viernes, 11 de diciembre de 2015

Cuestión de letras - Capítulo 13 - Regreso a casa

A pesar del contencioso con Molly, Michael mantenía afinidad con su hermano Stepen, el senador. A él recurrió para solicitarle ayuda en el rescate de Evelyn.






Senador Stephan Dale
--Por favor,¿ me pasa con el senador Dale?
--¿De parte de quién?
--De Owen, Michael Owen
--Un momento por favor. No se retire
--¡ Michael, cuánto tiempo sin saber de ti!
--Stephan necesito tu ayuda imperiosamente. Se trata de un caso de vida o muerte
-¿Qué te ocurre?, me estás asustando
--Ya te hablé en una ocasión de Evelyn, la reportera
--Ah, si,si. La premiada
--Está gravemente herida en Somalia y necesito traerla a casa, en un avión medicalizado. De permanecer allí un día más corre peligro de muerte
---Michael, me pides cosas imposibles. En Somalia no hay gobierno. Los señores de la guerra campan a sus anchas y no reconocen autoridad alguna, de nadie.
--Lo se. Sé que es muy difícil, pero te lo pido como un favor especial. Ella me importa mucho
--¿Te vas a casar con ella?
--No lo se, pero si me acepta, ten por seguro que lo haré. Pero ahora necesito que me facilites un poco las cosas y me consigas cómo llegar hasta allí con ese avión que necesito. Lo preciso ya, Stephan, de lo contrario morirá
--Déjame que haga algunas llamadas y mañana te contesto.
--¿Mañana? te he dicho que se muere, no durará. No tienen medicinas y el hospital quedó destrozado por esos salvajes. La están tratando con mercromina y tiene una bala en el pecho rozando los pulmones. ¿Si fuera Molly lo dejarías para mañana?
--Michael las cosas no son tan fáciles como creéis. Pero, en fin, haré lo que pueda.
--Hazlo, porque yo tembién voy a ejercer mi presión por otro lado para hacer más fuerza. Necesito salir esta noche para allá
--Dudo que lo pueda conseguir tan rápidamente. Ahora te llamo

Michael sabía que el encargo tenía sus dificultades, pero estaba dispuesto a todo con tal de llegar hasta donde estaba Evelyn

--Mi Pequeña, no te dejaré, removeré todo lo que halla que remover, pero volverás a casa y aquí te cuidaremos.

Volvió a descolgar el teléfono. Esta vez llamó a su editorial, con el director general y le pidió una acreditación como prensa especializada, allegada al gobierno de Estados Unidos.

--Sabes que si nos pillan iremos los dos a la cárcel
--Si, pero ella se habrá salvado. Lo que me ocurra a mi no importa. Consiguemela y te prometo que cuando regrese tendrás en tu poder la novela mejor que hayas recibido nunca. Vamos, un seguro premio para tu editorial
--Bueno, pásate dentro de una hora. Te la tendré preparada.

La siguiente llamada la hizo a National Geografic:

--Bueos días, con el subdirector general, por favor
--¿Quién le llama?
--Soy amigo personal de Evelyn y necesito urgentemente hablar con él.
--¡ Ah ! Evelyn ¿cómo está? Hace tiempo que no la vemos por aquí
--Señorita no quisiera ser grosero, pero necesito que me pase esa llamada con toda urgencia. Es un caso grave que atañe precisamente a Evelyn
--¡ Oh Dios mio! perdone. Ya le paso

Michael explicó todo lo acontecido y a continuación narró el plan que había ideado para presionar y conseguir cuanto antes el avión medicalizado y un helicóptero:






Subdirector de National Geografic

--Si presionamos con algún artículo en prensa a nivel nacional reseñando que una corresponsal premiada, muy premiada, se está muriendo en un lugar apartado del mundo por falta de medicamentos y se le niega la única posibilidad de sobrevivir trayéndola a casa...Pero la burocracia se lo niega. Los intereses políticos niegan esa asistencia a una mujer que pasea el nombre de EEUU por el mundo con su buen hacer y profesionalidad.... ¡ Ah ! y de paso requerir ayuda de medicamentos para ese hospital que no tienen ni alcohol  para curar heridas...El subdirector se le quedó mirando y afirmó

--Eso es. Es magnífico. llamaré al New York Times ahora mismo y él se encargará de difundir la noticia. Llamaré también a la CNN para que lo divulguen en el primer noticiero que den.

Por el teléfono interior solicitó del departamento de investigación una fotografia de Evelyn y otra de alguno de los reportajes que realizó en Kenia, a continuación prosiguieron su conversación:



Reportaje de Evelyn

--Tendremos que avisar a Gregory, está en Haití, pero es su mejor amigo.
--No te preocupes, ya está avisado y viene de camino en cuanto consiga avión
--Quiero que sepas que Evel, como aquí le llamamos, es muy querida en esta casa. Es una magnífica persona y todos le debemos algún que otro favor. Y tú ¿ no serás ese amigo escritor del que tanto nos hablaba?
--Si efectivamente, soy Michael. Si Dios quiere que la recuperemos, le pediré que se case conmigo. No le volveré a dejar sola nunca, jamás.

Stephan llamó al móvil de Michael:

--Michael, en la base te espera el avión medicalizado y en cuanto llegues a Mogadiscio te presentas en la base americana. Allí tendrás un helicóptero que os trasladará a donde le indiques. Buen viaje, amigo y mucha suerte para todos.
--Stephan, verás algunas notas de prensa que quizás no te gusten. Lo he hecho para presionar y al mismo tiempo de esa forma te cubro las espaldas. Has demostrado ser un buen amigo a pesar de todo y te estaré agradecido eternamente.
--Estamos en paz. Tú me ayudaste a recaudar mucho dinero para mi campaña. Estamos en paz. Ten cuidado y traela a casa viva y pronto. Hasta la vuelta, tenme al corriente de todo.
--De nuevo, gracias. Perdona ni siquiera te he preguntado por tu familia. Da a todos muchos recuerdos. Cuando regrese pasaré a saludaros personalmente. Ahora discúlpame salgo para allá ahora mismo.

Llamó a Gregory y le pidió comunicara con Tommy que salía para allá en el transcurso de esa misma noche. Telefoneó también a National Geografic para ponerles al corriente de todo . Una llorosa telefonista le pidió:

--Rezaré por ella, pero tráigala a casa pronto.




Base americana 





Llegó a la base americana  y se puso en contacto con el comandante que personalmente le condujo hasta el helicóptero que le aguardaba.

--Sr. Owen vuelva con ella. Supimos de los desastres que han causado por aquella zona los señores de la guerra. Vayan con mucho cuidado. Los escoltas les protegerán. Traiganla a casa. Hasta pronto.

Aterrizaron en un claro cerca del hospital. Tommy  salió al encuentro de Michael, y ambos con gesto serio se miraron y se abrazron dándose palmadas en la espalda.




--Me da miedo preguntarte cómo está.
--Michael, está muy grave. Tiene infección y sangra mucho. Precisa transfusiones y yo tengo un grupo totalmente incompatible. Francamente no sé qué hacer. La mayor parte del tiempo pierde la consciencia y abrasa de fiebre,.
--Entremos a donde está necesito verla. Tommy todo se arreglará, tenemos que llevarla a casa, tenemos que conseguir , tú tienes que conseguir curarla.

La imagen que Michael vió, fué desgarradora: Evelyn acostada en un desvencijado camastro. Tapada con una mísera sábana  y pálida, muy pálida. Sin aliento apenas para respirar. Los labios pálidos entreabiertos al igual que los ojos.  Michael se arrodilló a su lado y al besar su frente sus labios percibieron el enorme calor que despedía. No podía dejar de mirarla. Le cogió una mano, la besó y la depositó en su mejilla apretando la mano contra su cara. Besó suavemente sus labios al tiempo que los ojos se le llenaron de lágrimas.
Preguntó a Tommy, que permanecía a cierta distancia de ellos:





--¿Cuándo podremos trasladarla?
--No sé Michael, está extremadamente débil. Arde de fiebre y tiene infección. Lo siento pero el pronóstico no es bueno.
--Tommy, hemos traido algunas medicinas, y espera para estos días la llegada de más socorro
--¿Qué ha sucedido, cómo lo has conseguido? Aquí estamos olvidados del mundo
--No importa, pero lo estarán descargando ahora mismo.En cuanto a las transfusiones, tengo el grupo O+ que si no estoy equivocado sirve para todos los grupos.  ¿Dónde me pongo? Empieza ya mismo con la transfusión.
--Desde luego Micky¿te puedo llamar así? Es así como ella te nombra y creeme lo hace a menudo.

