y le dió un beso en la mejilla. 

 Iris no pudo resistirlo más y un  ahogado sollozo subió hasta  su garganta. Tuvo que salir de la habitación para no presenciar  la escena  . Era la primera caricia que ambos se daban ¿Se habria imaginado Brendan la verdad?  La  noche había sido larga e   insomne, Tenía   mucho en lo  que  pensar y  había reflexionado sobre  todo lo  acontecido  , El también podia haberlo hecho  y descubrir que ... era su padre.   Eran muchas  las  coincidencias y de no haber ocurrido  el fallecimiento del padrino, seguirían ignoradas .  Quizás  con la mente serena, no  se hubiera dado cuenta de ellas 

.-¡Dios mío!,  quiero acabar de una vez con esta  incertidumbre.   Este momento tenia que llegar . Yo lo sabia, lo sabia.





Entradas populares