La transfusión le hizo recobrar algo el color de su rostro, pero todo el cuadro persistía.  Tommy rebuscó entre todos los bultos los antibióticos. Se los aplicaría inmediatamente. Los minutos contaban y pasaban rápidos.

Durante dos días más Michael se mantuvo a la cabecera de su cama, mientras esperaba se produjera alguna mejoría, pero no llegaba. Sabía que no podían esperar mucho más, e interrogó a Tommy:

--Tommy ¿ cómo la ves?
--Pues verás Michael, no está mejor. Todo lo que hemos conseguido es parar  la infección, pero persiste, persiste la fiebre, la inconsciencia, persiste todo, todo..Dios mio ¿qué podemos hacer?
--Dime absolutamente toda la verdad sobre lo que voy a preguntarte. Si sigue así ¿corre peligro?
--Si, Michael, es más no creo que podamos curarla
--No digas eso, por favor. De modo que si se queda corre peligro de muerte, y además inminente.- Pues me la llevo
--Pero estás loco, no se le puede mover, no en estas circunstancias
--Ella es fuerte, sana y no tenemos otra posibilidad. Me la llevo. Voy a dar órdenes al helicóptero para que se pongan en movimiento. Tú preparame lo imprescindible para una urgencia si lo preciso y llama a la base para anunciarles que tardaremos aproximadamente una hora en llegar a partir de nuestra salida. Te llamaré en cuanto llegue a la base y,  gracias Tommy has hecho todo lo que se podía hacer. Te deberemos la vida. - Se abrazron ambos emocionados y Tommy procedió a preparar a Evelyn para su traslado. 







 Cuando llegaron a la base una ambulancia les aguardaba para trasladar a Evelyn hasta el hospital americano. Milagrosamente había llegado con vida, aunque su estado era extremo como extrema era su debilidad. Rápidamente fué ingresada, atendida y transfundida.  Un Michael agotado por la tensión se derrumbó en una silla ante el quirófano esperando noticias de Evelyn que estaba siendo intervenida. Llamó a Tommy y a Gregory para comunicarles lo sucedido

--¿Quieres que vaya, Michael?
--No Gregory, no es necesario. Ya está en camino de recuperación, si sobrevive las primeras cuarenta y ocho horas, habremos recuperado a Evelyn. Tenemos que esperar. Yo tampoco podré verla, estará en la UVI. Ya he llamado a Tom y le he dado la noticia. ¡ Ah! se me olvidaba: por favor llama a National y diles lo que ocurre. Gracias Greg, muchas gracias por ser tan buen amigo y haberla cuidado tanto. En lo sucesivo espero poder hacerlo yo. Mañana te vuelvo a llamar, hasta mañana.

Fueron las más largas  y expectantes cuarenta y ocho horas que había vivido en su vida. Michael no descansaba, no podía dormir, no comía. Apuraba al máximo el tiempo de visita para estar con Evelyn. Ella continuaba sedada. Según órdenes de los médicos , pero esperaba ansiosamente el despertar de ella.

Por fin al tercer día de su operación abrió los ojos. Pensaba que estaba sola, por eso no giró la mirada hacia Michel que estaba allí apoyado en el borde de la cama con una de sus manos fuertemente agarrada. Giró la cabeza y entonces vió una cabeza sollozante. Pero reconoció su cabello, y con voz débil musitó 







--Micky, Micky ¿dónde estoy?

Michael levantó la cabeza y miró el rostro de Evelyn, vió aquellos ojos siempre vivarachos y alegres, apagados ahora, pero vivos, al fin vivos.

--Evelyn, Pequeña, qué susto nos has dado. Dios mio creí que te perdía para siempre. Evelyn, mi amor, mi amor

Un sollozo se escapó de sus labios. Al tiempo que entre lágrimas vio como ella le sonreía con ternura, al tiempo que le pedía:

-Micky, dame un beso por favor. ¿Estoy en el cielo, me he muerto?
--Noo, estás viva, viva y yo a tu lado. Nunca más me separaré y tú nunca más saldrás corriendo huyendo de mi.

Se abrazó a su cabeza y en eso entró el médico.
Tardaron aún dos días más en tomar el camino de vuelta. Iban más tranquilos. El avión era un hospital en el aire y el médico que les acompañaba estaba satisfecho de la evolución de Evelyn.  Al fin tomaron tierra y la camilla bajó. Se detuvo ante un pequeño grupo de personas que a cuyo frente estaba Gregory portando un gran ramo de rosas.

--Bienvenida a casa Evel. Fué todo lo que la dijo - Michael y Gregory se miraron y se abrazaron emocionados.

--Muchacho, en cuanto llegues al hotel, date una ducha y cámbiate de ropa. Estás horrible...afeitate y ponte presentable. No sé de dónde demonios has salido,..

Todos rieron ante la broma de Gregory incluso Evelyn, que desapareció dentro de la ambulancia. Michael fué con ella . Se dirigieron rápidamente al hospital en donde quedaría ingresada. 
--

jueves, 10 de diciembre de 2015

Cuestión de letras - Capítulo 12 - ¡ Está herida !

Inmediatamente después de llegar a Nueva York, Evelyn telefoneó a Gregory:

-- Greg, tenemos que salir inmediatamente para Haiti
 --¿Pero qué mosca te ha picado? Según me dijistes ibas a pasar varios días en Staten Island  visitando a Michael
 --Si, pero ya estoy de vuelta y quiero irme cuanto antes
 --¿Ha ocurrido algo, habéis salido regañando?
 --No, todo lo contrario. Ha ocurrido algo inesperado. Quiero irme si puede ser hoy mismo. Arréglalo todo, por favor
 -- Evel, Evel, cálmate. Ha debido ser muy grave para estar en el estado de nervios que estás. Te prometo que haré todo lo posible por cumplir tus deseos. Aunque no lo creas imagino lo que ha ocurrido y puedo asegurarte que todo es normal..
 --Cállate y haz los trámites. Voy a colgar. Hasta luego, comunícame lo que sea.

El teléfono sonaba sin cesar una y otra vez. Evelyn miraba el origen de la llamada y cortaba. Decidió irse a casa de Greg hasta que pudieran marcharse. De esta manera sería ilocalizable.
Michael estaba desesperado; por fin había encontrado lo que siempre estuvo ahí sin percibirse de ello, y de nuevo lo perdía. No podía ser. No atendía el teléfono y el tiempo pasaba. Decidió partir a la capital. Podría localizarla o a Gregory. Alguien le daría alguna referencia:





--Seguro que ha huido porque se siente culpable, pero ¿de qué? Los dos somos libres, los dos nos amamos, aunque yo no me diera cuenta antes. No estoy dispuesto a perderla. Es la mujer de mi vida, siempre lo ha sido, aunque mis ensoñaciones lo disfrazaran de amor de hermano.

Iba a más velocidad de la permitida, se exponía a una multa de parte de la patrulla de tráfico, pero no podía perder ni un minuto. Seguro que saldría para Haiti, si podía en ese mismo día. Quizá no llegue a tiempo. Y siempre es la misma situación: ella de viaje y él corriendo hacia el aeropuerto a buscarla.

--¡ Dios mio ! ¿ Por qué es todo tan rebuscado?

Con lo imprescindible en su maleta, se fué a casa de Gregory, y al cabo de un rato supo que todo estaba arreglado y podrían salir esa misma tarde para Haiti.

Michael no llegó a tiempo por poco. Cuando quiso llegar al aeropuerto, Evelyn junto con Gregory y el cámara hacía media hora que volaban rumbo a Puerto Príncipe.


El panorama encontrado fué desolador. A pesar del tiempo trancurrido, aún habia gente en los campamentos, destrucción, escombros y niños vagando por lo que fuera la ciudad. Todo lo plasmado en las imágenes reflejaba fielmente la situación de uno de los paises más pobres del mundo y más castigado. El olvido de las naciones se hacía patente. Toda la ayuda prometida, aún estaba pendiente de recibirse y la que llegaba lo hacía con cuentagotas. Fué una denuncia social en toda regla. La publicarían en primera página para ver si las conciencias se removían.

Mientras tomaban una taza de café, después de una larga jornada y desesperante trabajo, los dos compañeros charlaron de infinidad de cosas intrascendentes. Ambos tenían miedo de abordar el tema principal. Por fin Gregory, lo abordó y a ella la pilló desprevenida, quizá por eso respondió sin dudarlo , con toda sinceridad:




--¿Me contarás algún día lo ocurrido con Michael en Staten? Sabes que sé escuchar
 --Greg, ocurrió lo que en otro momento me hubiera hecho la reina del mundo, y sin embargo me siento la más ruín y desaprensiva. Ocurrió lo que nunca debió suceder: él está comprometido y yo consentí...
 --Bueno, bueno. No me digas más,  me lo imagino. Pero escucha,¿el no te dijo que había roto? Mira las revistas de sociedad, En todas ellas se hicieron eco del hecho. Los dos sois libres y por lo que se , tu le amas desde hace mucho tiempo, y me parece que él también tiene esos sentimientos hacia ti.
 --No, para él sigo siendo su Pequeña. Me ve como a una niña, como si todavía estuviera jugando con...muñecas. No se da cuenta de nada, de nada. He decidido desaparecer durante una larga temporada. Lo tengo todo arreglado me iré a Somalia: Veré a Tommy y haré un reportaje sobre los señores de la guerra y los secuestradores de barcos. Te sentirás orgulloso de mi. Será el mejor de toda mi carrera.
 --Ni hablar, no irás de ninguna de las maneras. No te lo permitiré
 --Si lo harás porque necesito alejarme de todo cuanto me rodea. Necesito encontrar la paz de una vez en mi vida. Deseo formar una familia, establecerme, y necesito encontrar al hombre adecuado, pero necesito tener mi cabeza y mi corazón libre de Michael ¿Me comprendes? Te ruego me perdones, no debía hablarte así, precisamente a tí, pero espero comprendas que no puedo, de momento, amar a otra persona y menos después de lo ocurrido entre él y yo.



Partió hacia Mogadiscio dos días después. Lo encontrado allí superó todo lo imaginado. El localizar a Tommy iba a ser difícil, más todavía establecer comunicación con él, pero no se iría sin verle. Después  de múltiples gestiones en Médicos sin Fronteras, pudo localizar el poblado en donde se encontraba. Cargada con una mochila y su cámara, junto con un guía, pudo al fin abrazar a su antiguo novio . La amistad que ahora conservaban era fraternal, de verdaderos amigos y confidentes.

Con él habló francamente de todo lo acontecido con Michael. Ellos ya no estaban enamorados y la sinceridad no hería a su amigo como podía hacerlo a Gregory. Conversaban tranquilos, sentados a la puerta del pequeño hospital que Tommy regentaba. La noche era clara, de una luna blanca y brillante y como fondo los cánticos de los nativos se confundían con los aullidos de algún perro en la distancia.



Tommy la escuchó en silencio y la aconsejó que volviera y hablara con él francamente, como ella hacía . Seguro que llegarían a entenderse.
Al día siguiente emprendería el camino de regreso, para después de hacer escala en la capital  Rodar la otra parte del reportaje:  los secuestradores de pesqueros, y después de pasarlo todo por el ordenador, volver a casa a enfrentarse con todo lo que había dejado atrás.  Era necesario mandar  el trabajo cuanto antes; corría el riesgo de que fueran confiscadas las imágenes por la guerrilla u otro señor de la guerra, y se perdiera todo lo grabado.
Habían repostado fuerzas en un poblado a pocos kilómetros de donde habían  dejado a Tommy. Era un poblado de gentes sencillas que cultivaban unas patatas, maiz y poco más. Era la base de su pobre alimentación. Alguna cabra y alguna gallina se paseaban entre los pocos niños que jugaban en sus calles polvoriendas, resecas y ardientes de calor.


Se habían protegido en una humilde choza y bebían un poco de leche de aquella cabra paseante. Todo se lo ofrecieron aquellas  gentes halagadas por la visita de aquella bonita mujer blanca. Era el poblado al que pertenecía el guía contratado, y eran huéspedes de honor..


Un revuelo inusitado de las gallinas y unos grititos de los niños, alertaron a los visitantes y anfitriones de que algo fuera de lo normal ocurría.



Unos hombres armados hasta los dientes y con una fiera mirada, entraron en la cabaña pidiendo a sus ocupantes les dieran todo cuanto de valor poseían. Evelyn en un descuido, ocultó la máquina de fotos y les mostró el contenido de su mochila. Uno de los asaltantes la registró tirando al suelo todo cuanto había en su inteior. Al no encontrar nada de valor, cogió la documentación y la hizo girones ante la mirada atónita de Evelyn que protestó inmediatamente, mostrando su acreditación de prensa. Recibió un culatazo en plena mejilla, que la hizo derribarse de bruces sobre el suelo. El guía salió en su defensa pero un nuevo culatazo en la cabeza también le hizo caer  haciéndole perder el conocimiento.Se disponía a darle un tiro, cuando Evelyn sin pensárselo dos veces, le empujó recibiendo el tiro que iba destinado a su guía.


Los asaltantes al ver que no habían conseguido el botín que buscaban, prendieron fuego a las cabañas. La mujer del guía arrastró a duras penas el cuerpo inerte de Evelyn del que brotaba abundante sangre. La herida se  llenó de la tierra del suelo y las moscas acudieron prestas a disfrutar de su festín de sangre.  Volvió al interior de la choza haciendo lo  mismo con el esposo que comenzaba a recobrar el conocimiento.

Por suerte y pura casualidad, los guerrilleros no descubrieron el jeep que había utilizado  Evelyn para su traslado hasta el hospital de Tommy. El guía después de limpiarle la herida con la poca agua limpia que había en el poblado, la taponó  siguiendo la costumbre de su pueblo, es decir con unas plantas. La subió en el coche y tomó el camino de regeso al hospital. Debía ser vista por el doctor rápidamente.

Seguramente los asaltantes provenían de allí, por lo que esperaba ver el mismo desastre que provocaron en su poblado.

--Doctor, doctor. Rápido, rápido, venga la señorita está mal, muy mal.

Al oir los gritos, Un desaliñado Tommy con heridas en la cara salió al exterior

--¿Qué ocurre? ¿Qué es lo que ha pasado?
 --Han asaltado mi poblado y han herido a la señorita por defenderme. Lo siento doctor, no tuve la culpa, Sálvela, por favor.

Tommy se dirigió al jeep y su sorpresa fue terrible al descubrir que Evelyn estaba inconsciente y con una herida grave en el pecho.

--Rápido, ayúdeme. Despacio sin moverla brúscamente. Es una herida muy fea. Dios mio si no tengo apenas nada. Esos canallas han roto todos los medicamentos y se han llevado la poca anestesia que teniamos.  Llevémosla dentro

En el interior del hospital estaba todo derruido. Las pocas camas con las que contaban estaban en el suelo. Poco a poco iban acomodando a los enfermos como podían. Tommy contaba con dos nativos más para ayudarle en las curas y limpieza de las camas. Acomodaron a Evelyn sobre una, mientras Tommy organizaba lo mejor que podía un improvisado quirófano. Buscó rápidamente todo lo que pudiera necesitar: gasas, alcohól, guantes, instrumental, etc. todo lo que pudiera usar para extraerle la bala. Buscó incansablemente algo de anestesia, pero la habían derramado por el suelo.  No había tiempo que perder. Los microbios de la zona se cebarían en su herida si no la desinfectaba rápidamente.


-- Volveré a los orígenes de la medicina. ¿Cómo se llama?, preguntó al guia
 --Guido, doctor
 --Guido, un nombre italiano por estas latitudes
--Si, mi padre era siciliano y yo me llamo así por mi abuelo
 --Bien Guido, necesito que me ayudes. Tendrás  que sujetarle los brazos fuertemente. Le va a doler mucho pero no puede moverse. Voy a extraerle la bala y a desinfectarle la herida.  No tengo anestesia, así que tratará de desasirse, por favor que no se mueva porque podría matarla: la herida está muy cerca de los pulmones
 -.-Descuide doctor. Ella me salvó la vida, se lo debo
--Bueno vamos allá.Después te miraré la herida que tienes en la cabeza.¿Preparado?, bien pues adelante

Volcó sobre la herida parte de un frasco de alcohol. El grito que salió de la boca de Evelyn, les estremeció. Guido miró al doctor con ojos de susto. Al comprender Tom lo que el guia quería expresar con la mirada, le aclaró

--No tengo otra cosa, y es necesario desinfectar la herida lo primero. Prepárate porque lo que viene ahora va a ser peor.

La ataron los brazos y las piernas para que no se moviera, al tiempo que con unas tijeras cortaba la camisa dejando al descubierto el pecho y la herida de Evelyn.  Con cara de preocupación miró Tommy a su paciente, estaba muy pálida semi inconsciente y exhalaba de vez en cuando algún quejido. A Tommy le temblaban las manos. Nunca se había visto en la situación de atender a una persona tan allegada a él. De improviso recordó la herida que se produjo con la bicicleta, y sonrió al acordarse.

--Bueno Guido, dame todo lo que te pida con la mayor rapidez que puedas. No tengas miedo ni estés nervioso. Vamos a salvarla, vive Dios que lo haremos.

Y con mano firme, hizo una incisión en la herida que le permitiera extraer la bala. De nuevo un estremecimiento salió de la pálida boca de Evelyn. No dejaba de sangrar y el color de su rostro cada vez era más lívido. No podría precisar lo que duró la operación. Extrajo la bala, limpió la herida llena de tierra y hojas, y por fín la cosió. Ya no hubo quejas, y eso preocupó a Tommy. La vendó con las pocas vendas que le habían  dejado útiles y la acostaron en una cama rodeada por un mosquitero. Tommy y Guido, salieron al exterior a respirar el aire fresco de la noche y descargar la enornme tensión acumulada.

--Guido, por favor, ¿quieres mirar si al menos han dejado algo de café? La noche va a ser muy larga. Yo voy a  hacer algunas llamadas a Nueva York.

--¿Quién llama?, respondió alguien
 --Por favor, avisen a Gregory, el reportero de National
 --Ah si, un momento por favor
 --Si ¿eres tú Evel?
 --No, soy Tommy
 --¿Ocurre algo?
 --Por desgracia si. Evel ha sido herida por unos guerrilleros y está muy mal herida, está muy grave. Se que tu eres buen amigo y creia que deberías saberlo
Gregory, se quedó callado por unos instantes. Al cabo de un rato contestó
--Me lo  temía, lo sabía. Tenía el presentimiento de que algo había de ocurrirle.
 --Se que es difícil, pero haced todo lo posible para venir a buscarla, cuanto antes. No creo que sobreviva más de una semana. Destruyeron mi hospital y no tengo absolutamente de nada: ni alcohol, ni antibióticos, ni nada. Dios mio....  y rompió en un sollozo debido a toda la tensión acumulada.
 --Tommy iremos a por ella. Ahora mismo me pongo en contacto con Michael. Yo estoy en Haití, pero el podrá pasar sin demasiados trámites como corresponsal de prensa, y además es el amor de su vida. Deberá saberlo cuanto antes. Estoy seguro que lo conseguirá. Yo me incorporaré cuanto antes. Deberé esperar a un avión que me lleve fuera de Haiti y luego me buscaré la vida. No estaréis solos. Ahora mismo llamo a Michael.
Estaba escribiendo su último capítulo. Cogió el teléfono








--Diga
 --Michael, soy Gregory
 --¿Le ha ocurrido algo a Evelyn, dónde está?
 --Ten calma y si,  a Evelyn le han herido  y está en el hospital de Tommy. Me acaba de llamar. Está muy grave y necesita que vayamos a por ella cuanto antes. Le han destruido el hospital los muy....No tiene ni medicamentos ni nada con que poderla curar, y la herida es muy grave.
 --Te dejo Gregory
 --Espera no cuelgues ni siqiera tienes el número para contactar con Tommy
--Bien dámelo. Ahora mismo contacto con él y me pongo en marcha. Recurriré al que iba a ser mi cuñado y le pediré el favor de que me facilite un avión para ir y otro para volver con ella, medicalizado, por supuesto.
 --Yo en cuanto pueda me incorporo a la expedición
 --No Gregory, te necesito aquí. No sé cómo se desenvolverán las cosas allí y probablemente necesitaremos hacer gestiones con Washington.
 --¿ Me llamarás con lo que sea?
 - Por supuesto, pero me la traeré a casa cueste lo que cueste, te lo prometo
 --Lo se, lo se. Oye, no olvides tu acreditación de prensa, por si acaso
- No te preocupes.  Lo tengo en cuenta - Y nervioso, cortó la comunicación.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Cuestión de letras - Capítulo 11 - Reencuentro

En tres días Evelyn, regresó a Nueva York. En breve volvería a salir de viaje esta vez a Haití, pero tenía unos días libres.Una idea bullía en su pensamiento

--¿Y si volviera a Staten Island, para ver a Michael?

No quería hacerlo;, pero  por un lado su corazón le empujaba hacia alli, por otro  su cabeza le decía que no lo hiciera. Como toda enamorada, decidió seguir el impulso de su corazón y cogiendo su coche se presentó en casa de Michael.  El se encontraba en el porche con una cerveza en la mano y la mirada perdida en no se sabe dónde. Vió enfilar un coche en dirección a su casa. No reconoció el automóvil, por eso esperó expectante a que llegara .

--¡No es posible ! - Evelyn estaba ahí. De un salto corrió a su encuentro y ambos jóvenes se fundieron en un fraternal abrazo:





--¡ Vaya, vaya, vaya con la Pequeña! Señor ¡ cuánto tiempo ha pasado! Estás increible. Te noto más delgada que la última vez. Pero vamos dentro, tenemos ¡ tantas cosas que contarnos!

Ambos entraron en la casa riendo y ella paseó la mirada por la estancia  como si fuera la primera vez que la viera:

--Está todo igual¿Te acuerdas cuando te traia los bollos para el desayuno? Fuimos felices en aquella época, y lo reconozco, estábamos un poco locos. ¡Todos hemos cambiado tanto!. Somos más viejos, y me refiero a que no sólo en edad. La experiencia te hace madurar motivada por las cosas que vives en cada situación.
 --¿Has vivido cosas desagradables?
 --He visto cosas que no me gustan nada. Injusticias, atropellos a gentes desfavorecidas por la vida, enfermedades horribles, en fin muchas cosas que me han hecho cambiar , en cierto modo, de forma de pensar. Menos mal que en la mayoría de las ocasiones tenía a Gregory cerca y él allanaba mucho el camino. De haber estado sola, no lo hubiera soportado.
 --Gregory es muy importante para ti ¿verdad?
 --Si, muy importante
 --¿Le quieres, estás enamorada de él, convives con él?
 --Ja,ja,ja. Nooo, nada de eso. Le quiero muchísimo, pero solamente como amigo, como a mi hermano mayor. Pero me ha ayudado mucho y lo sigue haciendo. Me pidió que me casara con él, pero inclusive cuando le rechacé ha sido todo un caballero y me ha respetado al máximo. Es un excelente amigo, de esos por los que darías hasta tu vida si fuera necesario.

Esta última frase la dijo mirando a los ojos de Michael fijamente. El no captó las palabras de ella. Empezaba a estar algo envidioso del cariño que Evelyn sentía por aquel hombre con un atractivo algo rudo, de mediana edad, pero que había sabido ganarse el afecto de aquella mujer

--Y ¿para cuando el próximo viaje y a dónde vais?
 --Será dentro de tres días y nuestro rumbo será Haití. Cuando regresemos iré a ver a Tommy y de paso realizaré un reportaje en Somalia
--¿Vas a ir a Somalia?
 --Si, Tommy está por allí en Médicos sin Fronteras. Hace tiempo que no le veo y me apatece ir a darle un abrazo.

--Por lo que me dices, habéis firmado la paz
 --¡ Oh! hace mucho tiempo. El buscaba algo y no sabía el que, hasta que encontró que su verdadera vocación estaba haciendo el bien a otras personas..Cada uno encontramos nuestro camino, un camino dispar. Tu por ejemplo ni soñabas con ser el esposo de  una señorita muy importante, sobrina de un Senador. Yo una trotamundos que busca el peligro, sin saber porqué, o mejor dicho, si lo se
--¿Por qué buscas el peligro? ¿ qué es lo que te hace ir de un lugar para otro? ¿, qué te impide fijar tu residencia en un lugar fuera de conflictos?  Formar una familia. Incluso tener una casa fija,   y aún viviendo  en pareja , podrías ejercer tu profesión sin riesgo alguno
 --¿Quieres saber lo que me impulsa a buscar el peligro?, Pues me impulsa  a ello el tener la mente constantemente ocupada y olvidarme de un amor imposible.
 --¿Cómo dices, que hay un hombre por ahí suelto que no te corresponde?
 --Así es. ¿A qué no te lo esperabas?

Michael sentía dentro de sí, una zozobra. Su Pequeña estaba enamorada y sufría por alguien tan torpe e insensato que no le prestaba interés.
Decidieron ir a comer al restaurante de la ciudad. Después se acercarían a casa de Evelyn a ver cómo andaba todo.  La casa como es lógico estaba llena de polvo, lo que hizo proponer a Michael que se alojara en su casa:




--¡ Oh no !, me iré al hotel. No quiero causar molestias. Yo estoy acostumbrada a hospedarme en los más variados hoteles: de superlujo hasta los que corren las chinches por las paredes como si fuera la carrera de Indiannapolis.
 --¿Y te has acostumbrado  a esa vida ? No te entiendo. Decidido vendrás a mi casa. Ninguno de los dos tenemos ataduras sentimentales a los que podamos molestar, así que lo dicho. Además tengo habitaciones de sobra...ni una palabra más, no admito negativas.

Después de cenar tranquilamente, fueron desgranando vivencias, anécdotas y sucesos que cada uno tuvo durante ese largo tiempo sin verse. Michael miraba con fijeza a Evelyn y ella,  un  poco intimidada, no sabía cómo interpretarlo. Al fin dijo:

--Ha sido un día largo e intenso. Estoy un poco cansada, así que con tu permiso me retiro a descansar. Me tendrás que dejar un pijama tuyo, ya que no tenía previsto quedarme en Staten a pasar la noche y no me he traido ropa.

Michael sonrió, pero silencioso salió de la habitación en busca del pijama para la muchacha. Le entregó también toallas limpias. Se inclinó hacia ella y lentamente le besó en la frente dándole las buenas noches.




Ninguno de los dos podía conciliar el sueño. Unas veces paseaba Michael, otras lo hacía Evelyn. Daban vueltas en la cama y no se explicaban el desasosiego que sentían. Se oyó un suave repiqueteo en la puerta de la habitación de Evelyn:

--Pasa

Michel en la puerta serio, silencioso no dejaba de mirarla

--¿Ocurre algo?

Evelyn estaba sentada en la cama con un libro entre las manos, tratando de concentrarse en la lectura, algo que no lograba. Era un libro en el que ella era la protagonista, era una novela cuya historia había sido vivida por ambos. En la contraportada una fotografía de Evelyn y una dedicatoria simple, corta, que sólo ellos entendían, decia: Para mi inolvidable Pequeña.

Había puesto Pequeña con mayúscula ya que era el nombre que él la había adjudicado.
Michael serio,  avanzó hacia ella lentamente hasta llegar a la cabecera de la cama de Evelyn. Se sentó en el borde sin dejar de mirarla. Ella algo azorada le sonrió al tiempo que le decía

--Cumpliste tu palabra, me has dedicado el libr....





No pudo terminar la frase, unos labios taparon los suyos y un abrazo largo e intenso la estrechó sobre el pecho de Michael

No hubo palabras, no hacía falta. Sólo caricias y besos, y por fin ...amor.
Apenas había amanecido, Evelyn sigilosamente apartó el brazo de Michael de su cintura y se deslizó fuera de las sábanas, se vistió apresuradamente y escribió un nota en la que decía:

--Es imposible. Nuestros caminos son tan dispares que no llegarán a encontrarse nunca. No te preocupes, lo de anoche no ha ocurrido. Adiós.  Evelyn

Dejó lo escrito en un lugar visible y salió a toda prisa de la casa.  El rugido de un motor fué lo que despertó a Michael que palpaba con su mano el lugar en dónde había dormido Evelyn. De un saltó salió de la cama y corrió hacia la ventana al tiempo que vió como el coche tomaba la czrretera.

martes, 8 de diciembre de 2015

Cuestión de letras - Capítulo 10 - La sorpresa

--Si ¿quién habla?

Se hizo un silencio... Michael al escuchar aquella voz, se dió cuenta del tiempo que había transcurrido desde la última vez que la escuchó. ¿Fué en la libreria, en la firma de ejemplares? ¡ Cielo santo ! ¡ cuanto tiempo!

--Evelyn, soy Micky
--¡ Micky! ha pasado tanto tiempo que no recordaba tu voz. Lo siento, ja,ja,ja,
-- Es cierto. He dejado pasar demasiado tiempo sin comunicarnos. Perdóname; tengo demasiada actividad y no es lo que deseo. ¿Regresarás pronto a casa?
--¿A casa, qué casa?
-- A Staten, esa es nuestra casa...
--Mia si, pero lo tuyo es la gran ciudad y las altas esferas. Te desenvuelves muy bien entre ellas. Cuando leo alguna noticia  en la que destacas, siempre es en alguna reunión de sociedad, pero raras veces en la firma de algún libro¿Qué te ocurre? ¿de nuevo se te han ido las ideas, por eso estás en Staten? Lamento que sea por ese  motivo.¿Puede decirte algo personal?
--Naturalmente, eres mi mejor amiga
--Como tu mejor amiga, te recomiendo que vuelvas a ser tú. A veces no reconozco a aquel hombre con ideas magníficas, con infinidad de proyectos e ilusiones. Ahora te noto algo superficial y no tienes motivos. Has triunfado en todos los ámbitos que frecuentas, tienes una novia preciosa de la que supongo estarás profundamente enamorado puesto que os casareis pronto, ¿qué es lo que te ocurre? Has perdido la viveza que tenías, en las fotos,  tu semblante siempre está serio. Tenías una sonrisa amable, preciosa, y ahora el entrecejo siempre lo tienes fruncido.¿Qué te ha pasado?
--¿De veras es así como me ves?


--No, yo se que no eres asi, pero esa es la imagen que das
--Evelyn, Evelyn, te esperan para la conferencia de prensa- dijo una voz ajena
--¿Quién te reclama?
-- Es Gregory
--¿Es tu  chico?
--¿Quién, Gregory? No. Es mi mejor amigo, ha sido mi profesor al que quiero mucho, pero nada más.
--¿No tienes pareja?
--Lamento tener que decirlo, Micky, pero me tengo que ir. Me esperan los periodistas. Perdóname, ciao
--Espera un momento, por favor. ¿En dónde te hospedas? Pienso ir a verte
--No será en breve. Salgo mañana  para un nuevo destino
--¿Dónde?
--Voy a Praga a hacer un reportaje en el cementerio judio y cuando regrese probablemente iré a Haiti. Unicef me ha hecho un encargo sobre la situación de los niños después del terremoto. Luego no se...lo siento Michael, pero de veras me tengo que ir. Un abrazo, adiós.



Y colgó el teléfono. Michael se quedó pensativo con el auricular en la mano. No esperaba una conversación tan fria después de tanto tiempo sin verse:

-- Lógico. Todo lo que me ha dicho es cierto ¿  dónde voy con esta situación? Es un mundo que no me corresponde y tengo una pareja que tampoco. Yo tenía la idea de que a través de mis libros haría una denuncia de la situación de algunos pueblos. Que a través de mis novelas denunciaría la pobreza existente, y sin embargo mis novelas son  dulzonas que refleja sólo los romances de la gente rica. No es lo que yo quiero, no es lo que quería. Y además estoy solo. Mi pareja andará de compras por la Quinta Avenida. Yo no pertenezco a ese mundo, no me gusta y lo peor es que estoy en un círculo del que se sale de una sola forma:: rompiendo mi compromiso y esta vez definitivamente. Porque además, creo que ya no estoy enamorado de ella. La quiero, si, pero como se quiere a una hermana. No me veo afrontando un matrimonio con estos pensamientos, además nuestras relaciones íntimas cada vez son más escasas y tardías. No, eso no es de buen augurio. Decidido.Iré a Nueva York y hablaré con Molly. Después trataré de ver a Evelyn, si es que llego a tiempo.Madrugaré y llegaré a primera hora de la mañana.

Llegó a la casa que compartía con Molly, pero ésta no estaba. No le extrañó. Era la hora en la que ella acudía a su gimnasio. No le había anunciado su regreso y por tanto no le culpó de su ausencia. A mediodía llegó Molly, que asombrada le abrazó sin demasiado entusiasmo:

--Hola Michael, ¡ has vuelto! ¿me echabas de menos?
--Verás Molly, he vuelto porque tenemos que hablar, y esta vez no me interrumpas. Es demasiado serio para que uses tus clásicos argumentos para salirte con la tuya. Así que escúchame 

Michael desgranó uno por uno todos los argumentos que tenía para no seguir con el compromiso. A medida que iba explicando el porqué, notaba que se iba liberando de un gran peso, se sentía mejor,lo que se reafirmaba que estaba haciendo lo correcto

, Molly se levantó de su asiento, pálida y sin articular palabra le miraba perpleja ante la exposición de argumentos esgrimidos por Michael. Al fin se decidió a hablar:

--Pero, Michael, eso no puede ser. Faltan a penas dos meses para nuestro casamiento. Yo te quiero y no renunciaré a ti. El ridículo que pasaré hará época. No puedes hacerme pasar por ésto. No lo admitiré, de ninguna manera.
--No Molly, esta vez no. Se acabó. Eres una chica malcriada y caprichosa y yo he sido uno de tus caprichos, pero alguien me ha abierto los ojos y me ha hecho ver que me he convertido en una persona totalmente ajena a lo que yo soy, y no me gusto. No vivo en paz, así que antes de que sea demasiado tarde he decidio romper con esta clase de vida, que no es la mia. Por otra parte aún no hemos notificado nada; no habrá tal ridículo. No es la primera vez que dejamos nuestro noviazgo. Aunque me dijeras que estás dispuesta a cambiar, no sería verdad porque tu no perteneces a mi mundo, sería inútil
--¿Quién te ha metido esas ideas en la cabeza, ha sido Evelyn?...Esa mujer...¿Crees que no se que la echas de menos?  A veces durmiendo mencionas su nombre y sonries.¿Estás enamorado de ella?
--Noo, ella es como una hermana para mi y hace siglos que no la veo, pero tienes razón ella me ha hecho ver las cosas como son
--¿Es tu última palabra?
--Desde luego que sí. Nunca he estado más seguro de hacer lo que estoy haciendo. Lo siento Molly, pero tu mundo y el mio son incompatibles. Lo mio es escribir. Lo tuyo sin embargo, es acudir a fiestas y fiestas, cuantas más mejor. Lo siento, pero eso no puede ser, no va conmigo 
--Muy bien, recogeré mis cosas ahora mismo. Nunca me han humillado tanto...
--No Molly. De verdad yo te quiero, pero el cariño que siento por ti, no es suficiente como para unir nuestras vidas. Llevamos tiempo conviviendo y no ha sido fácil. Nuestros desacuerdos han sido frecuentes y cada vez más duraderos. Aunque ahora no te des cuenta, es lo mejor para ambos.  Por favor, deseo ser tu amigo, tu mejor amigo, pero no tu marido.
--Está bien, no hablemos más no conduce a nada mantener esta situación. Más tarde vendrá Susan y recogerá todo lo mío. Adiós Michael te deseo lo mejor. ¿Seguirás viviendo en el apartamento?
--No, mi residencia estará en Staten Island. Allí encontré paz y fuí muy feliz. Me instalaré allí, así que no tengas prisa por recoger. Yo lo haré ahora y te quedará el apartamento libre esta misma tarde. Vive en él, o ciérralo, o haz lo que quieras. No tengas prisa, ya te digo que no regresaré a Nueva.York., y si lo hago me alojaré en un hotel porque será una estancia corta.

La dió un beso en la frente, al tiempo que ella traspasaba la puerta sin decir adiós

Michael salió a la calle y buscó un taxi, no quería perder ni un sólo minuto en ir al aparcamiento a recoger el coche para dirigirse al hotel en dónde estaba Evelyn. A su llegada solicitó en Recepción comunicarse con ella.

-- La señorita, se ha marchado hace una hora, lo siento

Llamó al teléfono móvil que conservaba de ella, pero una voz le anunció que ese número ya no existía.

--¡Dios mio!  ¡ A qué extremo he llegado. He perdido totalmente la comunicación con ella.

De repente recordó el itinerario que iba a seguir. Paró a un taxi y le pidió le llevara al aeropuerto: Praga era su primer destino. Esperaba llegar a tiempo.Le indicó al taxista la dirección del aeropuerto Kennedy y que corriera todo lo que las autoridades permitían. Le daría una buena propina..





"Pasajeros con destino a Praga, diríjanse a la zona de embarque." nunciaron los altavoces

Michael todo lo aprisa que podía se abría paso entre la gente buscando con la mirada el rostro de Evelyn. Al fin distinguió su figura en la fila de control de pasajeros. No llegaría a tiempo de alcanzarla, por lo que gritó su nombre.  Evelyn giró su cabeza y divisó a Michael que avanzaba hacia ella.

--Michael, aquí
--¡ Menos mal ! creí que no llegaba. Dios mio ¡ qué bonita estás! La expresión de tu rostro ha cambiado, te has hecho "más mujer"
--Michy, me dijiste lo mismo la última vez que nos vimos. Ja,ja,ja

Segunda llamada a los pasajeros con destino a Praga, por favor diríjanse a la zona de embarque"

-Lo siento, me tengo que ir.
--He seguido tu consejo. He roto.. Llámame, el  número que tengo tuyo ya no existe.
--Dame tu mano..

Le apuntó rápidamente su nuevo teléfono, al tiempo que acercó su cabeza a su rostro depositando un beso en la mejilla de Michael.

--No sé cuanto tiempo tardaremos en vernos, pero piensa que siempre te recuerdo: soy tu Pequeña. Adiós...



Entregó su pasaje y se perdió en el túnel que la conduciría al avión rumbo a Chequia. El corazón de Evelyn saltaba en el pecho a más velocidad que el avión que la conduciría a Europa. El cámara que la acompañaba al ver la expresión de gozo en su rostro, le preguntó:

--¿Qué te ocurre, te ha tocado la lotería?
--Algo mejor, he recuperado a un amigo.Me acabo de llevar una de las más grandes sorpresas que he tenido nunca. ¡ Gracias, Dios mio- exclamó mirando hacia el techo del avión.

Mientras Michael se dirigía a la salida del aeropuerto, recordaba lo apresurado del encuentro y miró el número apuntado en su mano. Extrajo la agenda de su bolsillo y apuntó el teléfono de Evelyn, pero no borró el que ella había anotado. Sonrió recordando su entrevista.



-¡Evelyn, Evelyn!- y sonriendo salió del aeropuerto

lunes, 7 de diciembre de 2015

Cuestión de letras - Capítulo 9 - El premio

Michael llevaba tiempo en que a su cabeza acudían imágenes pasadas en Staten Island, y por consiguiente lo vivido con Evelyn. Sonrió recordando y comentó:

--¡ Es una chiquilla ! Desde hace tiempo que no hablamos, demasiado quizás. ¿Qué será de ella, por dónde andará?¿Habrá encontrado a algún muchacho que llene su vida?  ¡Santo Dios !¿ cómo he podido estar tan alejado de ella? No se lo merece; siempre ha estado pendiente de mi, siguiendo mi trayectoria, y en el fondo ella ha estado ahí en los relatos, sutilmente, pero ha sido la fuente de mi inspiración.

--¿En qué piensas tan concienzudamente?
--Buenos días Molly, no quería despertarte. Estoy reflexionando, y  me duele la cabeza. Estoy pensando en volver por un tiempo a Staten Island
--¿A ese pueblo? Pero cariño, es muy aburrido. No hay nada.¿Qué iba hacer yo mientras?
--Pasear, montar a caballo, leer, estar a mi lado, hacer la comida para mí....un sin fin de cosas.

Al tiempo que charlaba, Michael rodeaba la cintura de Molly y la atraía hacia él. Ella mimosa se dejaba querer, le pidió:

--Oh mi amor, por favor, no me encierres en ese pueblo inmundo. Me moriría de aburrimiento; pero si solamente hay un cine... No voy a estar todo el día montando a caballo, o metida en la cocina.  Si sientes añoranza de ese lugar, se me ocurre ir a pasar un fin de semana y volver a casa
--Aquella también es mi casa. Lo que quiero decir, es que llevo un tiempo en que las ideas han vuelto a escapar de mi cabeza y necesito recuperarlas, y en un fin de semana no me será posible.
--Ah, se trata de eso. No sabía...en ese caso ve tú. Yo te estorbaría, te distraería de tu trabajo. Mejor estarás solo. Yo permaneceré  aquí preparando todo lo de la boda. Así los dos estaremos muy ocupados y el tiempo transcurrirá rápido.



A Michael no le agradó la idea de regresar sólo. Dentro de unos meses se uniría a ella para siempre y pensaba que  la gustaría estar siempre junto a él... Decepcionado exclamó:

--Esta bien, lo entiendo. Me iré mañana y regresaré en cuanto me sea posible. Espero que comprendas que la vida de un escritor es eso: un día te brotan las ideas y escribes sin parar, y de repente sin saber porqué se evaporan y tardan en volver. Esto es un  anticipo de lo que será nuestro matrimonio. No habrá fiestas, no a las que yo pueda acudir porque igual estoy toda la noche escribiendo. Habrán viajes a los que no te apetezca acudir porque serán pequeñas localidades como  Staten Island, pero esas gentes también tienen derecho a recibir nuestras visitas. Nos leen y nos admiran. No solamente las grandes ciudades merecen ser visitadas. Habrán viajes al extranjero de solamente unas horas, tendrás que aisitir a conferencias aburridas, pero en las que estaré invitado,. Todo eso será nuestra vida en el futuro. Me gusta escribir por las noches hasta la madrugada en la que el silencio y la paz, ordenan las ideas, por tanto no deberás pedirme que me vaya a la cama al tiempo que tú
--¿Siempre será así?,¿nunca te irás a la cama conmigo?

Michael sonrió captando la ironía de Molly, y respondió:

--Bueno no siempre. Algunas noches ocurrirá así. También hay quen dar una alegría al cuerpo. Por ejemplo podría ser ahora mismo...
-- Michael, me acabo de duchar y tengo hora en la peluquería, y por cierto, ya voy algo retrasada. Habrá que esperar a que" la noche nos cubra con su manto".... Y se alejó riendo

Michel, no sabía el qué, pero algo en su relación no le terminaba de agradar. Durante el tiempo que llevaban viviendo juntos había conocido bien a Molly y a pesar que no lo quería ver, reconoció que su futura esposa era una mujer frívola, que solamente estaba feliz en fiestas y reuniones en que la mayoría de los jerifaltes de la sociedad neoyorquina reinaban.  Pero él no disfrutaba con los saraos que organizaban con cualquier excusa, casi siempre benéfica, para no se sabe qué organización.
Volvió con sus pensamientos a Stanten Island, cuando al atardecer salía a dar una vuelta satisfecho, después de haber completado un capítulo de su libro" Extraña aventura". Se acostaba no muy tarde y madrugaba mucho. A veces eran las cinco de la mañana , cuando el sol apenas apuntaba en el horizonte, se sentaba a escribir  ante una taza de café. Como a las ocho de la mañana llegaba Evelyn portando unos bollos deliciosos que había comprado en la pastelería para que él desayunase. No le interrumpía simplemente decía:



--Buenos días Micky ¿te pongo el café?

Se lo dejaba en un lado de la mesa portando en la misma bandeja los bollos recién hechos.Le daba un beso en la mejilla y se marchaba sin hacer ruido. No quería interrumpirle, se marchaba a hacer reportajes de bodas o simplemente de paisajes.
De nuevo su pensamiento le condujo a Staten Island y a Evelyn. En aquellos meses había sido feliz, había recobrado la paz que había ido a buuscar.
Y decidido buscó a Molly en la habitación y le dijo:

--Molly, lo he pensado mejor. Me marcho ahora...
--Pues no se..., respondió ella. Pero si te es más cómodo haces bien. Yo estaré ausente casi todo el día: después de la peluquería he quedado con Charlize y Sammy para ir a comer juntas y ya sabes que después nos gusta ir de compras, así que haz lo que creas más conveniente. Si te marchas llámame en cuanto llegues, así estaré más tranquila.
Y ahora me voy, amor, llegó tardísimo. Jacques se va a enfadar conmigo
--¿Quién es Jacques?
--Mi estilista, claro ¿quién te crees que es? ja,ja,Ja.,..




Conduciendo su coche, enfiló la avenida que le conduciría a su casa. Iba contento, se sentía libre y eso a la vez que le satisfacía, le dejaba algo perplejo:

--Sólo quedan dos meses, pero esta sensación de libertad que siento ahora ¿por qué? Amo a Molly, pero no estoy conforme con el plan de vida que lleva y que a veces me arrastra. No sé, creo que aún no estoy preparado...para casarme. Pero llevamos mucho tiempo, me tenía que haber acostumbrado.Quizá deberíamos aplazarlo antes de seguir con los preparativos

Estaba impaciente por llegar, pero al tiempo le preocupaban aquellos pensamientos: debería saber  cómo era todo, al cabo de tanto tiempo de convivencia con Molly..  Se instaló en su casa que estaba impecablemente cuidada por la señora contratada para su mantenimiento. Recorrió con nostalgia todas las habitaciones y se detuvo delante de la mesa que puso frente al ventanal, en dónde de nuevo volvieron las ideas a su mente, pero de eso¡ hacía ya tanto tiempo!...

El ring,ring, del teléfono despertó a una Evelyn totalmente dormida. Debido al cambio horario le costaba dormir por la noche y hasta no entrada la madrugada no lograba conciliar el sueño

--¡ Pero si acabo de dormirme.¿Quién será a estas horas?  Diga... preguntó adormilada
--¡Vamos, vamos dormilona. Despierta, tenemos mucho que hacer...
--Pero, Gregory, eres... ¿Qué es lo que quieres ahora?
--¿Ahora? Son las doce del mediodía y esta noche es la gran fiesta
--¿De qué demonios me hablas?¿qué fiesta?
--Evel, ¿has tomado algún somnífero? despierta de una vez. Por si no recuerdas esta noche recibes el premio de mejor reportera del año¿Es que no te acuerdas?
--¡Oh, eso!
--¿Oh eso? Desde luego...No des lugar a que vaya al hotel y te saque yo mismo de la cama
--¿Te atreverías? bromeó ella
--Sabes que nada me gustaría más, Ejem...ahora en serio: levántate de una vez.



Toda una representación del mundillo periodístico se reunió en el Waldorf Astoria con el fin de entregar la estatuilla que la proclamaba como mejor reportera del año, por sus trabajos tanto en Irak como en Afganistán.  Recibió un encendido aplauso de sus compañeros de trabajo. Gregory estaba especialmente orgulloso de ella. Por fín había llegado a lo más alto y su trabajo era reconocido de entre los mejores a nivel mundial. Recordaba el riesgo que habían corrido juntos y el miedo, y los buenos ratos pasados.

Evelyyn comenzó su discurso agradeciendo a su equipo la ayuda prestada en la realización de los reportajes y muy especialmente:



--Y en especial a mi querido, admirado, y gruñón jefe Gregory, ya que sin su ayuda no hubiera podido ser la profesional que soy en la actualidad. Buena o mala, ustedes lo juzgarán pero todo, absolutamente todo se lo debo a él. Gracias querido Gregory como amigo y compañero. Sin ti no lo hubiera logrado.

Gregory emocionado la tiró un beso con la mano desde la mesa en la que el protocolo le había sentado para la cena.  Había infinidad de cámaras de televisión. Era uno de los más grandes acontecimientos que la Prensa destacaba cada año. Las entrevistas se sucedían, las declaraciones de los cercanos a ella, los de su equipo, narraban sus aventuras vividas con Evelyn y por fín la homenajeada pudo decir unas palabras: De nuevo agradeció a todos su colaboración.

"Y esto fue todo lo acontecido en el gran día de la Prensa en nuestro pais. Aquí despedimos la conexión, pasamos al estudio del canal X5, transmitiendo en directo desde el Waldorf Astoria de la ciudad de Nueva York".



Michael acababa de terminar un extracto de lo que sería su próximo libro, cuando delante de una taza de café conectó el televisor.  Ante su vista una panorámica del salón en donde se estaban entregando los premios a los mejores del año. Justo en ese momento iba a sentarse en el sofá cuando un nombre muy conocido para él sonó tras un emocionado aplauso de todos los asistentes: Evelyn...
Se quedó quieto mirando fijamente al televisor, al tiempo que contemplaba la figura de su amiga.

--¡Por Dios, es ella ! ¿Tanto tiempo ha pasado?  Ya no es tan Pequeña; se ha convertido, porque ya lo era, en una mujer preciosa. Ha perdido la ingenuidad de su rostro, ahora tiene como un gesto de melancolía, pero me alegro, al fín ha conseguido lo que tanto anhelaba. ¿Cuánto tiempo ha pasado, cómo hemos podido distanciarnos de esa forma?  La llamaré ahora mismo para felicitarla.

Solicitó en información el número del Waldorf y tras un rato, le pasaron la comunicación con Evelyn

domingo, 6 de diciembre de 2015

Cuestión de letras - Capítulo 8 - Nuevos rumbos

No dudó ni por un instante lo que daba vueltas en su cabeza, así que preparó un equipaje con lo más imprescindible, su acreditación como PRESS, pasaporte, tarjetas de crédito y unas fotografías de Michael y de Tommy. Poco más.
Se dirigió a la estación de autobuses que le llevaría a Nueva York. Antes de cerrar la puerta lanzó una mirada por la habitación despidiéndose de la que había sido su casa durante tantos años. ¿Pensó acaso que no volvería?

Descansó esa tarde en le hotel que acostumbraba a frecuentar.  Se dirigió a las oficinas de National  a la hora de la salida de sus compañeros.Subió hasta la planta en donde estaba situado el despacho de Gregory.  Se estaba poniendo la chaqueta, cuando alguién repiqueteó en la puerta

--Adelante, pasen por favor
 --¡ Hola !, es todo lo que se la  ocurrió decir



Gregory la  miró largamente, muy serio. Era la primera vez que se veian desde su declaración.El silencio era espeso entre los dos.

--¡ Hola, Evel!! ¿Estás bien?
 --Si, desde luego. Solo que he venido a la ciudad y quería verte antes de irme
 --Irte ¿a dónde?
 -- Pues verás, vengo  a despedirme. Dentro de dos días salgo para Irak. Ahora soy corresponsal de guerra.
 - ¿Cómo dices,? repítemelo. Creo que no te he escuchado bien
 --Querido Greg, me has entendido perfectamente
 --Ohhh. Vas a destrozar tu brillante carrera ¿ por qué? Vas a correr riesgos mortales persiguiendo ¿qué?
 --Persiguiendo algo..., no sé, persiguiendo borrar ciertas ideas de mi cabeza.
 --Ya, He leido las revistas de sociedad y a ti se te ocurre la brillante idea de jugarte la vida por no haber conquistado el amor de ese hombre. El tiene derecho a sus sentimientos y si te ve como una hermana, ese sentimiento es noble y hermoso y tu no debieras tomártelo a la tremenda. A veces pienso que en verdad eres una cria. Estás loca y si pensabas que te iba a dar mi aprobación , es que no me conoces. ¿No has pensado ni por un momento en las preocupaciones que vas a acarrear a las personas que te quieren?
 --No insistas, está más que decidido. Nada ni nadie hará que cambie de forma de pensar.
 -- Acaso ¿buscas que te maten?
 --No, por Dios. Pero...a nadie hago falta, nadie me echará de menos
 --¿Eso crees? Yo si te echaré de menos, yo si te necesito,  Tommy y el mismo Michael cuando se enteren....Por  favor, reflexiona un poco.
--Greg, no insistas está más que decidido. Mis contactos en Bagdad me esperan y ya está todo organizado, toda la documentación y los pases están resueltos, asi que...
 --Me dirás al menos en dónde te hospedas, me llamarás alguna vez, sabré de ti de algún modo ¿no?
 --Si, desde luego. Si puedo te llamaré con frecuencia y si no por email. Antes de nada tengo que contactar con agencias para ver de enviar mis fotos. Y bueno, creo ya te he contado todo, así que veo que te marchabas ya. Vámonos.¿Tienes algún compromiso? Te invito a cenar, me apetece disfrutar de tu compañía esta noche.
 --Nada me apetece más. No tengo nada que hacer, pero si lo tuviera lo dejaría todo. ¿Te imaginas cómo me siento después de la noticia que acabas de darme?

El la  tomó  del  brazo y juntos salieron en busca de un restaurante en donde pasar un buen rato de charla y un excelente menú.  Gregory paso a buscarla al hotel. La   acompañaría al aeropuerto. estaba tenso y muy serio.

--¿Lo tienes todo, no olvidas nada?
 --Si, todo lo tengo guardado. El pasaporte, el billete y toda la documentación la tengo en el bolso de mano. Bueno vámonos.
Llegó el momento de la despedida. No podían demorarlo más, ya habían avisado para el embarque. Ambos se miraron fijamente a los ojos:

--Greg, muchas gracias por todo. No te olvidaré puedes estar seguro. Tú tampoco me olvides, por favor

Dicho ésto ella acarició con su mano la mejilla del amigo y depositó un ligero beso en sus labios. Gregory permaneció silencioso y serio. Cuando ella se dió la vuelta para ir al túnel de embarque, él la llamó y abrazándola le dio un apasionado beso de despedida.


La llegada al hotel Palestina de Bagdad fué sin inconveniente alguno. Era el hotel en donde se hospedaban todos lo periodistas destacados allí. El vestíbulo hervía de gentes que iban y venían. Se acercó a  Recepción y solicitó la llave de su habitación ya reservada desde N.Y. Subió, dejó la maleta a un lado  y procedió a contactar con Gregory para anunciarle su llegada sin novedad.

La noche fué larga, extraña. Había un silencio tenso que podía cortarse. De tarde en tarde algún disparo se escuchaba a lo lejos. Los periodistas estaban, digamos en una zona protegida por los americanos, pero a pesar de todo recordó el incidente de un militar americano con un cámara de televisión español y un periodista árabe. Debía tener precaución. Era novata y aún no tenía los reflejos de la supervivencia.  Estaba deseando  que amaneciera; localizaría un intérprete y se lanzaría a las calles buscando fotogramas de lo que allí ocurría.  Estaría en Irak unos días y después vería de llegar a otro conflictivo lugar del planeta en donde poder plasmar los horrores de la guerra.
--¿Será  verdad que busco la muerte sin saberlo?- pensó acordándose de las palabras de Gregory.-.
No, absolutamente no, pero tampoco soy cobarde y sin buscarla, debo estar en donde esté la tragedia presente.

Contactó con una agencia Internacional que la    proporcionó otro corresponsal de Europa Press. Le    habían aceptado las fotos enviadas y ahora le  anunciaban que querían trabajos de las tropas americanas en Afganistan.  Decidida a cumplir con su misión, contactó con Gregory para anunciárselo:

--Decididamente te has vuelto loca perdida. No te muevas de allí hasta que yo llegue, porque voy a buscarte inmediatamente.Y no me discutas, alquien tiene que poner algo de sentido común en esa cabezota. Lo arreglaré todo y en un par de días estoy alli. Por favor, no te muevas. Yo fuí corresponsal hace años y conozco todos los entresijos de la profesión.Bueno  ahora  cuelgo y me pongo en marcha

En el fondo, ella se alegró de tener a alguien amigo y querido cerca. Allí cada uno iba a ver quién le pisaba la noticia al otro, algo muy distinto a lo que ella estaba  a costumbrada. Cuando llegó Gregory establecieron contacto con algunos periodistas que habían estado por aquellas inóspitas tierras recabando información. Y se pusieron en camino



Su paso por Afganistán no fue largo.  Por todos sitios eran las mismas imágenes: atentados, talibanes, hombres en la calle sin trabajo, mujeres con burka yendo de un lado a otro, y hospitales paupérrimos en donde faltaba lo más esencial.
Una vez obtuvieron lo que querían, Evelyn lo transmitió a su agencia y después pasearon por la base americana para hacer tiempo hasta la hora de dormir.  A la mañana siguiente partirían rumbo a casa, a Nueva York.




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